La Rioja

Salud prevé ampliar el área de Neurorrehabilitación, que cuenta con cuatro pacientes

La Unidad de Rehabilitación Intensiva-Neurorrehabilitación del Hospital de La Rioja, que funciona desde principios del pasado verano, permite alojar hasta a cuatro pacientes que han sufrido un daño cerebral sobrevenido o adquirido para que recuperen la capacidad funcional perdida «lo antes posible».

Así lo ha afirmado este miércoles la consejera de Salud, María Somalo, en un encuentro informativo posterior a su visita a esta unidad con motivo de la conmemoración del Día Nacional del Daño Cerebral Adquirido, durante la que ha podido comprobar su funcionamiento, equipamiento, y ha hablado con algunos pacientes de su experiencia en la misma.

En este encuentro informativo también han participado la coordinadora de la Unidad de Daño Cerebral Adquirido, Natalia Álvarez; y uno de los pacientes de la Unidad de Neurorrehabilitación que sufrió un ictus, Fernando Ibáñez.

Somalo ha indicado que esta unidad busca prestar «toda la asistencia y todos los tratamientos necesarios» a los pacientes «en el menor tiempo posible desde que ocurre la circunstancia, que suelen ser un ictus».

Ha detallado que esta Neurorrehabilitación «cuenta con cuatro camas en dos habitaciones que permiten una estancia media de entre 35 y 45 días para aquellos pacientes que, desde el servicio de Neurología del San Pedro, en coordinación con la Unidad de Rehabilitación, se entiende que son candidatos para este servicio».

Esta Unidad, ha proseguido, «está compuesta por traumatólogos, rehabilitadores, servicio de neurología, neurobiólogos, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales», y, en ella, «el paciente pasa de uno a otro de los servicios durante toda su estancia, mientras que los fines de semana acude a su domicilio para que se enfrente a las barreras diarias».

«Con el éxito que está teniendo este recurso esperamos poder ampliarlo en cuanto finalicen las obras de adecuación de las habitaciones que se están haciendo ahora mismo», tras lo que «contaremos con más camas disponibles», ha apuntado.

Por su parte, Álvarez ha precisado que «los pacientes que acuden a esta Unidad ya se estaban tratando de forma previa en una intensidad menor que ahora, y se ha proporcionado la posibilidad de hacer un tratamiento intensivo, precoz y sin espacios en el tiempo».

Ibáñez, como uno de los pacientes de esta Unidad, ha expresado que ocupa una hora y media por las mañanas y otra hora y media por las tardes a la rehabilitación y la terapia ocupacional, que le ha permitido empezar a mover la mano derecha tras sufrir un derrame cerebral y que todas las articulaciones de ese lado se le paralizasen.

«Mi pierna se despertó un poco más tarde, pero vamos trabajando en ello, cogiendo fuerza y estabilidad» con la ayuda de «un equipo que es maravilloso» y que ha permitido que en esta rehabilitación intensiva vaya «todo fenomenal», ha recalcado.

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