Sucesos

El conductor que mató a un joven en Nalda defiende que fue «un desgraciado accidente»

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

La defensa del conductor ebrio juzgado como presunto autor de un homicidio doloso ha aludido este miércoles a la «temeridad» con la que también conducía el hombre fallecido contra quien chocó tras invadir su carril, por lo que fue «un desgraciado accidente y no había intención de matar a nadie».

La Audiencia Provincial de La Rioja ha acogido la primera jornada del juicio con tribunal popular contra un hombre a quien la fiscal pide una pena de 13 años de cárcel como presunto autor de los delitos de conducción temeraria, conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas y homicidio doloso, tras provocar la muerte de un joven de 31 años contra quien colisionó frontalmente en la carretera N-111 cerca de Nalda en 2018.

La acusación particular, ejercida por los padres y siete hermanos del fallecido, pide una pena de 15 años de cárcel; y la defensa del acusado solicita su absolución.

La defensa del acusado ha asegurado que en los escritos iniciales de la Fiscalía y de la abogada de la familia de la víctima «dicen que (su defendido) es el culpable exclusivo, pero han descontextualizado, por interés en tener una acusación coherente, y se ha despreciado la conducta del fallecido en su conducción».

«Está acreditado por una prueba testifical que la conducción del fallecido era similar en cuanto a temeridad», ha asegurado este letrado, quien ha incidido en que «no es verdad que el acusado quisiera matarle», aunque, «probablemente, cometió una imprudencia».

Conducción «suicida»

En su intervención, la fiscal ha asegurado que el acusado tenía «tendencia suicida» en su conducción, ya que «venía desde kilómetros atrás conduciendo de forma peligrosa y temeraria», por lo que, a su entender, «iba buscando un accidente para matarse».

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

«Cualquiera de nosotros podría haber sido el ocupante del coche contra el que colisionó de manera deliberada este señor y se lo llevó por delante», ha incidido la representante del Ministerio Público, quien ha precisado que este choque fue «evitable», porque tuvo lugar en «un tramo absolutamente recto durante el que no había circunstancias adversas».

Ha subrayado que el acusado realizó «una invasión (del carril contrario) completa para provocar la colisión, pero no fue a matar al fallecido, fue a matar a cualquiera que estuviera en el momento en el que hizo esa maniobra».

Por su parte, la acusación particular de la familia de la víctima, quienes han acudido al juicio, ha coincidido con la fiscal en que «se quiso provocar el accidente y la conducción era temeraria desde kilómetros atrás».

«Mi cliente dio positivo en marihuana, no se sabe por qué, pero iba por su carril», ha destacado esta abogada, quien ha apuntado que este choque «no fue un accidente de circulación, fue un siniestro vial en el que se provocó la muerte de otra persona».

Violencia de género y drogas

Por videoconferencia ha testificado la expareja del acusado, quien ha precisado que este le dijo, antes de que se produjera el incidente, en un momento en el que ya no eran novios, que «iba coger el coche de su padre y se iba a suicidar».

Además, ha especificado que denunció al acusado por violencia de género tras una discusión en la que «se puso muy agresivo», y ha asegurado que le ha visto consumir drogas como cocaína y ‘speed’.

Otro de los testigos ha sido el padre del acusado, propietario del coche que conducía este el día del choque, quien ha remarcado que lo cogió sin su permiso. Ha agregado que su hijo, antes del accidente mortal, «era conflictivo y la relación con él, a veces, era tirante», pero ha descartado que tuvieran enfrentamientos.

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