La Rioja

Sin internet ni teléfono: la sierra riojana afronta el verano (casi) desconectada

Con la llegada del verano, los pueblos de la sierra riojana se van llenando. Son muchos los vecinos de ciudades grandes de la propia región o de otras comunidades que deciden pasar el verano en ellos y teletrabajar desde casa. Una situación que parece imposible en alguno de ellos.

La brecha digital todavía pone más distancia entre las zonas rurales y los municipios de mayor tamaño. Aunque La Rioja figura entre las comunidades autónomas con un porcentaje más alto de población con una buena cobertura de internet, la llegada de la banda ancha se va demorando en algunas zonas, la mayoría en la sierra. Municipios de los Cameros, las Siete Villas y otros tantos en La Rioja Alta como en La Rioja Baja sufren problemas constantes de conexión.

Gema reside en Logroño, pero todos los fines de semana del año -«llueva, nieve o haga calor», se desplaza a su segunda vivienda en un pequeño pueblo de la sierra riojana: Viniegra de Arriba. Esta riojana es consciente de los pros y los contras que tienen estas pequeñas poblaciones. «Servicios básicos como el pan o la compra de comida son precarios, ahora en época estival nos dan un pequeñísimo servicio, pero cuando llega el mes de septiembre el abandono es total».

Otro de los servicios muy necesarios como es el de la telefonía tampoco lo tienen. «Desde el mes de junio está siendo nefasto. Nos quedamos sin servicio varias veces a lo largo del día, con todo lo que esto atañe».

Las consecuencias son importantes. «Hay que tener en cuenta que hay personas mayores que no pueden comunicarse con sus hijos y otras personas que no podemos teletrabajar». Y es que resulta imposible hacerlo sin una fibra que dé garantías. «Desde las compañías telefónicas a las que nos dirigimos para realizar las quejas pertinentes, nos transmiten una serie de excusas que nosotros como usuarios no podemos solucionar, pero eso sí, nos tenemos que hacer cargo de pagar un recibo mensualmente por un servicio que no hemos tenido».

«Hay veces que, como un archivo o un documento pese mucho, cuesta más tiempo enviarlo desde el pueblo que bajar a Logroño, mandarlo desde allí y volver», comenta Carlos, otro de los veraneantes habituales de la zona. Sin fibra, resulta, muchas veces, más rápido trabajar desde el móvil (cuando no pierden la conexión o la línea se satura por la afluencia de gente) que desde un ordenador en determinadas zonas de La Rioja. Por ello, explica que aprovecha las primeras y las últimas horas del día para hacer las tareas que requieren una mayor conectividad a la red.

Otra vecina de las Siete Villas, Mari Mar, aunque habitualmente reside en Vitoria, también muestra su enfado con la situación. «Vengo aquí siempre que puedo y todos los veranos hay problemas, pero lo de este año es insuperable». Al problema de no tener fibra para internet se suman los fallos continuos de la telefonía. «Falla todos los días y hay fines de semana que nos hemos quedado aislados». Pasa con todas las compañías. «La gente está que trina. De hecho, hay gente que vino con la intención de teletrabajar y se ha vuelto a casa porque es imposible».

Nadie les aporta una solución. «Además, desde marzo tampoco hay teléfonos fijos en el pueblo porque mandaron quitarlos. Antes, al menos en caso de una urgencia, ibas a casa de un vecino y podías llamar. Ahora, ni eso. Parece que sólo se ponen piedras en el camino a estos pequeños pueblos en los que se vive tan bien en verano».

Aunque no hay plazos para alcanzar una cobertura del cien por cien en La Rioja, el objetivo de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones es que toda la población esté conectada con banda ancha en 2025. De momento son estos pueblos de la sierra los que más sufren una brecha digital que en verano es aún más evidente.

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