San Mateo

Las peñas conquistan Logroño y la sumen en el éxtasis mateo

Si la vida son dos ratos, que uno de ellos te pille de fiesta. Con ese espíritu se han echado este jueves a las calles el millar de peñistas que bañan de color y música la capital riojana durante las fiestas de San Mateo. En una jornada atípica -por aquello de no celebrarse en fin de semana-, las peñas de Logroño han vuelto a convertir el Desfile de Carrozas en uno de esos eventos sin los cuales los sanmateos no tendrían sentido.

La charanga se ha vuelto a erigir como la banda sonora de una ciudad ansiosa por celebrar. Las blusas, en el código de vestimenta para la alegría. Y los 23 grupos (entre peñas, grupos folclóricos, bandas de música y los Gigantes y Cabezudos), en la comitiva de un cortejo en el que solo existe una condición para unirse a él: dejarse llevar por las ganas de celebrar.

Cierto es que las energías son finitas y los seis días de fiestas ya consumidos pasan su factura al organismo. Pero también lo es que la voluntad mueve montañas y, tras dos años de restricciones y nostalgia, no hay excusa que valga para que el desfile impregne a su paso de jolgorio cada metro cuadrado.

Siete carrozas han formado parte del tradicional desfile: la Asociación de Belenistas, la Federación de Peñas de Logroño, la Peña Aster, la Peña La Rioja, los Ayuntamiento de Haro y de la capital riojana y el Gobierno de La Rioja, todas marcadas por la «gran calidad y creatividad» que han puesto en apuros al jurado para emitir un veredicto. ¿Qué más da? Los auténticos vencedores del concurso han sido todos aquellos que han aparcado sus rutinas para celebrar los sanmateos. Dos años de barbecho bien justifican la entrega al desenfreno.

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