El Rioja

Remírez de Ganuza amplía miras con una nueva bodega en Samaniego

Foto: Mecanismo Arquitectura.

Rioja sigue bombeando sangre por cada una de sus ramificaciones, tanto las veteranas como las que se incorporan de nuevas, porque siempre hay ganas de seguir cultivando la ilusión. Remírez de Ganuza nunca ha dejado de hacerlo y su último proyecto en marcha da buena cuenta de ello. La actual bodega cada vez se queda más pequeña para esos sueños, así que desde hace un par de años José Urtasun, propietario de la firma de Samaniego, maquina ampliar dimensiones con una nueva bodega en la propia localidad.

Con los planos ya hechos, esta construcción estará ubicada exactamente detrás de la iglesia de Nuestra Señora de La Asunción, por lo que tan solo la plaza del pueblo separará las dos bodegas de Remírez de Ganuza. Serán unos 12.000 metros cuadrados repartidos en tres plantas donde se realizarán todos los procesos de elaboración, dando también espacio a la actividad enoturística. “Remírez de Ganuza se nos ha quedado pequeña y desde hace años nos toca hacer un rompecabezas para seguir trabajando porque los espacios son pequeños. Esta nueva bodega, que va a ser una ampliación de la actual, nos va a permitir trabajar mejor, con más comodidad, mejores instalaciones y, sobre todo, con mejor capacidad de decisión”, sentencia el propietario.

Así, el objetivo es que ambos edificios tengan independencia en los procesos, barajando la posibilidad de que algunos vinos se elaboren exclusivamente en una u otra bodega. Y, aunque la nueva construcción permitirá crecer en producción, la idea no es aumentar el número de botellas a corto plazo ni de forma importante: “Esta inversión la acometemos pensando en el futuro, para que la bodega esté diseñada para los próximos 30 o 40 años. Está claro que podremos elaborar más botellas, pero no es nuestro fin último. Lo que nos van a aportar estas nuevas instalaciones es la oportunidad de decidir en función de la añada, porque el espacio ya no va a ser una limitación. Ha habido años muy buenos en los que no hemos podido elaborar toda la uva que queríamos porque no teníamos capacidad suficiente. Además, algunos de nuestros vinos cada vez se acaban más rápido”.

Por el momento, este proyecto todavía se encuentra en una fase muy inicial. “Ya tenemos el estudio de arquitectura encargado del diseño, que será Mecanismo Arquitectura, pero todavía estamos eligiendo la ingeniería. Todo va muy despacio y siempre puede haber modificaciones, así que no me atrevo a poner una fecha sobre cuando se podrá ver concluida la obra”, remarca Urtasun. La ubicación, eso sí, la tenían clara desde un principio: “Fernando (fundador de la bodega) siempre tuvo en mente que este sitio era una buena posibilidad de expansión. Primero, porque está muy cerca de la bodega actual, y luego porque la construcción mirará haca Viña Coqueta, una de nuestras parcelas más grandes”.

Mientras las obras se abren paso en pleno centro de Samaniego, Remírez de Ganuza ya prepara el lanzamiento de un nuevo vino: un cien por cien tempranillo que emana de una parcela ubicada en San Vicente de la Sonsierra, en el paraje de La Rad. Esta creación, que llevará por nombre Remírez de Ganuza UV (haciendo referencia a único viñedo), viene elaborándose desde hace unos cinco años. Fue entonces cuando se vendió parte de la añada de 2019 al restaurante Mugaritz, en Errentería, para formar parte de su proyecto ‘Vis à Vis’ con el que buscaban vinos que estuvieran fuera del mercado, aquellos que no se podían encontrar en cualquier sitio, para elaborar así una carta más personal. Sin embargo, quienes no hay degustado el menú maridaje de esta casa tendrán que esperar unos tres meses para catar este vino que saldrá al mercado con una producción de entre 1.000 y 1.500 botellas.

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