Si los ángeles dibujaran, seguro que lo harían como Rosa Castellot… no me cabe la menor duda. Nos conocimos en 1976. Fue mi profesora de proyectos en la Escuela de Artes y Oficios, durante cuatro años, cuando estudié Graduado en Artes Aplicadas en la especialidad de Decoración. Aunque era madrileña de nacimiento, ya llevaba unos cuantos años por esta tierra. Es, junto a Félix Reyes, la principal impulsora de la iniciativa artística ‘Arte en la tierra’, un evento que busca cada verano potenciar el arte en el entorno rural y agrícola que ofrece el entorno de Santa Lucía de Ocón, pueblo en el que reside desde hace unos cuantos años. Yo me atrevería a decir que unos 30 años o alguno más y cuya casa, yo he tenido el honor de visitar.
Fue una buena profesora, pero sobre todo fue una profesora amable. Entraba en clase siempre sonriendo con aquella frase: «Hola, chicos… y chicas». Junto con Felo Reyes, otro profesor mío, guiaron la mencionada Escuela de Artes y Oficios durante bastantes años. Lucharon y mucho -yo viví los comienzos-, por que se la reconocieran como la actual ESDIR. Todavía me acuerdo de las primeras reuniones en que se comentaba la titulación europea que podía tener el Graduado en Artes Aplicadas y su homologación con los Arquitectos de Interiores de Europa, algo a que se oponían los Colegios de Arquitectos y Aparejadores nacionales. Hace muchos años tuve la osadía de proponerle cambiar un dibujo suyo por uno mío y aceptó. Soy consciente de que salió perdiendo, pero yo tengo un precioso dibujo suyo en mi salón. Distinguida con el Galardón de las Bellas Artes y la Cultura de La Rioja en 2022, creo firmemente que es un merecido galardón. ¡Enhorabuena profe!
Nacida en Madrid en 1942, ingresó en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid como la número 2 en 1956, donde estudió dibujo y modelado. En 1963, ingresó en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, de Madrid y en 1982 se licenció en Bellas Artes por la Universidad Complutense. Su primera exposición individual fue de pirograbados en 1969 en el Museo de La Rioja, donde inició una relación artística con esta tierra, que actualmente sigue en vigor. Ejerció la docencia desde 1989 hasta 2002, dos años académicos en el Instituto Práxedes Mateo Sagasta de Logroño y 31 en la Escuela de Arte de la capital riojana como profesora de Proyectos, siendo titular por oposición desde 1982.
En diciembre de 2002 se retira de la enseñanza para dedicarse a su obra personal. Desde esa fecha ha realizado exposiciones individuales en Logroño, Vitoria, Santander, Valladolid, Madrid, Salamanca, Cáceres, Las Palmas de Gran Canaria, Briñas (La Rioja) y Zaragoza y ha participado en numerosas colectivas.

FOTO: EFE/Raquel Manzanares.
Desde el año 2003, Rosa Castellot es codirectora junto a Félix J. Reyes de la actividad ‘Arte en la tierra’, en Santa Lucía de Ocón (La Rioja), su lugar de residencia. Durante la primera semana de agosto, reconocidos artistas nacionales e internacionales realizan sus obras, siempre de carácter efímero, en el entorno del pueblo. En 2016, el Ayuntamiento de Serrada, Valladolid, les concedió a ambos el premio ‘Racimo’ por esta actividad.
En 2016 le fue concedido el Premio Mujeres en el Arte en la Rioja por su trayectoria profesional. Tiene obra en la Dirección General de Cultura y Turismo del Gobierno de La Rioja, Fundación para la Biodiversidad (Madrid), Museo del Dibujo Castillo de Larrés (Larrés, Huesca), Diputación de Valladolid, Fundación Caja Rioja-Bankia (Logroño, La Rioja), Fundación La Caja de Canarias y en colecciones privadas de España, Italia, Reino Unido, Bélgica y Estados Unidos.
Según sus palabras: “Como artista plástica hay quien considera que el arte no es de primera necesidad y es lo primero que se olvida” cuando hay otras necesidades, como ha ocurrido en la pandemia, pero “el arte es lo que nos hace crecer como personas y nos hace ver la vida con más claridad”. Ha reconocido que la pandemia “ha hecho mucho daño al arte y la cultura, en general”, pese a que ella no depende económicamente de la actividad artística y vender obras de arte no es para ella “un imperativo” en su vida, que comparte con su esposo el escultor Félix Reyes.
Ahora esta exponiendo en la Sala de Arte ‘Amos Salvador’ una impresionante exposición de dibujos bajo el titulo ‘En el silencio del aire’ hasta el 14 de mayo. La exposición está compuesta por ciento cuarenta y tres obras distribuidas en tres capítulos que organizan uno de los posibles recorridos para disfrutarla: ‘El estudio’, está dedicado a un lugar similar a un laboratorio.
Los conceptos y elementos de la naturaleza son traídos al estudio para convertirse en apuntes o dibujos preparatorios y, en otras ocasiones, en obra definitiva. Las condiciones de creación en este lugar, íntimo y privado, están siempre bajo el control absoluto de la artista. ‘El jardín’ es el segundo capítulo y supone un paso preliminar desde lo interior a lo exterior, un recorrido transitable, evidentemente, también en sentido contrario.
El jardín es un espacio natural modelado a voluntad en el que se establece una relación pactada con la naturaleza a través del cuidado, la observación y, en este caso, el dibujo. Y finalmente ‘El paisaje’, que representa un diálogo artístico con un universo que impone unas condiciones y una escala incontrolables. La artista se convierte en la traductora de las circunstancias físicas del territorio para convertirlas en la esencia de una obra que transcribe admirablemente elementos como el clima, las estaciones o los cambios de luz en el paisaje.


