Ha sido solo un susto pero, ya se sabe, cuando uno está en el candelero suelen dispararse las alarmas si por alguna razón la rutina se ve alterada y un rostro tan conocido como el de Moisés Laguardia desaparece repentinamente de un programa tan popular como Pasapalabra. Todo ha vuelto a la normalidad esta semana, después de que el alfareño tuviera que ausentarse durante tres días por un problema de salud.
«Nada grave», se apresuraba a explicar Moisés cuando Roberto Leal le daba de nuevo una calurosa bienvenida al plató. Y, pese a estar aún «un poquito convaleciente», el riojano volvió a demostrar que es de bien nacidos ser agradecidos, por lo que envió un saludo muy especial «al Hospital Ramón y Cajal de Madrid, que me atendió estupendamente, y al equipo de Pasapalabra, que habéis estado genial estos días». «Se te ha echado de menos», le confesaba el presentador del programa.
El regreso del ya histórico concursante a Pasapalabra ha supuesto todo un alegrón para sus seguidores, a los que Moisés agradecía este viernes -ya más recompuesto- «todos los mensajes que he recibido». «He tratado de responder a los que he podido, porque mientras concurse mi tiempo libre es muy limitado. Afortunadamente ya estoy bien de salud y además acabo de superar también el ‘trimestre impositivo’ en mi trabajo», añadía en sus redes sociales.
«Recobrar la salud y poder jugar el programa 1.000 de Pasapalabra fue un premio increíble que me dio la vida. Un fuerte abrazo para todo el mundo y aunque suene repetitivo… ¡Gracias!», concluía el alfareño.


