Los comienzos siempre son duros. Muchos años planificando y soñando a lo grande hasta que un día decides dar un paso al frente. Las razones pueden ser miles, la de Dina era salir adelante por sus hijos y enseñarle al mundo lo que mejor sabía hacer: cocinar.
En Honduras tenía su propio negocio de comidas y desde que vino a Logroño hace 8 años la idea de emprender no dejaba de rondar por su cabeza. La pastelería es su pasión, así que… ¿por qué no montar en su nueva ciudad un negocio donde el cliente pudiera disfrutar de postres caseros que nunca jamás hubiera imaginado?

Dicho y hecho, aunque de lo que empezó siendo la idea a lo que se ha convertido, ha habido algunos cambios. A mejor, eso sí. El bar restaurante N&D, en honor a sus hijos, abrió sus puertas hace un mes escaso en República Argentina, 29, y ya se está haciendo un hueco en una calle donde los vermús están a la orden del día.
Sin embargo, lo que en un principio iba a ser una pequeña pastelería, se ha convertido en un local del que, literalmente, puedes salir rodando a cualquier hora del día. La cosa empieza con los desayunos: gofres, cruasanes, pancakes, crepes dulces y salados, tostadas de todo tipo y desayunos americanos. Amén de todos los tipos de cafés, frappés y zumos tropicales con lo que puedes acompañarlos.

A media mañana, ¿por qué no un brunch? Eso se estila mucho ahora. Eso sí, ten en cuenta que las raciones de N&D son generosas. Dulce o salado, eso lo dejan a tu elección, teniendo en cuenta que el primero lleva fruta de temporada, huevos revueltos, bacon, gofres, tortitas, queso, nutella, mermelada y zumo. Y al segundo le quitas el ‘azúcar’ y lo cambias por aguacate, uvas y jamón.
En cuanto a las comidas y cenas, la hija de Dina propuso incluir en la carta tacos, enchiladas y quesadillas. «En Honduras trabajábamos mucho sobre todo con los tacos así que, ¿por qué no traer algo diferente a Logroño?». De pollo, de cerdo, de carne picada, taco al pastor, birria y pancetaco. Todo con productos de la mejor calidad y hechos en el momento.

Porque una de las características que diferencian al bar restaurante N&D es que todo está elaborado al momento. «Me paso 15 horas en la cocina, y me encanta. Cuando vas a un sitio a comer no hay nada mejor que te sirvan toda la comida casera y recién hecha. Quizás por eso se tarda un poquito más, pero todo está cocinado en el mismo instante en que el cliente lo pide», cuenta Dina.
A los tacos hay que sumarle las ensaladas, los entrantes y raciones, y los platos combinados, donde el cachopo triunfa sin duda. Una carta muy completa que finaliza con lo que en un primer momento iba a ser el producto principal: el postre.

Esto viene de familia. La madre de Dina es repostera y «desde que era pequeña me enseñaba cantidad de recetas y trucos de confitería». Tartas de bizcocho, lottus, galleta Oreo, limón, bombones de coco, fresas con chocolate… Pero Dina todavía guardaba una sorpresa: tartas de gelatina. «La idea me pareció muy original y cociné cociné hasta que encontré el punto exacto». De todos los sabores habidos y por haber y el más difícil todavía, de todos los diseños.

«Hacemos tartas personalizadas con el estilo, dibujos, letras, fotos… que nos pidan». Para llevar y para comer en el propio local. Dina se vuelca en la cocina durante las horas de las comidas y cenas, pero «por la noche saco mi ratito para hacer los productos de pastelería que a mí es realmente lo que me encanta».

Para los propietarios del bar restaurante N&D, Dina y Álvaro, la cosa está comenzando a marchar bien. «La gente empieza a conocernos, va probando todas las cosas que tenemos en la carta y parece que les gusta, y eso se nota en que repiten, que es lo más importante.

Buen servicio, calidad de los productos, una carta amplia, una terraza al fondo del local (ubicada en un patio propio) que hace las delicias sobre todo de los más pequeños y, sobre todo, muchas ganas e ilusión. «¿Quién sabe si en un futuro podré abrir mi propio negocio de postres y tartas? Eso sería increíble». Dina ya pensó en grande una vez y nació N & D. ¿Por qué no seguir soñando?.


