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Echar a andar de la mano del coworking

Diego Rojas tenía experiencia en el sector de la ingeniería en San Sebastián cuando decidió dar el paso de emprender y crear su propia consultoría en La Rioja. Para él, contar con el Centro de Orientación y Emprendimiento del Gobierno de La Rioja ha sido fundamental a la hora de echar a andar un proyecto que le ha permitido trabajar en un espacio común con otros emprendedores y además tener acceso directo a ayudas para los proyectos que realiza a sus clientes.

«Hay un momento en el que te das cuenta de que eres tú el que haces las visitas comerciales, el que planifica y desarrolla los proyectos, el que entrega las facturas al cliente… y llega el momento en el que decides trabajar por cuenta propia. Al principio da un poco de vértigo, pero a pesar de que le dedicas muchas horas, merece la pena», cuenta tras más de dos años de experiencia emprendedora.

Y es que su proyecto vio la luz en uno de los momentos de mayor incertidumbre. Junio de 2020. Justo tras salir del confinamiento. Tenía los contactos y la experiencia suficiente así que sólo le faltaba un lugar adecuado en el que poder poner su idea en marcha. «Podría hacerlo desde casa, pero venir al centro supone relacionarte con más emprendedores, compartir ideas, aprender los unos de los otros». También podría haber optado por el alquiler de una oficina. «Los precios son tan altos que cuando estas empezando supone un sobresfuerzo aunque sea compartida. Ya hacerlo sólo es casi imposible».

Había escuchado hablar del coworking, pero ni lo conocía en profundidad ni nunca lo había tenido que utilizar. Entonces apareció el Centro de Orientación y Emprendimiento en su vida. «Si trabajas en casa, te levantas, te preparas un café, te sientas delante del ordenador y ves correos. Entonces te preguntas si estás trabajando o no».

Por todo eso y mucho más decidió acudir al Centro de Orientación y Emprendimiento. «Me parece una gozada el hecho de tener un espacio en el que poder trabajar y sentir que lo estás haciendo. Con el tiempo he visto que es mucho más y que las sinergias que se crean son muy importantes», explica, ejemplificando en la relación que tiene con otros de los usuarios del centro. «La mayoría es gente muy joven que conoce muy bien cómo van las redes sociales, las páginas web y me echan una mano con las mías».

Su trabajo lo explica con una metáfora que utiliza siempre que debe aclarar a qué se dedica. «Somos los médicos de las fábricas». Su labor consiste en visitar muchas de ellas y mejorar sus rendimientos, que sean más efectivas. «Creo que he tenido mucha suerte a nivel laboral porque yo traía ya una mochila de clientes, pero cuando llegué a Logroño me funcionó mucho el boca a boca».

Así, cuenta que su experiencia ha sido gratificante. «Hay muchas grandes empresas que se dedican a la consultoría de ingeniería, pero al final te mandan a alguien como yo que lo hace todo. Incluso a veces tiran de becarios. Por eso es importante, cuando empiezas, demostrar que es mucho mejor en estos casos coger a un emprendedor que se va a desvivir por tu proyecto».

El Centro de Orientación y Emprendimiento también le ha servido para darse cuenta de que, a pesar de trabajar en solitario, es importante el trabajo en equipo. «Hay muchas veces que las empresas buscan algo dentro del mismo proyecto a lo que yo no me dedico y si puedo encontrar a alguien que esté en el COE que pueda hacerlo…».

Para Diego el potencial del centro es incalculable. «Ya no sólo se trata de tener un lugar en el que poder trabajar ni las relaciones que haces con los compañeros que están por aquí. Además tienes acceso directo a la orientación. La ADER ofrece un montón de ayudas para mí y para los proyectos de las empresas con las que trabajo que estoy seguro de que no conocería de no estar en el centro», reflexiona. «Hay veces que no accedemos a muchas ayudas no porque no las haya sino porque no estamos informados. Para eso este centro es una auténtica ayuda».

En su caso el despacho del orientador de la ADER lo tiene a escasos metros de su mesa de trabajo. «Cada vez que comienzo un proyecto para una empresa me paso y le pregunto las posibilidades de ayudas que hay para este tipo de proyecto. Ofrecer esa posibilidad a mis clientes también me permite dar un plus a mi trabajo que de otra manera sería mucho más laborioso y complicado». Por tanto, no tiene más que buenas palabras para la experiencia. «Este año acabaré porque entiendo que tienen que entrar otras personas jóvenes que se encuentran en la misma situación que estaba yo cuando empecé».

*Contenido especial para el Gobierno de La Rioja

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