El Rioja

Los riojanos son los únicos españoles que beben más vino que cerveza

La Rioja es la comunidad autónoma con un mayor consumo per cápita de vino, con 11 litros por persona y año, mientras que la media nacional fue de 6,9 litros en 2023. Y no sólo eso. Resulta que los riojanos son los únicos españoles que beben más vino que cerveza (11 litros al año frente a 10,6), ya que a su vez son los que menos ‘zumo de cebada’ consumen a nivel nacional.

En el otro lado de la cervecería, los andaluces y los baleares son los que mayor consumo pér capita acumulan al año (24,4 y 22,5, respectivamente), según el informe de consumo alimentario del Ministerio de Agricultura.

Los riojanos realizaron durante el año pasado un consumo promedio de 549,12 kilos o litros de alimentos y bebidas, que se tradujo en un gasto de 1.764,15 euros por persona, por debajo de la media nacional.

Por productos, los riojanos consumieron 12 litros de aceite por persona al año (9,8 litros de media), que en el caso de la variedad de aceite de girasol se situó en 3,44 litros (3,33 de media) y de oliva virgen extra en 4,22 litros (2,25 de media). Por otro lado, consumieron 3,3 kilos de arroz por persona al año (3,75 kilos de media).

En el apartado de bebidas, los riojanos consumieron 110,03 litros (135,85 de media), que en el caso del vino se situó en 11 litros (6,9 de media) y de cervezas en 10,6 litros (19,3 de media).

Un 7,5 por ciento más gasto

El gasto total en España en comida y bebida ascendió en 2023 a 115.917 millones de euros, lo que supone un 7,5 por ciento más; con este presupuesto, se adquirieron 30.728 millones de kilos y litros de alimentos y bebidas, un 0,7 por ciento más.

Esta tendencia al alza se agudizó más en el consumo en el hogar, donde el incremento del presupuesto fue del 10 por ciento, frente al 3 por ciento más de gasto en bares y restaurantes.

Un 2 por ciento menos de consumo per cápita en volumen

La cantidad total de alimentos y bebidas que se consumen en España por persona sigue contrayéndose; en 2023, fue de 685 kilos/litros, una cifra que representa un 2 por ciento menos que un año antes y casi cien kilos menos que en 2020, aunque fue un año con un comportamiento dispar a consecuencia de la pandemia.

El informe refleja que los residentes en España gastaron en alimentación en el hogar (distribución) 80.975 millones de euros, un 9,6 por ciento más, en un contexto de subida de precios del 10,1 por ciento.

Navarros, vascos y catalanes, los que más gastan

En España, el consumo medio dentro del hogar fue de 1.730 euros por persona, pero se aprecian grandes divergencias por comunidades autónomas. Lideran la clasificación los navarros (2.015), vascos (2.009) y catalanes (2.001); en la cola, Extremadura (1.388), Andalucía (1.533) y Castilla-La Mancha (1.565).

La composición de la cesta de la compra indica que sólo el 37,5 por ciento de su peso fue de frescos, sin embargo, representaron el 40 por ciento del presupuesto.

Los supermercados siguieron ganando clientes, con un 50,7 por ciento de la cuota y ocho décimas de subida, seguidos de los hipermercados, con un 12,9 por ciento del mercado, y las tiendas de descuento, que también ganaron adeptos en detrimento de las tiendas tradicionales, hasta un 14,1 por ciento, y la compra on line perdió una décima y se quedó en el 2,2 por ciento.

El consumo general de los españoles fuera de hogar, en bares y restaurantes, registró un incrementó el 5,7 por ciento de los precios, con un aumento del gasto del 3,1 por ciento.

Según el informe, cada español gastó 1.001,86 euros en restauración en 2023 y dedicó más presupuesto a beber (674 euros) que a comer (327 euros), cifra que siguió siendo inferior a los 1.095 euros de 2019, antes de la pandemia.

De acuerdo a los datos, los españoles aumentaron el tiempo que dedican a cocinar, en todas las ocasiones de consumo, y el 34 por ciento de las veces se hizo en la sartén o a la plancha.

En el menú semanal, la ensalada verde, con 8,9 veces de media, lideró la clasificación, seguida de las pizzas, que perdieron algo de fuelle, y la ensalada de tomate y la pechuga de pollo, que se comieron más de cuatro veces por semana.

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