La Rioja

Uno de cada cinco riojanos está en riesgo de pobreza o exclusión social

La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en La Rioja (EAPN La Rioja) ha presentado este martes el XIII Informe ‘El Estado de la Pobreza’, basado en los resultados de la tasa AROPE, que revela que el 20,9 por ciento de la población de la comunidad vivía en 2022 en riesgo de pobreza o exclusión social.

El informe, presentado con motivo de la conmemoración del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, señala que se ha producido un ligero descenso, de 0,4 puntos en la tasa de personas en riesgo de pobreza o exclusión respecto a 2021, lo que implica 1.000 personas menos en esta situación en La Rioja. Una leve recesión teniendo en cuenta que en 2021 La Rioja vivió su máxima tasa de pobreza (21,3) en todo el histórico de las mediciones AROPE, que se realizan desde 2015.

La disminución es notablemente inferior a la del total nacional, que ha sido de 1,8 puntos porcentuales y supone la menor reducción en el ámbito autonómico en términos relativos (-1,5 por ciento). Aun así, La Rioja es la séptima región con menos población en riesgo de pobreza y/o exclusión, según el informe AROPE que se realiza combinando tres indicadores: riesgo de pobreza, privación material y social severa (PMSS) y hogares con baja intensidad de empleo (BITH).

Al analizar la evolución de la pobreza en La Rioja, el informe constata que desde 2015, el año designado para evaluar la Agenda 2030, no se ha logrado reducir el número de personas en situación de riesgo de pobreza y/o exclusión y se encuentra en niveles ligeramente superiores al de entonces, que era del 20,7 por ciento, lo que supone que hay unas 1.200 personas más en riesgo de pobreza. Los datos son también peores a la situación previa a la gran recesión económica. Si nos remontamos a 2008, cuando se calculaba el AROPE con distinta metodología, la población en riesgo de pobreza ha aumentado un 0,6 por ciento, lo que supone 2.500 personas más en riesgo de pobreza.

Las cifras hacen que La Rioja se aleje en más de 16.000 personas del objetivo marcado por la Agenda 2030 para el año pasado, que definía como reto una reducción de la población en situación de pobreza hasta las 50.368 personas.

Más mujeres que hombres en riesgo de pobreza

El informe profundiza en la reducida mejora de la tasa AROPE en La Rioja y en sus variaciones en función del sexo. Mientras la pobreza baja un 1 punto porcentual entre la población masculina, entre las mujeres crece 0,3 puntos, lo que incrementa la brecha de género. Así, de las personas en riesgo de exclusión, el 19,1 por ciento eran hombres, frente al 22,7 por ciento de mujeres.

Teniendo en cuenta la edad, en esta ocasión, destaca el descenso del grupo de menores en el índice de pobreza (que se sitúa en el 21 por ciento, 5,4 puntos menos), lo que hace que el índice de pobreza sea similar en todos los grupos de edad. Destaca además un descenso de la tasa AROPE en las personas que viven en hogares en los que hay menores (19,5 por ciento, 3 puntos menos), mientras que, por primera vez, es superada por la del resto de personas (22,2 por ciento, 2,3 puntos más).

En cuanto a la distribución geográfica de la pobreza, a lo largo de toda la serie histórica, salvo en 2016, son las zonas rurales las que experimentan mayor incidencia. En 2022, en dichas zonas la pobreza alcanzó el 27,8 por ciento de la población, superando en 9,1 puntos a la registrada en zonas urbanas.

INDICADORES

– Riesgo de pobreza

El indicador de riesgo de pobreza, uno de los tres parámetros que determinan la tasa AROPE, se sitúa en el 16,6 por ciento, lo que supone un incremento de medio punto respecto a 2021, continuando la tendencia creciente de los tres años anteriores. Eso significa que, en términos absolutos, al cierre del año pasado había en la Rioja 53.000 personas en situación de pobreza, con mayor incidencia en la población femenina (30.000) que entre la masculina (23.000).

El informe hace hincapié en la situación que vive la población más mayor. En concreto, destaca que un tercio (33,3 por ciento) de la población pensionista (unas 24.000 personas) recibe una pensión inferior a la cuantía mínima considerada para no ser pobre. Además, en el 46 por ciento de las pensiones de viudedad, la inmensa mayoría correspondientes a mujeres, la cuantía tiene un importe inferior al umbral de la pobreza, fijado en 2022 en 721 euros por paga (calculando 14 pagas. El 13,7 por ciento de los pensionistas tiene ingresos que los sitúan directamente en pobreza severa (pagas inferiores a 480 euros al mes, calculado con 14 pagas).

La vivienda es un factor estructural de gran importancia para determinar la pobreza. En La Rioja, el 38,1 por ciento de la población pobre tiene gastos de vivienda superiores al 40 por ciento de su renta disponible. Una cifra que contrasta con el 0,7 por ciento de las personas que no están en pobreza que han de dedicar más de ese porcentaje a sus viviendas.

– Privación Material y Social Severa

Este indicador determina 13 ítems de carencia (cuestiones como la capacidad de asumir gastos de la vivienda, pagar la calefacción, hacer reparaciones o participar en actividades de ocio) y considera que una persona sufre Privación Material y Social Severa cuando no puede asumir 9 de esos 13 parámetros.

Más de 12.000 personas vivían en esta situación de privación en 2022, 4.000 menos que el año anterior. Esto supone un índice de un 3,9 por cientode riojanos que padecen estas privaciones. La cifra es mejor que la media nacional (3,8 puntos menos) y sitúa a La Rioja como la segunda comunidad con mejores datos en este indicador.

Las personas que sufren en mayor medida estas privaciones son las de 65 o más años (el 5,2 por ciento), franja de edad que experimenta mayor incremento. Esta situación afecta también al 2,2 de los hogares con menores, un 65 por ciento menos que en 2021.

En cuanto a las carencias de las que adolecen en mayor medida los riojanos destacan el hecho de que no pueden permitirse remplazar mobiliario estropeado (19,9 por ciento), no tienen capacidad para afrontar gastos imprevistos (19,6 por ciento) y les resulta imposible irse de vacaciones al menos una semana al año (18,3 por ciento).

Este indicador revela además que el 36,1 por ciento de los riojanos tiene dificultades para llegar a final de mes, un dato que encadena tres años seguidos de incremento, desde 2019, aumentando un 42 por ciento desde entonces.

– Baja intensidad de empleo (BITH)

El indicador BITH analiza la situación de las personas entre 0 y 64 años que viven en hogares en los cuales trabaja menos del 20 por ciento de las personas que potencialmente podrían tener empleo. En esta situación, en hogares de baja intensidad de empleo, vivían el año pasado 15.000 personas en La Rioja, un 6,1 por ciento de la población menor de 64 años residente en la comunidad. La cifra supone un ligero descenso con respecto al año pasado (un 8,9 por ciento menos), lo que se traduce en que 1.500 personas salieron de esta situación. En comparación con 2015, esta tasa se ha reducido casi a la mitad y 13.000 personas han dejado de sufrir baja intensidad de empleo en el hogar.

El informe se detiene, asimismo, en el análisis de la renta media y la desigualdad. En La Rioja, la renta media por persona fue en 2022 de 13.538 euros (626 más que en 2021) y de 19.819 euros (1.061 más) por unidad de consumo. Ambas cifras están por encima que las del conjunto nacional, aunque en términos absolutos el crecimiento ha sido similar al experimentado en el país. Con estos datos, La Rioja se sitúa como la octava comunidad con renta más elevada. El índice de desigualdad ha experimentado una tendencia descendiente desde 2015 y es el tercero más bajo de toda España, por encima de Aragón y Galicia.

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