La Rioja

«Vamos a un Twitter diferente, pero no estamos ante su final»

La adquisición de Twitter por Elon Musk ha generado confusión en los usuarios y «todo apunta a que vamos a un Twitter diferente, pero no a que estemos ante su final», ha afirmado a EFE el investigador principal del grupo de investigación Comunicación y Sociedad Digital de UNIR, Jesús Díaz del Campo.

Esa afirmación la ha basado en «la dilatada trayectoria que avala a Elon Musk, las inversiones que ha acometido en esta red social y lo fiel que siempre ha sido a ella».

Musk ha transmitido a los anunciantes en Twitter que la plataforma necesitaba un cambio de estrategia por las «importantes pérdidas» en la compañía, pero, según Del Campo, «no deja clara su estrategia de comunicación a la opinión pública».

Ello genera «incertidumbre» porque «no se conoce si la solución que está adoptando es la correcta, qué tiene en mente a largo plazo o cuál es la base de la solución» para hacer viable la compañía».

Además, desde que Musk adquirió la compañía, se han sucedido los escándalos, como cuentas falsas verificadas, fuga de anunciantes o despidos masivos, entre otros movimientos, lo que también «está generando dudas e incertidumbres», ha señalado.

Todo ello ha provocado una caída en la reputación de Twitter, aunque no tanto el número de usuarios, ni se ha producido un trasvase a otras redes sociales, ha añadido este doctor en Comunicación y profesor de Comunicación Corporativa en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).

A golpe de improvisación

Según Del Campo, es probable que Musk quiera un cambio en la estrategia de Twitter, pero «tiene que dejarlo claro» a los recursos humanos de la compañía y también, de puertas para afuera, a todos los grupos de interés» (usuarios de la red) y a la opinión pública, en general, ya que los últimos movimientos conocidos en la red dan la impresión de que «funciona a golpe de improvisación y de decisiones no meditadas».

«Si a los grupos de interés -ha proseguido- Musk presenta su estrategia de Twitter a largo plazo, es posible que nos guste y que, a partir de ahí, entendamos algunas decisiones que actualmente resultan difícilmente entendibles» porque, además, «parecen muy extravagantes o improvisadas sin mucho análisis».

A este respecto, se ha referido a la famosa imagen en la que Elon Musk entra a la sede de Twitter cargando con un lavamanos, lo que entiende que ha dado lugar a «muchas interpretaciones».

«Mucha gente piensa que cualquier día, cuando nos despertemos, no funcionará Twitter», ha asegurado como analista e investigador en comunicación digital, quien, sin embargo, «ve difícil, al menos a corto plazo, que esto se produzca».

Sí es probable, ha dicho, que en la mente de Musk esté un cambio de estrategia respecto a Twitter y, además, «sería deseable que volviera a la esencia de su inicio», en que tenía «un número importante de seguidores, no tan masivo» como en los últimos años.

Inicialmente, ha recordado, «Twitter era muy interesante para estar informado no solo de lo que surgiera en el mundo en general, sino de cualquier aspecto particular más especializado, siguiendo a la gente adecuada, donde había mucho diálogo y debate».

Esta puede ser, ha dicho, «una de las posibilidades que tenga en mente Musk, que, además, ha utilizado Twitter como canal de comunicación desde sus inicios», pero es «una incógnita».

Para recuperar la credibilidad de Twitter, debiera mejorar la estrategia de comunicación para que el usuario pueda evaluar si «es bueno o malo», ha incidido.

Es posible también que «los cambios que tenga (Musk) en mente para Twitter no tienen por qué ser necesariamente malos», dado que «los que estamos en esta red social desde sus comienzos veníamos ya diciendo, en los últimos tiempos, que esta ya no era lo que había sido, en el momento que desapareció el límite de los 140 caracteres», por ejemplo. Y «se había masificado mucho», ha concluido.

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