Agricultura

La oliva afronta su recta final con mejores sensaciones que las iniciales

La oliva afronta su recta final con mejores sensaciones que las iniciales

La cosecha del olivar riojano ha superado su ecuador con el final de las navidades a la vuelta de la esquina y algunas almazaras de la región se encuentran molturando los últimos kilos de aceitunas. Marcada por la sequía y las altas temperaturas, la de este 2022 será una campaña con altibajos en los diferentes municipios en cuanto a la producción final recogida, a falta de los datos oficiales por parte de la DOP Aceite de La Rioja, pero con unas sensaciones más positivas que las que había en un principio cuando comenzó.

Hace más de una semana que la Almazara Riojana de Aldeanueva de Ebro bajó el telón de la campaña con cerca de un millón de kilos recogidos desde el pasado 15 de octubre, cuando arrancaron las vendimiadoras (el 80 por ciento de la producción total recoge a máquina). Y ha sido una «grata sorpresa» ver un fruto que ha entrado con «buen peso, buena calidad y más kilos de los esperados», frente a las perspectivas iniciales que había, tal como reseña su responsable, Javier Allo.

En el Trujal 5 Valles de Arnedo, donde continúan recepcionando olivas, ya han superado el millón y medio de kilos a una semana de concluir la tarea y con más de 330.000 litros de aceite generados. «Aquí, a pesar de las perspectivas de merma de cosecha de la que se hablaba de forma generalizada, ya superamos la producción del año pasado, que rozó los 1,3 millones de kilos», apunta David.

Ha habido más olivas, con buena calidad y también un buen rendimiento medio en las explotaciones agrícolas de esta zona de La Rioja Baja, pero las diferencias del fruto que ha entrado en el trujal también se han hecho notar en función de la fecha de recogida: «Comenzamos un 28 de octubre con algunas partidas de la arbequina más temprana, aunque no fue hasta el 2 de noviembre cuando dimos por inaugurada la campaña de forma continuada. En esa época entraron unas aceitunas más verdes que todavía no habían recibido esas lluvias tan esperadas, mientras que lo que ha entrado en estas semanas de diciembre ha sido un fruto más gordo y con mayor humedad».

Lo que también ha crecido son los precios del aceite, una subida motivada principalmente por la escasez de fruto en las zonas productoras de Andalucía debido al calor y la falta de agua. A las puertas de concluir una campaña más en el olivar riojano, las cuentas se hacen ahora de cara a las ventas y su repercusión en el consumidor. Así, se puede ver cómo el litro de aceite se ha encarecido entre dos y tres euros en función del trujal.

En el caso de la Almazara Riojana, la garrafa de cinco litros, referencia con la que se trabaja habitualmente por ser el formato más comercializado, ha subido hasta los 30 euros, mientras que el año pasado una caja con tres garrafas de este tamaño salía a 65 euros como venta al público en las instalaciones. «Aún con todo y con ello, no se ha aplicado la subida total porque en los lineales de supermercados el precio todavía es mayor», indica su responsable.

«Al final está subiendo todo, también el envasado y los precios de la molienda, así que hay que repercutirlo de alguna forma», apunta David que en el caso del Trujal 5 Valles habla de una diferencia de precio en la garrafa de cinco litros de dos euros y medio. «Estamos intentando mantener los después de la última subida que fue en septiembre porque se trata de que el aceite tampoco se convierta en un producto de lujo. No se puede perder dinero, pero tampoco convertirlo en un alimento inaccesible».

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