El Rioja

Menos uva en 2023: Pernod Ricard plantea rendimientos del 85 por ciento

Pernod Ricard plantea rendimientos del 85 % en 2023

Las últimas noticias en el sector vitivinícola de Rioja llegan desde la bodega que mayor volumen de uva y vino mueve en la denominación. El grupo Pernod Ricard Winemakers Spain (AGE, Campo viejo e Ysios) ha informado a sus viticultores proveedores que para esta próxima vendimia baraja la posibilidad de recoger solo el 85 por ciento de la producción de uvas tintas, lo que equivale a 5.525 kilos por hectárea.

Tal como ha confirmado el grupo vinícola a NueveCuatroUno, estos rendimientos se mantendrán para la cosecha de 2023 al margen de las normas de campaña que fije el Consejo Regulador de la DOCa Rioja, que todavía no ha anunciado qué camino tomará en esta vendimia: «Hemos planteado ser más restrictivos en el rendimiento de las uvas tintas que el rendimiento que establezca el Pleno del Consejo».

Esta reducción de rendimientos se ha dado a conocer entre los implicados esta misma semana, dejando a su paso caras de sorpresa y acrecentando la incertidumbre que ya inunda al sector. De lo que todavía no han obtenido información alguna los proveedores de este grupo bodeguero es acerca de los precios que se barajan de cara a esta próxima campaña (la uva tinta de 2022 se ha pagado entre 60 y 70 céntimos el kilo en función del grado, más un plus de dos céntimos el kilo por los portes propios, mientras que la blanca se ha quedado en los 60 céntimos), pero Pernod Ricard remarca su firme compromiso por los contratos de compra-venta firmados, tanto con los pequeños viticultores como con las agrupaciones, bodegas particulares y cooperativas.

«Vamos a velar, como hemos hecho siempre, por la rentabilidad agraria del viticultor. Esta circunstancia es puntual y coyuntural, así que una vez tengamos equilibradas las existencias y las ventas, trataremos de volver a los volúmenes de elaboración que veníamos haciendo en las últimas campañas y trataremos de contar con todo el viñedo vinculado a nuestras bodegas que disponemos hoy», insisten.

La firma vinícola contempla «varios escenarios» y uno de ellos es reducir los rendimientos a ese 85 por ciento, pero recalca en que a día de hoy no hay ningún acuerdo cerrado ni firmado. «Lamentablemente, no podemos renovar todos los contratos que vencieron tras la vendimia 2022 y, precisamente por responsabilidad social y económica hacia nuestros proveedores, queremos hacerles conocedores cuanto antes de la necesidad de adoptar medidas. Ahora, en plena época de poda y abonado, es el momento oportuno para adaptar la producción del viñedo a esta campaña, así como ajustar los costes productivos de este año a los ingresos que se tendrán», remarcan los responsables.

La medida aprobada por Pernod Ricard abre la puerta a la toma de decisiones por parte de otras firmas vinícolas para solucionar la ralentización de las ventas de vino que sufre Rioja con una ratio actualmente disparada: «Nos vemos obligados a ralentizar el crecimiento sostenible de nuestros vinos en los mercados y a tomar medidas responsables ante el cúmulo de circunstancias adversas producidas desde la pandemia. Es importante empezar por el primer eslabón de la cadena de valor de nuestros vinos, el viñedo, para no agravar aún más la situación, ni comprometer la viabilidad futura de las explotaciones vitícolas de nuestros proveedores».

Tres vendimias a la baja

El escenario actual se encuentra lejos de aquello que se vivió en la añada de 2019, con ese 101 por ciento de rendimientos amparados para uvas tintas más el 9 por ciento de stock cualitativo y el 101 por ciento para blancas más el 5 por ciento para stock. Aquello dejó unos remolques cargados con 385 millones de kilos que amparó finalmente la denominación.

Después de aquello, las normas de campaña comenzaron a recortar números. La de 2020 le echa la culpa a la irrupción del COVID-19 y las consecuentes restricciones, así que ese año Rioja se quedó en el 90 por ciento de rendimientos para tintas y el 95 para blancas, mientras que para la vendimia siguiente solo se amparó el 95 por ciento de la producción tanto para uvas tintas como blancas.

Parecía que mejoraba la cosa para este pasado 2022 y parte del sector vitivinícola apostaba por no bajar los rendimientos del cien por cien. En concreto, las cooperativas de Fecoar y la Unión Agroganadera de Álava, pero contaban con la negativa del resto de productores y las Bodegas Familiares de Rioja, que pedían el 90 por ciento. Finalmente, las aguas se encauzaron y el acuerdo llegó a la denominación: 95 por ciento de rendimientos para tintas y el 100 para las blancas. Rioja enfila así la que, probablemente, sea la cuarta vendimia ya con rendimientos a la baja ante los excedentes de vino que siguen acumulándose en las bodegas.

Subir