Siempre que llega San Bernabé la duda en una redacción está entre poner el pronóstico del tiempo de Logroño o de Salou. Esta año más, si cabe. Son cuatro días en temporada baja y muchos logroñeses han aprovechado para coger las primeras mini vacaciones veraniegas. Que la festividad del Día de La Rioja haya tocado en domingo y se haya pasado al lunes para juntarse con la fiesta local ha facilitado las cosas para que los vecinos de la capital hagan las maletas en busca de sol y playa.
«En la mayoría de los casos están siendo destinos de costa con toda la familia», comenta Jesus Ángel Herrera, presidente de las agencias de viajes de La Rioja, que añade que «los que han tenido la posibilidad de coger toda la semana están optando por recorridos por países europeos, hay algunos que se han ido a Nueva York y también hay bastante crucero».
«Tener cuatro días seguidos en una temporada más económica se ha materializando en muchas reservas» en un sector que está aumentando la actividad con respecto a 2023 que ya fue un año «extraordinario».
De cara al verano
Además, las agencias ya llevan días trabajando de cara al verano. «Los riojanos que éramos muy de último momento, después de la pandemia, hemos empezado a ser previsores y la gente coge las vacaciones con mucho tiempo, sobretodo porque son conscientes de que resulta más económico».
Con la llegada de junio ya empiezan a ver las primeras maletas rodar. «Cada vez son más los riojanos que apuestan por este mes en el que los precios son más baratos y hay menos aglomeración de gente». Y es que «julio y agosto se están quedando para los que no tienen otras opciones laborales que coger las vacaciones en esas fechas» y año tras año aumentan los periodos vacacionales de los riojanos en junio, septiembre e incluso octubre. Una forma ideal de desestacionalizar el turismo.
Si hablamos del bolsillo, la tendencia de subida de precios del año pasado se ha controlado. «Parece que este año ya no nos vamos a llevar sorpresas en esa cuestión, el año pasado subieron mucho los precios pero en los seis primeros meses del año se han estabilizado». Aún así explica que «se trata de una cuestión de oferta y demanda».
En lo que se refiere a las vacaciones estivales el destino más de moda está siendo Japón. «Es verdad que se trata de un destino caro y no todo el mundo se lo puede permitir pero se está preguntando mucho por los destinos orientales». Nada que ver con Egipto o Jordania países eminentemente turísticos que en este 2024 están prácticamente paralizados «seguramente por los conflictos en la zona».
Y los riojanos, ¿miramos en bolsillo?. «La gente mira el euro, muchos reducen en días, otros buscan un hotel de menor categoría o eligen un destino más barato, pero casi nadie está renunciando a las vacaciones». Así que, el que pueda, que las disfrute


