La Rioja

Capellán: “Que nadie lo dude, La Rioja tiene un grandísimo futuro”

Capellán destaca el trabajo conjunto de todos los riojanos

San Millán siempre es impredecible en un 9 de junio. Esta vez con los abrigos puestos y albergados en el Refectorio Mayor del Monasterio, alcaldes, diputados, y hasta 320 invitados han celebrado de manera oficial el Día de La Rioja con la entrega del Galardón de las Artes y la Cultura de La Rioja 2024 al artista Rafael Pérez; la Medalla de La Rioja a la Federación Riojana de Municipios, y la condecoración de Riojano ilustre al Fernando Riaño.

El presidente del Gobierno riojano, Gonzalo Capellán, ha pedido que “nadie lo dude ni un solo instante: La Rioja tiene futuro, un grandísimo futuro, cuyo camino tiene por detrás el soporte de un rico pasado, pero, sobre todo, un espléndido porvenir”.

Este ha sido uno de los mensajes que ha transmitido durante su discurso en el acto institucional del Día de La Rioja, celebrado en el Monasterio de Yuso de San Millán de la Cogolla.

“Que este Día de La Rioja nos sirva para reafirmarnos en nuestra identidad, para alegrarnos de todo el camino recorrido juntos, de todos los logros alcanzados como comunidad autónoma” y “para afrontar con esperanza, determinación e ilusión los desafíos colectivos que tenemos por delante”, ha subrayado.

Ha recordado que “de hacer camino al andar” ya habló en San Millán hace casi un año, “de seguir caminando hablamos hoy y de que nuestro futuro lo labraremos todos los riojanos juntos, que será fruto de nuestra voluntad colectiva”.

EFE/Raquel Manzanares

Porque, como el poeta Antonio Machado expresó en un “profundo” verso, “pasado, presente y futuro son parte inseparable de una misma cadena del tiempo, de la temporalidad humana: Hoy es siempre todavía”, ha resaltado.

Gente acogedora, luchadora
“Soñamos -ha asegurado- con una Rioja donde todas las personas gocen de igualdad de oportunidades”, donde “todas las personas disfruten de plena libertad y de los medios necesarios para desarrollar sus proyectos personales y profesionales”, donde “nuestro paisaje siga siendo el medio natural, singular, sostenible en el que convivimos armónicamente”.

“Una Rioja de gente acogedora, emprendedora, luchadora, dispuesta a ganar unida un futuro mejor, que no debemos esperar a que venga por sí solo, sino que sea fruto del esfuerzo colectivo diario, conquistado desde el hoy, desde el presente”, según Capellán.

Seguir progresando
También ha citado que esta semana se hacía público el índice de progreso social de las distintas regiones de Europa 2024, tras lo que los riojanos pueden sentirse “orgullosos” de situarse a la cabeza de España y muy por encima de la media europea.

“Por esa senda queremos y debemos seguir progresando”, según el presidente, dado que el desarrollo socioeconómico de La Rioja será máximo “desde ese espíritu de colaboración, desde la acreditada sensibilidad social de nuestras empresas, con la implicación de tantos miles de riojanos anónimos, voluntarios”.

A ello ha sumado “la cercanía entre personas e instituciones, que es y debe seguir siendo en el futuro una poderosa fortaleza de La Rioja”, ha señalado.

La Rioja, ha relatado, es “una tierra pequeña, pero con las iniciativas, las capacidades y la decidida aspiración de emprender juntos grandes proyectos de futuro, en todos los ámbitos fundamentales de nuestra vida y bienestar”.

EFE/Raquel Manzanares

Entre esos ámbitos, ha citado la salud física y emocional; la educación y la formación; la juventud; la ciencia y la innovación; el cuidado de las personas; el desarrollo rural; el avance industrial; el emprendimiento y la tecnología; la creatividad y la cultura, entre otros.

“Activando todos esos resortes haremos entre todos grande a nuestra excepcional tierra”, ha defendido.

Discurso completo

Hace menos de un año nos reunimos aquí mismo, en San Millán de la Cogolla, en el lugar de la palabra, y les hablé de cinco principios, cinco valores que, si se ubicaban sobre las líneas del pentagrama, constituirían la escritura musical que servirá para interpretar el proyecto de futuro que deseaba construir junto con todos los riojanos.

Hoy vuelvo a articular mi alocución, ante todos ustedes, en torno a un verbo y cinco vocablos, que nuevamente podrían escribirse sobre un pentagrama, resultando de su música el tono, la intensidad y el timbre de un armonioso sonido: el del ser y sentirse riojanos, cuyas vibraciones llegan hasta las fibras de nuestro corazón.

Unas palabras cuyo significado profundo nos conduce hasta las raíces mismas de nuestra identidad, la que celebramos con orgullo el 9 de junio, día de La Rioja.

Somos es presente y es el plural del verbo ser, que omite por sobrentendido el sujeto: nosotros, los riojanos. Somos es plural y colectivo, porque alude e incluye a la totalidad de los riojanos: los que vivimos en nuestra tierra y todos los que viven en el exterior, en distintos lugares del mundo.

Sé que hoy se celebra este día con especial cariño en Centros Riojanos de América y España, pero también individualmente por muchos riojanos que residen ahora mismo en distintos países o en otras comunidades autónomas. Y de todos nos acordamos hoy y os enviamos todo nuestro afecto.

Somos expresa un sentir, reúne y agrupa a un conjunto de personas que se identifican y reconocen como colectivo singular. Y como ese sentir se lleva en el corazón es itinerante, viaja con cada persona: lejos de mitigarse suele avivarse cuando nos encontramos fuera de nuestra tierra.

Un buen testimonio de esa ínsita riojanidad quedaba registrada en el periódico La Rioja en el verano de 1933, cuando se publicaba una información del Centro Riojano de Madrid que animaba a los residentes en la capital de España a inscribirse como socios en el Centro: “en el que caben todos, aun cuando haya distintos ideales, toda vez que dentro del Centro no impera más que uno, que es el de que todos somos riojanos y por consiguiente hermanos para mirar al bien común del Centro que es nuestra casa, procurar hacerla grande y cuando llegue la ocasión defender los productos de nuestra región, que tan solicitados son en todos los mercados del mundo entero”.

Qué bello ideal, qué admirable propósito y ejemplo que podemos hacer extensivo para toda nuestra región.

Somos expresa con toda claridad no solo que existimos como realidad colectiva desde hace mucho tiempo, sino también que el sentimiento de ser riojanos está formalmente reconocido desde la aprobación de nuestro Estatuto de Autonomía el 9 de junio de 1982.

Hoy podemos evocar aquellas memorables palabras de la reivindicativa canción de Carmen, Jesús e Iñaki, La Rioja existe… pero afirmando con sentimiento de satisfacción por lo logrado colectivamente, que también La Rioja ES, somos. Y se ha hecho, precisamente, siguiendo al pie de la letra lo que demandaba la canción en aquellos momentos claves en los que la historia de España transitaba hacia la democracia: “si nos unimos la hemos de hacer”.

La unión, todos los riojanos juntos, ha sido, es y será siempre la clave para avanzar en el reto conjunto de construir el futuro de nuestra tierra, de construir cada día, con el esfuerzo de todos, una Rioja mejor. La Rioja que queremos, la que nos merecemos, la Rioja por la que lucharemos y que, sin duda, entre todos lograremos.

En la tierra donde la lengua española escrita por vez primera -y filológicamente plena- comenzó a conformarse, las palabras son como nuestro ADN, las moléculas que contienen la información genética del ser y sentirse riojanos. Siguiendo con la metáfora prestada de la biología, podemos rastrear esa herencia transmitida de padres a hijos, durante siglos, a través de la historia.

La Rioja, como territorio, acredita una larga y rica historia. Así lo atestiguan los múltiples vestigios de un extraordinario patrimonio histórico, artístico y cultural presentes a lo largo y ancho de nuestra geografía. Una visita al Museo de La Rioja
permite evidenciar, concentrada en un espacio histórico como es el Palacio de Espartero de Logroño, la magnitud y valor de nuestra historia. Pero, sin duda, todos esos vestigios reunidos, expuestos y explicados en nuestro Museo, son solo la muestra del gran museo natural, al aire libre que nos ofrece nuestro territorio, La Rioja.

Sería imposible en este breve espacio de tiempo mencionar una parte significativa de esa rica historia y los testimonios que atesoramos sobre el territorio. Pero sin remontarnos más allá de la antigüedad, basta acercase a la comarca del Alhama para visitar el poblado celtibérico de Contrebia Leukade para darse cuenta de la importancia de esa historia, reforzarla con el impresionante legado romano de Calagurris o Gracurris que podría seguirse explorando hasta Tritium pasando por Vareia.

La Edad Media dejó también un rico y variado legado cuya impronta simplemente en el arte nos permite recorrer La Rioja de Arnedillo a Ojacastro, de Viguera a Canales de La Sierra o Peciña pasando por todos los Obarenes sin descanso.

En ese contexto, Santo Domingo de la Calzada, Cañas o la majestuosa Santa María La Real de Nájera nos conducen por el Camino de Santiago hasta aquí, hasta el Monasterio de Suso, auténtico crisol donde los estilos visigótico, mozárabe y románico dan testimonio de la fusión de culturas que han forjado nuestra tierra.

En el scriptorium de Suso se escribieron todas esas glosas que iban traduciendo la escritura latina de los cultos monjes al romance que ya hablaba el pueblo.

Anotaciones sobre unos códices que llegaron a conformar el más rico patrimonio documental de España, celosamente custodiados durante siglos hasta 1851 en estos monasterios emilianenses. Entonces salieron de La Rioja, pero su propiedad intelectual y moral pertenecerá perpetuamente a esta tierra donde esperamos poder volver a contemplarlo, en vivo, con nuestros propios ojos y los de todos los que deseen visitar nuestra tierra, siempre abierta, siempre acogedora, siempre universal, como la lengua que compartimos con tantos países y millones de personas por todo el mundo.

Y qué decir de esa también milenaria cultura del vino que desde los lagares rupestres que salpican nuestro territorio hasta las extraordinarias manifestaciones de la arquitectura contemporánea que convierte a nuestras bodegas en verdaderos templos, pasando por un excepcional paisaje de viñedos surcados por los ríos que están en el origen mismo de La Rioja, en su esencia, dan genuina forma a nuestra identidad.

La historia no deja de ser un largo viaje colectivo en el tiempo en el que se comparten tantas cosas que se va configurando una idiosincrasia, la propia de nuestra tierra, de La Rioja y de las personas que la habitamos, los riojanos.

Esos rasgos propios, distintivos que nos caracterizan, conforman también una cultura. Historia y cultura son dos marcas que se imprimen de forma imborrable en cualquier identidad colectiva. Pero la cultura no se agota en el legado recibido, se revitaliza, actualiza y enriquece permanentemente fruto del genio creativo que sigue esculpiendo su obra, nunca acabada, sobre la materia prima a la que va dando forma.

Por eso en este Día de La Rioja se reconoce con el Galardón de las Artes y la Cultura el trabajo y la aportación esencial de los creadores riojanos. En esta ocasión representados en el artista Rafael Pérez, que con las genuinas formas y la belleza estética que ha sabido imprimir a la arcilla se ha convertido en un ceramista de referencia internacional.

También distinguimos con la Medalla de La Rioja a la Federación Riojana de Municipios, que son la mejor expresión de nuestro territorio. La Rioja no existe ni puede ser plenamente sin todos y cada uno de sus municipios, sus entidades locales y sus aldeas. Los municipios vertebran nuestro territorio, son la sabia bruta que alimenta desde las raíces hasta las ramas el árbol de nuestra Comunidad Autónoma, La Rioja. Son la referencia inmediata, cercana, fundamental de los ciudadanos, de los vecinos. La Federación Riojana de Municipios es un ejemplo paradigmático de esa forma de trabajar unidos, por el presente y por el futuro de nuestra tierra.

Pero el pasado, la historia, nos da ciertas lecciones de las que debemos aprender a la hora de construir nuestro futuro. En los años 80 del pasado siglo existían dos asociaciones de municipios, una agrupaba a los ayuntamientos presididos por alcaldes del Partido Socialista y otra a los presididos por alcaldes del Partido Popular.

Como recordaba León Quiñones, presidente que fue de la Federación Riojana de Municipios y alcalde de Arnedo por el PSOE: “el esfuerzo conjunto con el entonces alcalde de Haro, Patricio Capellán, del PP, permitió el consenso, la unión e iniciar un camino compartido”, que es el que hoy siguen recorriendo en unidad todos los municipios riojanos. No olvidemos este magnífico ejemplo.

Esta aspiración de unidad en la construcción del presente y futuro de La Rioja constituye parte de la propia forma de ser y sentirnos riojanos, de nuestra identidad.

Una identidad que seguimos definiendo en el presente y tenemos que seguir complementando en el futuro con aquellos rasgos que queramos que definan a La Rioja.

Si La Rioja como proyecto colectivo nos incluye a todos como personas, debemos lograr que todas las personas puedan de verdad sentirse plenamente incluidas.

Estoy convencido de que la voluntad colectiva de los riojanos, y sobran muestras constantes de ello, es construir una región solidaria, de personas que se preocupan de los demás, que como imperativo moral nos implicamos en hacer el bien desinteresadamente a los otros: solo así se construye verdaderamente comunidad.

Lo hemos vivido hace pocos días con una jornada sin precedentes, que ojalá pueda ser paradigmática para el conjunto de nuestro país, en la que las entidades del tercer sector, junto con las empresas riojanas –y el apoyo de la administración pública- impulsaban una colaboración para desarrollar nuevas iniciativas en el ámbito social.

Esta semana se hacía público el índice de progreso social de las distintas regiones de Europa 2024. Los riojanos podemos sentirnos orgullosos de situarnos a la cabeza de España y muy por encima de la media europea. Por esa senda queremos y debemos seguir progresando.

Y es que el desarrollo socioeconómico de nuestra región será máximo desde ese espíritu de colaboración, desde la acreditada sensibilidad social de nuestras empresas, con la implicación de tantos miles de riojanos anónimos, voluntarios, y la cercanía entre personas e instituciones que es y debe seguir siendo en el futuro una poderosa fortaleza de La Rioja.

Desde esa convicción se completan los reconocimientos de este día distinguiendo a Fernando Riaño, como Riojano Ilustre. Lo es por hacer gala de su riojanidad por todo el mundo como vicepresidente de la Organización Mundial de Ciegos y en el desempeño de sus responsabilidades dentro del Grupo Social Once. Pero lo es, sobre todo, por su humanidad y por representar a la perfección ese rasgo que deseamos que impregne la identidad de La Rioja solidaria que estamos construyendo entre todos. Ese puede ser uno de los importantes legados para nuestro futuro.

Y, que nadie lo dude ni un solo instante: La Rioja tiene futuro, un grandísimo futuro, cuyo camino tiene por detrás el soporte de un rico pasado, pero sobre todo un espléndido porvenir. Una tierra pequeña, pero con las iniciativas, las capacidades y la decidida aspiración de emprender juntos grandes proyectos de futuro, en todos los ámbitos fundamentales de nuestra vida y bienestar: salud (física y emocional), educación y formación, juventud, ciencia e innovación, cuidado de las personas, desarrollo rural, avance industrial, emprendimiento y tecnología, creatividad y cultura… Activando todos esos resortes haremos entre todos grande a nuestra excepcional tierra.

Soñamos con una Rioja donde todas las personas gocen de igualdad de oportunidades, donde todas las personas disfruten de plena libertad y de los medios necesarios para desarrollar sus proyectos personales y profesionales, donde nuestro paisaje siga siendo el medio natural, singular, sostenible en el que convivimos. Una Rioja de gente acogedora, emprendedora, luchadora dispuesta a ganar unida un futuro mejor, que no debemos esperar a que venga por sí solo, sino que sea fruto del esfuerzo colectivo diario, conquistado desde el hoy, desde el presente.

Que este día de La Rioja nos sirva para reafirmarnos en nuestra identidad, para alegrarnos de todo el camino recorrido juntos, de todos los logros alcanzados como Comunidad Autónoma y para afrontar con esperanza, determinación e ilusión los desafíos colectivos que tenemos por delante.

De hacer camino al andar hablé en San Millán hace casi un año, de seguir caminando hablamos hoy y de que nuestro futuro lo labraremos todos los riojanos juntos, que será fruto de nuestra voluntad colectiva. Porque, como el mismo poeta, Antonio Machado, expresó en un profundo verso, pasado, presente y futuro son parte inseparable de una misma cadena del tiempo, de la temporalidad humana: Hoy es siempre todavía.
En definitiva, somos… Historia, cultura, territorio, sentimiento, futuro.

¡Viva La Rioja!

Subir