Con motivo de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, Ecologistas en Acción ha otorgado sus premios ‘Atila’ y ‘Caballo de Atila’ a «las conductas más destacadas del año por su contribución a la destrucción del medio ambiente».
Este año, el premio ‘Atila’ ha recaído en el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, por «la destrucción del eje ciclista este-oeste de Logroño, al suprimir el carril bici a su paso por la Avenida de Portugal sin crear una nueva infraestructura ciclista que lo sustituya». La organización ecologista apunta otras razones para justificar la distinción, como «volver a destruir dicho eje ciclista modificando la rotonda holandesa de la Plaza Fuente de Murrieta, eliminando la señalización horizontal que define el carril bici y colocando dos cedas el paso que dan preferencia a los vehículos a motor»; «el proyecto de consolidación de la calle Duquesa de la Victoria, que devuelve más espacio al automóvil y traza una calle que permite más velocidad y, por tanto, más ruido y más inseguridad»; «la falta de escucha y la negación de la participación de las asociaciones y organizaciones de movilidad en las actuaciones del Ayuntamiento de Logroño» y la «absoluta falta de transparencia e información pública, al no haber contestado a reiterados escritos solicitando información ambiental».

«Conrado Escobar va a pasar a la historia como el alcalde que ha destruido la mejor vía ciclista para la movilidad sostenible de Logroño, y lo ha realizado antes de los seis meses de su entrada en servicio, poniendo en riesgo el dinero de todos los logroñeses al ser un proyecto financiado con fondos europeos que obligaban a mantener la actuación un mínimo de 5 años o a devolver la subvención; sin cumplir con los trámites legales, dado que la normativa reguladora obliga antes de cualquier modificación a solicitarlo al Ministerio y esperar su autorización y excluyendo deliberada y antidemocráticamente cualquier tipo de participación pública, dado que en ninguna de las destrucciones se ha escuchado a la ciudadanía logroñesa y, menos aún, a las personas usuarias, sino que se ha actuado de un día para otro evitando el diálogo, a pesar de presumir de ser el alcalde del diálogo y el consenso. Aunque es cierto que se reunió un día con cuatro hosteleros afines a la doble fila», apunta Ecologistas en Acción.
El colectivo también afea a Escobar que «haya hecho del oscurantismo y del sesgo partidista la forma de trabajar internamente en el Ayuntamiento, al no contestar a los escritos de las organizaciones sociales solicitando información sobre las actuaciones municipales, lo que imposibilita a dichas asociaciones hacer el trabajo que les compete»; «favoreciendo al automóvil privado sobre los medios de movilidad sostenible y, por tanto, una ciudad más contaminada e insegura, anclada en criterios de movilidad caducos». «Ello se puede ver en la actual configuración de la rotonda de la Fuente de Murrieta, que crea graves riesgos a los ciclistas y hace inútil la rotonda holandesa de la misma, así como en la doble fila habitual de Avenida de Portugal o en la modificación del proyecto de consolidación de Duquesa de la Victoria», añade.
Un ‘Caballo de Atila’ muy repartido
En cuanto al premio ‘Caballo de Atila’, Ecologistas en Acción reparte el ‘honor’ entre tres organizaciones por un mismo hecho: la destrucción de un soto del Cidacos para adecuarlo a la celebración del festival Holika.

En este sentido, los ecologistas apuntan a la organización del festival, a la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de La Rioja «por la desidia y desinformación demostrada tanto en la investigación de estos hechos como en la tardanza en la imposición a los responsables de la destrucción de la obligación de una restauración inmediata de los terrenos a su estado inicial» y a la Confederación Hidrográfica del Ebro «por los mismos motivos que la anterior Administración».
«Esperamos no tener que hacerlo extensivo al Ayuntamiento de Calahorra para el caso de que no proceda adecuadamente con la tramitación del expediente que incoó por estos hechos», advierte Ecologistas en Acción.


