La Rioja

La Rioja, sin hielos en plena tercera ola de calor

La Rioja, sin hielos en plena tercera ola de calor

Primero fue el papel higiénico; más tarde, el aceite de girasol, y ahora un producto tan básico y cotidiano durante el verano como los hielos. Durante las últimas semanas el hielo se ha convertido en el producto estrella de los riojanos, que dejan los supermercados con poco -o nada- de suministro a las puertas de una tercera ola de calor.

Tras las dos anteriores que sacudieron la región, la falta de abastecimiento de hielo ha comenzado a notarse en los supermercados riojanos. La anticipada subida de temperaturas que lleva registrando la comunidad desde el pasado abril ha propiciado un consumo excesivo de este producto tan cotidiano durante la época estival. A ello se suma la inminente llegada de una tercera ola de calor que hará que los termómetros vuelvan a elevarse hasta los 40 grados en algunos puntos de la región y, por tanto, el consumo de hielo vuelva a dispararse.

Difícil es encontrar un supermercado en La Rioja en el que puedas comprar un saco de hielos para consumo propio. Las grandes cadenas alimentarias riojanas han optado por señalizar a sus clientes de antemano la falta de suministro o, en otros casos, racionar la compra del producto por consumidor. El racionamiento de los supermercados se ha establecido en cinco bolsas o un saco de hielo por cliente.

Iñaki Carrillo, distribuidor de ‘Hielo en La Rioja’, confirma que “efectivamente hay una falta de producto en supermercados debido a la poca oferta y alta demanda que hay actualmente”.

La fabricación y almacenaje de hielo comienza a realizarse entre los meses de febrero y marzo. La subida de la tarifa eléctrica y los derivados del petróleo a causa del conflicto en Ucrania, son dos de los principales factores de la falta de este producto tan popular en la época estival. “Los altos costes de producción, almacenaje y distribución han llevado a las empresas a acumular muy poco producto, cantidad con la que contamos ahora para todo el verano”, explica el empleado.

Además, apunta a que la vuelta a la normalidad -festivales y fiestas de verano- ha sido otro factor fundamental en esta falta de suministro: “Tras los dos años de pandemia, los festivales han vuelto y el ocio nocturno se ha disparado, por lo que el consumo excesivo y en masa de hielo también”.

Los productores y distribuidores ya han comenzado a tomar medidas, entre ellas, reducir y limitar los pedidos a las cadenas alimentarias para no dejar sin suministro a la hostelería. “A partir de esta semana tendremos que reducir los pedidos a supermercados, de no hacerlo, la hostelería no podría satisfacer la demanda de hielo”.

Sin embargo, las previsiones para el mes de agosto tampoco son esperanzadoras. “No hay hielo. El poco que se ha fabricado ya se está vendiendo y el poco hielo que hay debemos racionarlo y distribuirlo ‘con cabeza’ para garantizar el producto en la hostelería y ocio nocturno”, confiesa Carrillo. Aunque explica que “las grandes empresas están realizando pedidos en masa desde otros puntos de Europa para lograr una mayor cobertura del producto” y, a partir de septiembre, el sector espera recuperar la normalidad.

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