La Rioja

El asfalto “semicaliente” llega a las carreteras riojanas

El consejero de Política Local, Infraestructuras y Lucha contra la Despoblación, Daniel Osés, ha informado este miércoles de que en el proyecto de refuerzo de firme de la carretera LR-123, entre Grávalos y Villarroya, se van a utilizar “por primera vez en La Rioja” mezclas asfálticas semicalientes con el objetivo de “ahorrar energía y reducir la huella de carbono en las obras públicas”. Con esta novedad, se pretende cumplir con los objetivos medioambientales previstos por la ONU y la Unión Europea.

Daniel Osés, acompañado de la directora general de Infraestructuras, Gema Álvarez, ha explicado los detalles más importantes de esta actuación a los alcaldes de Grávalos y Villarroya, Emiliano Muñoz y Salvador Pérez.

En este sentido, ha informado a los regidores municipales de que la obra va a consistir en la renovación del firme de esta carretera que es “fundamental para la Comunidad, puesto que vertebra toda La Rioja Baja, conectando Navarra y la comarca de Arnedo con la de Cervera del Río Alhama”.

Además de la mejora del drenaje mediante limpieza de cunetas, obras de fábrica y caños, se procederá a renovar toda la señalización, tanto vertical como horizontal, adecuándola a la norma actual, lo que redundará en una mejora significativa de la seguridad vial. Asimismo, se adaptará todo el balizamiento de la vía.

Este proyecto saldrá próximamente a licitación por un importe de 1,8 millones de euros, y tendrá un plazo de ejecución de seis meses.

Una carretera con zonas que necesitan de una actuación urgente

El Gobierno de La Rioja ha decidido actuar en este tramo de ocho kilómetros de carretera, entre los puntos 26,000 y 34,000, de características fundamentalmente rurales, ante el deterioro avanzado del firme, muy agrietado y con zonas que necesitan de una actuación urgente, según el informe de los técnicos de Carreteras.

En este sentido, se ha adoptado como solución el fresado entre arcenes de 5 centímetros de la capa de aglomerado actual, siendo sustituida por nuevas mezclas bituminosas. Sobre esta renovación se extenderá una capa de rodadura de otros 5 centímetros para darle mayor capacidad portante a la carretera.

Durante la realización de los trabajos, será necesario proceder al corte parcial del tramo afectado, y se limitará la velocidad de circulación por la zona de actuación de las obras a 60 kilómetros por hora, reduciéndose a 40 kilómetros por hora en los puntos en los que se estén efectuando los trabajos.

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