Agricultura

Juanma Gómez: “Necesitamos más hombres y mujeres del campo comprometidos”

El responsable del CPAER, Juanma Gómez, junto con el agricultor Javier Grijalba

La agroecología inunda la geografía riojana con más incidencia cada año que pasa. En los últimos cuatro años, y tras un periodo de altibajos, la superficie agrícola destinada a cultivos en ecológico no ha dejado de crecer en la comunidad, pasando de las 2.870 hectáreas en 2018 a las 4.658 en 2022. Por goleada, el viñedo es el cultivo que más trozo se lleva de esta tarta con sus 1.948 hectáreas cultivadas. Le siguen los frutos secos (1.314) y el olivar (763).

El responsable de Gestión y Promoción del Consejo de la Producción Agraria Ecológica de La Rioja (CPAER), Juanma Gómez Lerma, incide en la importancia de adaptarse a unos cambios que ya forman más parte del presente que del futuro, como reflejan los 534 operadores asociados, de los cuales 389 son productores y 124 son elaboradores.

– ¿Hay más cantidad de productores ecológicos en La Rioja ahora que hace cinco años?

– Hace cinco años no llegaban a 300, entre productores, elaboradores y comercializadores. No te diré que hemos doblado, pero rondamos ahora los 500. Tenemos 1.700 hectáreas cultivadas más que hace medio lustro y, sin embargo, estamos muy lejos de conseguir los objetivos que marca Europa, que quiere que en 8 años un 25 por ciento de la producción sea ecológica… Necesitamos más hombres y mujeres del campo, comprometidos, que den el paso, porque además les va a ir bien. Y luego tenemos la explotación de Pazuengos del Gobierno de La Rioja que ha iniciado el proceso de conversión a explotación ecológica, por lo que será pionera y referente como primera explotación ganadera de vacuno extensivo en La Rioja en convertirse en ecológica.

– ¿Cómo ha evolucionado el perfil de los productores?

– Entre los nuevos productores ecológicos encontramos gente muy formada y con un perfil de edad más joven. En la web del CPAER, en la sección de actualidad, hemos grabado unos videos conociendo mejor a nuestros agricultores ecológicos. Son experiencias de éxito que hemos grabado con Javier Lafuente, de la Huerta de Tormantos, o con Ana Martín, la enóloga de la Bodega de Castillo de Cuzcurrita. Nos quiso acompañar Francis Paniego que quería mostrarnos la agricultura ecológica de La Rioja pero no en abstracto, sino manchándose los pies de barro. En esas charlas hablaron sobre cómo pasaron de un cultivo convencional a un cultivo ecológico, cómo se reveló la viña ante este cambio y cómo se combaten las plagas con trampas de confusión sexual. También grabamos un vídeo en la Huerta de Rizos, con David y Ana, que son un ejemplo de que formación más ganas de emprender es una combinación ganadora.

– ¿Cómo se está desarrollando la industria agroecológica en la última década en la región?

– Aquí la viña y almendro son los que mejor se dan. Es obvio que aquí naranjos no, pero es verdad que, sobre todo, los elaboradores de nuestra región están buscando nuevas formas de acercarse a los consumidores. Ahora producimos y enlatamos alcachofas, pimientos, setas, puerros. También hacemos extraordinarios aceites de oliva virgen o embutidos de cerdos ecológicos y también buscamos nuevos caminos. Me viene a la cabeza el caso de Cherky Foods, por ejemplo, que están haciendo en Ribafrecha barritas y snacks de proteínas con carne ecológica deshidratada o de Kombucha Onflow, en Lardero, que están elaborando esta fantástica bebida refrescante a base de té fermentado que tan de moda se está poniendo por sus propiedades beneficiosas para el organismo.

Foto: CPAER.

– ¿Hay mayor concienciación social?

– Yo te diría que sí. Ya hay mucha gente que sabe que ecológico, orgánico y biológico es lo mismo. Saben también que hay certificadoras públicas (como el CPAER en La Rioja), que trabajamos codo con codo con la Consejería de Agricultura y que aseguramos que los productos ecológicos que certificamos, los que tienen el sello de la Eurohoja, tienen la garantía de ser cien por cien naturales. Y eso da una confianza. El problema es si estamos dispuestos a pagar un poco más por llevar a casa unos productos sin pesticidas, igual que preferimos un pescado que no provenga de zonas contaminadas o una carne que no esté engordada artificialmente con clembuterol.

Por otro lado, en el vino no vemos esa demanda nacional y todavía hay un altísimo porcentaje del vino ecológico que se exporta. Hay países del norte de Europa donde si el vino no es ecológico no está en los lineales de los supermercados ni tampoco entra en los restaurantes, pero aquí no hemos llegado a ese escalón.

– ¿E institucional?

– Lo que yo he encontrado en el año que llevo en el CPAER son unas ganas tremendas de ayudar. El Ayuntamiento de Logroño nos ha ofrecido una subvención para poder fabricar los nuevos puestos del Ecomercado, mientras que el Gobierno de La Rioja, sin ir más lejos, va a presentar en diciembre el primer plan estratégico para la agricultura ecológica de La Rioja. Estamos remando juntos, el tiempo dirá si remamos lo suficientemente fuerte. Lo único que pedimos es que, tanto si siguen los mismos equipos al frente de las instituciones de La Rioja como si cambian, sigan apostando por la agricultura ecológica, porque es el único futuro sostenible de nuestra tierra, la que vamos a dejar a nuestros hijos.

Foto: CPAER.

– ¿Qué valoración hace de la inauguración del Ecomercado el pasado 12 de noviembre?

– Fue muy alentador contar con el respaldo de la consejera de Agricultura y el consejero de Sostenibilidad y Transición Ecológica, además del alcalde de Logroño, varios concejales y directoras generales. También se acercaron muchísimos vecinos deseosos de reencontrarse con esos agricultores y ganaderos riojanos que apuestan decididamente por una producción más sostenible y más saludable, sin utilizar fertilizantes ni fitosanitarios químicos de síntesis. Porque lo más interesante del Ecomercado es poder charlar en primera persona con los que han sembrado y recolectado esas hortalizas, esas legumbres, esas nueces…

– ¿Qué diferencias principales muestra respecto a las ediciones antiguas que se desarrollaban antes?

– Hay una diferencia, sobre todo, estética. Queríamos diferenciar nuestro Ecomercado de esos mercadillos donde prima el precio sobre la calidad. Queríamos unos puestos de mercado a la altura de la calidad del producto ecológico que tenemos en La Rioja y también, por qué no, a la altura de esos mercados de alimentación tan vistosos que vemos en muchas ciudades de Europa. Llevábamos 11 años en la Plaza de las Escuelas Trevijano, había que dar un nuevo impulso y Caja Rioja/CaixaBank creyeron en el proyecto y se remangaron para ayudarnos a sacarlo adelante. Ahora queremos que se vayan sumando más puestos porque cuanto mayor sea la oferta, más público querrá pasarse a comprar los sábados por la mañana, por eso estamos invitando a queseros de navarra o productores de naranjas de Valencia.

– ¿Qué valores defienden este tipo de actuaciones impulsadas desde CPAER y cuál es su huella en la ciudad y la región en general?

– Queremos mostrar los productos ecológicos que tenemos en La Rioja, que la gente los pruebe, que compare precios y que nos demos cuenta que merece la pena. La próxima semana, sin ir más lejos, del 6 al 8 de diciembre colaboramos con Ecoferia en Santo Domingo de la Calzada. La cita será en el Polideportivo Margubete y supone una oportunidad para comprar esas verduras, legumbres, mieles y demás productos a los propietarios agricultores. Porque están riquísimos, porque son más saludables, porque al eliminar intermediarios (de la granja a la mesa) podemos ofrecer precios más justos y porque queremos dejar el planeta mejor de como nos lo hemos encontrado. Si sube el consumo, más agricultores darán el paso de convertir sus parcelas convencionales en ecológicas.

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