La Rioja

Cuatro amigos, un linfoma, el amor por el ciclismo y un reto

Cuatro amigos, un linfoma, el amor por el ciclismo y un reto

Cuando Adrián Valle recibió en julio de 2022 la llamada para confirmarle que la biopsia del ganglio analizado mostraba células compatibles con linfoma y que había que pasar de forma urgente por una intervención, su vida se frenó en seco. «Esa llamada cambió mi vida para siempre. Todo iba perfecto, sobre ruedas, no podía pedirle nada más a la vida. Y entonces cambian los tiempos, las prioridades, tu vida; pero también la de tu familia, la de tus amigos…», cuenta este joven logroñés.

«Ves como todo se paraliza y es difícil tomar distancia. Una semana después estaba entrando en el quirófano y a la salida del mismo se confirma lo peor». Era cáncer, concretamente linfoma de Hodgkin no clásico. «Lo primero que pensé fue: joder qué miedo».

La enfermedad afecta al sistema linfático, cuya misión es transportar los glóbulos blancos, encargados de combatir las enfermedades de cualquier parte del organismo. Por eso puede aparecer en cualquier parte del cuerpo y de allí extenderse a cualquier otra. La información le dio tranquilidad dentro de cóctel de sentimientos que iba generando las primeras semanas. «El linfoma de Hodgkin es un tipo de cáncer muy tratable, las tasas de superación son muy altas, incluso en personas mayores», explica del cáncer que le acompaña desde entonces en su vida.

La operación dio el pistoletazo de salida de las sesiones de quimio. Serían seis ciclos de quimioterapia, doce sesiones cada catorce días. La vida seguía girando sin que Adrián tuviese su control. «Fueron malas horas, lo reconozco. Fui a uno de mis restaurantes favoritos con la persona más importante de mi vida, y allí decidimos mirar para arriba otra vez, reírnos de la situación y, por supuesto, confiar». No tenían otra opción que pensar que todo iba a ir bien.

«El humor es fundamental, reírse de uno mismo es la clave para poder salir de las situaciones tan difíciles que a veces te pone la vida en el camino. En cualquier momento duro, en el fango más profundo, siempre hay algo positivo a lo que agarrarse», asegura.

Entonces comenzó las sesiones de quimioterapia. «Empecé saliendo a correr, que es lo que más me gusta, pero pronto el tratamiento me puso en mi sitio; el pulso subía rápido y me fatigaba demasiado», recuerda de los primeros días.

Pero si algo tiene el deporte son alternativas y él la encontró en la bicicleta. «Había hecho triatlón antes, pero la bici llevaba aparcada casi dos años por falta de tiempo». Se aferró a ella a pesar de la dureza del principio. «Tan solo una cuesta me suponía un puerto de primera categoría, pero bajar los brazos sí que no era una opción».

Ahora puede hacer hasta cien kilómetros seguidos. «Lo mejor es que la bici me permite pasar alguna que otra hora con amigos: hablando, riendo, olvidándome, distrayéndome», dice, asegurando que el deporte le salvó porque le permitió conocer su cuerpo. Fue la bajada de rendimiento en el deporte lo que le había hecho acudir a los médicos a ver qué pasaba y «me sigue salvando porque cuando siento que la quimio me destruye sesión tras sesión, el deporte me fortalece y prepara para afrontar la siguiente y funciona».

El reto

Ahora se ha planteado un reto con tres amigos más que lo acompañarán. Se trata de ir de Logroño hasta Santiago de Compostela en bicicleta en solo tres días. Este reto tiene un porqué y no es otro que por el mismo que muchos peregrinos se lanzan a esta aventura: dar gracias a la vida por esta segunda oportunidad.

Deporte y amistad, su mejor medicina, ¿qué más se puede pedir? Pues hay algo más y es para lo que va a pedalear hasta Santiago de Compostela: ser un grano de arena más en la financiación para la investigación del cáncer. Hay algo más, seguir investigando contra el cáncer.

La idea es alcanzar 6.000 euros que irán directamente a la Asociación Española Contra el Cáncer. Pedalear rascándose un poquito el bolsillo para llegar lo más rápido posible a esa cifra.

La machada de llegar a Santiago de Compostela en bicicleta en tres días comenzará el 1 de abril. La intención es saludar al Santo el 3 de abril. Además a través de sus redes sociales @cuatroamigosyundestino va a hacer sorteos solidarios: una camiseta del Real Madrid firmada por jugadores, otra de la Unión Deportiva Logroñés, un maillot BH Coloma Team, un lote de vino de Bodega Manzanos, aceite, un lote de chocolate (Kankel Cacao) y todos los productos que vayan añadiendo en las próximas semanas en la que todo se está alineando para que el reto sea todo un éxito.

La forma de ayudar es sencilla. Puedes hacerlo a través de una donación por transferencia bancaria a la Asociación Española Contra el Cáncer, a través de su Bizum, o con aportación de material a la Rifa Solidaria. Sólo en el concepto hay que poner ‘4y1’ además del nombre y el DNI para desgravárselo en Hacienda.

Además, las doce primeras empresas que donen más de 300 euros aparecerán como sponsor en el maillot diseñado para la ocasión por GOBIK.

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