Deportes

UD Logroñés-Guijuelo: ‘La absolución de los pecados’

FOTO: CD Guijuelo

La absolución de los pecados y la vida eterna. Amen.

Esta plantilla debe deshacer el entuerto. Es la responsabilidad que adquirieron a principio de temporada. Y ha llegado el momento. Es el lugar: Las Gaunas. La hora: 18:00. El primer instante decisivo del campeonato, teniendo en cuenta que el gran rendimiento del Bilbao Athletic durante toda la temporada -sobre todo en la primera vuelta del campeonato- dejó la liga cerrada prácticamente en enero.

Así que este domingo, sí que sí, esta plantilla debe dar un paso más para la absolución de los pecados de este club por aquel peor equipo en la historia, que malogró la Primera Federación la temporada pasada. Atrás quedan los Aitor Arregi, Carlos Fernández, Vinicius (el malo), Clau, Doncel… y toda esa cuadrilla que hizo lo imposible. Ahora, la actual plantilla lleva recomponiendo los platos rotos.

Y es el momento de elevar el nivel, de controlar la presión, de equilibrar los nervios… y que los Kike Royo, Titi, Ugarte… Sarriegi, Madrazo, Arias… Jony, sobre todo Jony, lleven a la UD Logroñés a la gran final por el ascenso y por tanto la entidad esté representada en el sorteo de este próximo lunes.

Diego Martínez y toda su plantilla lleva desde el pasado verano pendiente de este momento. Han trabajado para llegar aquí en plenitud de condiciones. Carlos Lasheras regresó a Las Gaunas precisamente para situarse de nuevo en estos escenarios. Y la UD Logroñés, al contrario que alguno de sus posibles rivales en este tramo decisivo del torneo, sí que sabía que tendría que verse en estos escenarios.

Habrá 7.000, 8.000 personas… las que sean. Se ha trabajado para estar a la altura, para superar a un Guijuelo al que solo le vale el triunfo. Cualquier resultado fuera de esa primera derrota en casa de la UD Logroñés en lo que va de campeonato le serviría a los riojanos para estar en la final. Supieron aguantar en tierras salmantinas la semana pasada. No expusieron, miraron sus necesidades, jugaron con el marcador, sabedores de que lo importante era llegar con un buen escenario, jugar a favor de obra.

Quien deberá dar un paso adelante será el rival, necesitado, que tampoco sabe cómo es eso de jugar en Las Gaunas, con más almas que plástico. Entonces, el partido se pone con un sabor especial, y los riojanos deben estar preparados para asumir el reto con naturalidad, para seguir sumando voluntades de cara a la gran final.

Las matemáticas de nada sirven cuando se trata de llevar el balón hasta la portería contraria. Pero en las horas previas, a nadie se le escapa que la UD Logroñés es uno de los mejores locales del fútbol español. No ha perdido partido alguno de liga en casa. Y su rival, su buen rival de este domingo, se ha mostrado solvente en su estadio pero menos voluntarioso en terreno visitante, con tan solo cuatro victorias lejos de Guijuelo.

Sin embargo, el proyecto de Carlos Lasheras y de Diego Martínez depende ahora de ese instante eterno que marca la diferencia entre el éxito y el fracaso. El trabajo ya está hecho. Ahora hay que acertar. La parada -como la Kike Royo en Guijuelo-, la asistencia necesario, el regate oportuno, el remate certero. Esto ya es una cuestión de decidir bien desde el trabajo realizado hasta ahora. Decidir bien. Ahí está el secreto de este negociado. La plantilla ha trabajado con honestidad, llega convencida, segura de sus posibilidades, deseosa de ver Las Gaunas en modo de playoff, pero también con esa incertidumbre que genera seguir en disputa en solo noventa minutos.

Esta plantilla, al contrario de la del año pasado, está capacitada para hacerlo, ahora debe ser capaz de conseguirlo.

Subir