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La llegada de Fassa Bortolo a Ventas Blancas permanece «en el aire»

Plano inicial de las obras de construcción de la empresa

El avance de las obras de la variante de Murillo de Río Leza, que esta semana ya ha iniciado su segunda fase con la construcción de un viaducto de 173 metros de longitud para salvar el río Leza, ha vuelto a generar dudas sobre la llegada de la empresa de yesos Fassa Bortolo a Ventas Blancas. ¿Dónde está la gran multinacional italiana que en 2010 adquirió las instalaciones de la antigua yesera de esta localidad perteneciente al municipio de Lagunilla del Jubera y que esperaba comenzar su construcción en 2019?

En aquel año, la primera fase de la variante de Murillo ya estaba en funcionamiento con dos nuevas rotondas y un puente para salvar el río Jubera entre la LR-259  y la LR-261, una obra que facilitaría el tránsito de camiones de Fassa sin atravesar el casco urbano de Murillo, así como la glorieta creada en los accesos de la futura yesera. Pero llegó el COVID-19 y, como en tantos otros campos, toda actividad se tomó un obligado descanso.

El proyecto consistía en la construcción de un complejo industrial para la fabricación de placas de yeso y morteros secos con la que se esperaba recuperar un recurso minero riojano en desuso a través de la tecnología de última generación competitiva a nivel mundial. Un proyecto que suponía un gran impacto económico para la zona: una inversión de unos 113 millones de euros y unos 120 empleos directos cuando la factoría estuviera a plena producción.

Esta infraestructura consiguió en marzo de 2020 la declaración de Proyecto de Interés Estratégico Regional (PIER) por el Gobierno de La Rioja, pero fuentes gubernamentales han asegurado a NueveCuatroUno que «recientemente el grupo italiano ha solicitado una prórroga de la declaración como PIER y se le ha concedido».

Cabe recordar que todo PIER tiene unas condiciones y obligaciones vinculadas a la normativa medioambiental a cumplir en unos plazos para que se efectúe esa declaración, que en este caso indicaba que esta industria yesera debía comenzar sus obras en un plazo de un año a contar desde la fecha en la que los promotores del proyecto manifestasen su conformidad con las obligaciones establecidas en la declaración.

«Todo está en el aire», asegura el alcalde de Lagunilla del Jubera, Carlos Yécora, en relación al aterrizaje de la multinacional italiana en la comarca. «Hace más de un año que no nos reunimos y la última vez que hablamos con los técnicos dijeron que todavía estaban valorando si asentarse aquí o en otro país no europeo. Al final ellos se guían por los mercados y si Europa ahora dicen que va a entrar en recesión… Así que cuando ellos decidan el curso de la empresa retomaremos el contacto y veremos qué podemos hacer», indica.

Además, Yécora alude a otro problema que está retrasando la toma de una decisión: «El tema de la energía les lastra mucho porque requieren de un gran gasto energético para calentar el yeso que necesitan para hacer el pladur y secarlo. Con los precios de las energías por las nubes y teniendo en cuenta también lo que les costaría traer la línea de alta tensión hasta aquí…».

Sin embargo, la Consejería de Desarrollo Autonómico señala que «desde Fassa Bortolo se ha presentado este año el acta de replanteo y de comienzo de obra firmado tanto por la empresa promotora como por el constructor y la dirección facultativa».

Lo cierto es que todas las esperanzas están puestas en que finalmente los italianos lleguen a La Rioja. «A día de hoy no nos planteamos que la empresa no acabe asentándose aquí porque se trata de que todas las administraciones implicadas hagamos un esfuerzo para que lleguen. Creo que en La Rioja no estamos en disposición de perder esta oportunidad que traería un centenar de puestos de trabajo», remarca el alcalde de Lagunilla del Jubera.

Así, aún queda una tercera fase de esta variante de Murillo de Río Leza incluida en el Plan de Carreteras para mejorar las infraestructuras de comunicación y transporte en La Rioja y de la que se vería muy beneficiada la empresa italiana. Esta implica la construcción de otro tramo que discurrirá entre la LR-259 donde se construyó la rotonda de la primera fase y la LR-261 que conecta con Agoncillo, lo que facilitará la incorporación de los vehículos pesados a una vía de alta capacidad como la N-232 y la Ap-68.

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