Una pelea que terminó con un herido por arma blanca el pasado viernes y que se suma a riñas tumultuarias casi cada fin de semana, el incendio aparentemente provocado de tres coches este miércoles, robos con violencia en viviendas en el mismisimo centro de la ciudad, redadas contra el tráfico de drogas… la sensación de inseguridad que sienten los calagurritanos en zonas concretas de la ciudad y a determinadas horas del día es el comentario general de las últimas jornadas.
Es imposible salir a la calle y que alguien no pregunte: «¿Qué está pasando?». La realidad es compleja y es necesario abordarla desde diferentes ámbitos. Falta de efectivos policiales, tanto de Guardia Civil como de Policía Local, es una de las que más se comentan estos días, pero no es la única. La ausencia de programas sociales y educativos que tengan como objetivo intentar atajar el problema es evidente. La Escuela Taller era una de ella, un programa que permitía a muchos chavales aprender un oficio.
Lo primero que hay que hacer es conocer son los datos. La tasa de criminalidad en la ciudad según los últimos datos ofrecidos está en el 56,8, un 50 por ciento superior a la riojana, que por otra parte es muy inferior a la media del país. Evidentemente se trata de una tasa alta la calagurritana, incluso superior a la nacional, que se encuentra en el 51,2. Una medición complicada de valorar porque está claro que la criminalidad no es la misma en una comunidad con ciudades grandes que en La Rioja, donde sólo dos municipios superan los 20.000 habitantes y que es una ‘balsa de aceite’ en este aspecto.

Así, NueveCuatroUno ha contrastado los datos del Ministerio del Interior de ciudades españolas con el mismo número de población que Calahorra y ahí sí que la ciudad está dentro de la media. Con 1.222 delitos cometidos a lo largo del pasado año en la ciudad riojabajeña, la media de los municipios españoles entre 24.000 y 25.000 habitantes es de 1.114 delitos en el último año, con municipios con tasas bajas como Martos, en Jaén, con 613 delitos cometidos en el último año y otras con tasas altísimas como San Josep de Sa Talaia, en Ibiza, con 2.702 delitos. «Hay que tener en cuenta también que Calahorra está situada en una zona con municipios grandes alrededor», comenta un agente comparando su situación con la de otros municipios que están rodeados de pueblos más pequeños.
Saber los números de delitos cometidos es útil pero también lo es conocer de qué tipo son los más frecuentes en la ciudad. Ahí los datos son evidentes y los cambios entre 2022 y 2023 son poco sustanciales en lo que se refiere a delitos graves. Cero homicidios o asesinatos en los cinco últimos años, dos tentativas de homicidio, una en 2019 y otra en 2021, y unas treinta lesiones en riñas tumultuarias cada año, ninguna tan grave como la de este viernes. Los únicos datos del Ministerio son a partir de 2019 ya que con anterioridad se hacían públicos sólo en municipios de más de 30.000 habitantes.
Si analizamos la tabla de delitos contra la libertad sexual, los datos han mejorado con respecto al año anterior. De los dieciséis cometidos en 2022 (con tres de ellos registrados como violaciones con penetración) se ha rebajado a doce de este tipo en el último año, con dos violaciones con penetración.
Robos y droga determinan el aumento
Donde hay un aumento relativo es en los robos con fuerza, que pasan de los 135 a los 143 en el último año, y que se completa con un aumento importante en hurtos, que pasan de los 287 a los 319. También los delitos relacionados con el tráfico de drogas, que prácticamente se duplican, es otro de los motivos del incremento de la criminalidad en la localidad. Desde Delegación de Gobierno siempre se ha achacado este aumento a grupos itinerantes que parecen tener a Calahorra en su punto de mira.
La falta de efectivos que ha recriminado la alcaldesa, Mónica Arceiz, a Delegación de Gobierno es evidente. La realidad es que en los últimos años hay récord de agentes de la Guardia Civil en el país, pero, tal y como cuentan muchos agentes que trabajan en La Rioja, pocos quieren permanecer demasiado tiempo en la región donde hay más movilidad que nunca y la falta de ellos en el cuartel de Calahorra es constante, especialmente en los últimos meses después de un concurso de traslados que dejó al acuartelamiento con falta de personal que se ha intentado solucionar con la llegada de patrullas de Navarra mientras se cubren las vacantes, tal y como han reconocido desde Delegación de Gobierno en reiteradas ocasiones.

No hay datos concretos más allá de los ofrecidos por la alcaldesa de Calahorra este martes en rueda de prensa, donde aseguraba que faltaban «algo menos de la mitad de la plantilla». Delegación de Gobierno se abstiene de detallar números «por motivos de seguridad».
La plantilla de Policía Local no está mucho mejor. Con más de mil horas extras en los cuatro primeros meses del año, el cansancio de los agentes es manifiesto. La plantilla, que debía ser de 54 agentes, está compuesta por 41, trece menos, y aunque la intención del Consistorio es ampliarla hasta 55 y cubrir todas las plazas, la realidad es que en el próximo concurso de traslados ya hay al menos cuatro agentes con nombres y apellidos que han pedido la solicitud para ir a otras ciudades de La Rioja y no se espera poder completarla hasta final de año.
«Hay en algunas zonas que dejar el coche aparcado es jugártela mucho», comentaba una vecina del casco antiguo en la mañana de este miércoles. Las cosas no cambian mucho en zonas más nuevas de la ciudad. «Me robaron varias piezas del coche, cuando fui al taller me dijeron que estaba siendo algo muy habitual», cuenta Sergio que vive en el B5. Si nos vamos a las afueras los robos en huertos son constantes. «Entran en las casillas y las desvalijan, lo peor es el destrozo que te hacen». Algo similar pasa con los aparcamientos privados.
Para muchos es un problema nuevo en la ciudad, otros creen que ésto ha pasado toda la vida pero que nunca ha tenido tanta visibilidad. La realidad es que los últimos acontecimientos ponen a todos de acuerdo en dos cosas: «condenar los actos ocurridos, que no representan a la juventud calagurritana», tal y como se evidenció en el Pleno del martes, e intentar buscar soluciones a una situación cada vez más preocupante.


