El Rioja

La primera vendimia de Fran Yeste en Rioja: «Vi la bodega y no pude resistirme»

Fran Yeste ha sido el último en unirse a una larga lista de futbolistas que se ha embarcado en la aventura de la vinicultura. El exjugador del Athletic se ha metido de cabeza a lanzar su propio vino. Con su nombre y su marca, la línea está compuesta por cinco vinos: un blanco, un rosado, un tinto del año, un crianza y uno más especial: el ‘enterrao’, un vino único que después de pasar catorce meses en barrica y ser embotellado vuelve a la tierra de donde salió para descansar otros catorce meses. Todo ello gracias a la bodega Viña Laguardia, con la que ha formado una pareja dispuesta a golear en la venta de vinos.

«Es una forma de buscar nuevos proyectos, nuevas cosas que te ilusionen», cuenta el que fuese extremo izquierdo del equipo vasco desde la bodega que le ha acogido con los brazos abiertos. Allí, bajo la sierra Cantabria, en Elvillar, están a punto de recogerse las uvas que harán los vinos de la próxima añada. Esta será la primera vendimia para el exfutbolista, que se muestra ilusionado con su nuevo proyecto: «Cuando llegué y vi la bodega, no pude resistirme a trabajar con ellos. Lo hacen todo con tal mimo que los vinos salen exquisitos».

No es la primera vez que el ’10’ del Athletic se embarca en un proyecto relacionado con la gastronomía. Desde hace años el aceite es otro de sus negocios: «Como mis padres son de Jaén, mis primos me animaron a meterme en el mundo del aceite. Es apasionante».

El objetivo ahora es que ese ‘enterrao’ esté en las mesas de los mejores restaurantes del mundo. «Estamos haciendo contactos con restaurantes muy importantes para que tengan este vino tan especial», cuenta el ‘león’, quien asegura que su faceta como entrenador de fútbol está, de momento, aparcada: «Ahora mi vida está entre este tipo de negocios y tener tiempo para estar con la familia y viajar».

Laudrup y CR7

Fran Yeste no es el primero -ni será el último- que se lanza a la aventura de los vinos en el mundo del fútbol, pero hasta la fecha nadie lo había hecho con Rioja. Hasta la irrupción del ’10’ de San Mamés sólo dos jugadores de renombre habían estado ligados al vino riojano. El primero fue Michael Laudrup. De su estancia en España, cuando era jugador del Barcelona y el. Real Madrid, guardó el recuerdo de LaLiga, el buen clima… y del Rioja y las tapas.

Conoció el Rioja nada más llegar a España y decidió montar junto con Per Buhl, un compatriota que conoció en su estancia en Barcelona, ‘Laudrupvin’, un negocio de importación de vinos en 1993.

El segundo en estar ligado al vino de Rioja fue Cristiano Ronaldo. Lo hizo de forma casual. El grupo bodeguero RM Rioja lazó hace tres años su vino ‘CR7’, que se convirtió en uno de sus vinos más demandados, cuyo nombre aludía sin ningún lugar a dudas al que fuera delantero del Real Madrid. El grupo alcanzó un acuerdo con empresarios bilbaínos y valencianos que anduvieron más rápidos que el futbolista, adelantándole en el registro de la marca comercial ‘CR7’ para su uso nacional e internacional en alimentación y vinos, con la que también pueden etiquetar otros productos que llevarse a la boca.

Vino y fútbol, maridaje perfecto

Hay también otros futbolistas que cuentan con su propia bodega, como es el caso de Andrés Iniesta. En 2010, el autor del ‘gol de nuestras vidas’ inauguró su propia bodega en Fuentealbilla.

Uno de los primeros en lanzarse a la aventura del vino en el mundo del fútbol fue Manolo Sanchís. El exjugador del Real Madrid fundó Casalobos, su propia bodega al pie de la sierra de mismo nombre y entre Los Montes de Toledo y El Campo de Calatrava. Convenció a varios compañeros de entonces y entre sus socios, además de Butragueño, Figo, Martín Vázquez, Alfonso Pérez o Karanka, hay otros rostros conocidos como Emilio Sánchez Vicario, Pato Clavet o Andrés Velencoso.

Incluso Leo Messi cuenta con su propia línea de vinos de la mano de una bodega argentina. También Pirlo tiene la suya en Brescia (Lombardía). Otra leyenda del fútbol, el alemán Franz Beckenbauer, se embarcó hace unos años en la aventura del vino. El ‘Káiser’ adquirió la parte mayoritaria de una bodega en Sudáfrica.

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