El Rioja

Rioja planta cara al futuro

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares

Muchos son los retos a los que se enfrenta el sector vitivinícola riojano que, al igual que el del resto de España y de Europa, debe adaptarse a la actual coyuntura del mercado que obliga a implementar nuevas estrategias para competir más y mejor.

Rioja es una marca con fortaleza, historia y futuro. Por ello, la Inteligencia Artificial y todo su potencial son unas excelentes herramientas para proporcionar mayor competitividad y rentabilidad al viticultor.

“Contar con un mapa de tu explotación en el que el viticultor pueda conocer en qué parcelas va a tener un exceso de producción es una muy buena herramienta que nos ayuda a producir uva de calidad”, señala, Álex Las Heras, vocal de ARAG-ASAJA en el Consejo Regulador de la DOCa Rioja, “en este sentido, es importante que los viticultores conozcamos esta tecnología y, desde luego, nos formemos para poder utilizarla”.

No es la única medida en la que está trabajando la Comisión Técnica que preside ARAG-ASAJA. “Debemos atraer a la gente joven a vinos de Rioja. Por eso, estamos planteando elaborar caldos con menos graduación alcohólica, pasando de los 14º,5 o 14º a los 12º, más frescos y ligeros con el objetivo de que el mercado joven conozca nuestros vinos y que se quede con ellos”, afirma Las Heras ya que es el mercado del futuro.

Con la mirada fija en el mejor comportamiento de ventas de los vinos blancos -durante el pasado 2023, las ventas crecieron un 7,13 por ciento – el Consejo Regulador realizó un ensayo a partir de los vinos de Blanc de Noirs en el que se utilizan variedades tintas para elaborar vino blanco. Pese a que los resultados no han sido los esperados, se va a seguir trabajando en este sentido: la reestructuración de viñas de tinto a blanco o el propio injerto de unas variedades a otras, además de avanzar en la adaptación del viñedo al cambio climático, empleando aquellas variedades más adaptadas a la futura realidad climatológica de los próximos años.

Todas estas propuestas no son las únicas en las que ARAG-ASAJA está trabajando dentro del Consejo Regulador. De hecho, la organización ha propuesto que se ponga en marcha una Comisión de Gestión de Masa Vegetal para abordar cuestiones tan importantes para el sector como el arranque de viñedo, temporal o definitivo. Una medida en la que ya trabajan en otras denominaciones.

Normas de campaña

El trabajo que ARAG-ASAJA hace en las diferentes comisiones es intenso, con mucho debate para llegar a acuerdos que casi siempre es complicado. Como en el caso del acuerdo sobre las normas de campaña. “Seguimos teniendo un problema de excedentes y de rendimientos. Debemos ser capaces de producir lo que podemos vender, aprovechar las medidas de cosecha en verde y destilación para buscar ese equilibrio que necesita Rioja y que, sin él, estaremos abocados repetir la actual situación”, recuerda Álex.

“Las organizaciones agrarias estamos de acuerdo en que las normas de campaña de 2024 no pueden ser las mismas que las de la anterior. Hablamos de reducir los rendimientos de 100 al 90, pero la propuesta de ARAG-ASAJA es que esa reducción, en vez de horizontal sea por variedades. Donde Rioja hoy tiene el problema es en tempranillo tinto y en viñas de menos de 30 años. Ahí es donde hay que reducir a un 85 por ciento y dejar en un 95 por ciento los rendimientos de variedades tintas minoritarias y de tempranillos superiores a 30 años que son los que las bodegas más están demandando”.

Además, desde ARAG-ASAJA se ha puesto encima de la mesa otra medida que será clave para la reducir rendimientos y es la eliminación del vino de mesa. En este sentido, la organización agraria con mayor representación ha defendido que la propuesta de eliminación del 4 por ciento de entrada para mesa es insuficiente para ayudar en la búsqueda de soluciones que precisa el sector.

En este punto, las organizaciones agrarias están de acuerdo, pero se necesita al menos 150 votos para que esta propuesta salga adelante. Y no todo el sector está por la labor por eso Las Heras apela a un esfuerzo común. “Si seguimos haciendo las cosas de la misma manera, obtendremos los mismos resultados, siendo los viticultores los más perjudicados”, afirma Las Heras.

Subir