El Rioja

Campo Viejo, una oferta enoturística única y exclusiva

Raúl Cotelo, Maria Saenz, Carlos Alvarez, Silvia del Campo y Marta Gómez, miembros del equipo de Relaciones Públicas de Campo Viejo

Un balcón rodeado de viñas se asoma a Logroño desde lo alto de El Cortijo para atisbar la maravilla paisajística que se reparte a lo largo de varios kilómetros. Bodegas Campo Viejo ha sabido sacar el máximo partido en materia de enoturismo a este entorno del que se nutre con la valiosa ayuda del equipo humano que forma el departamento de Relaciones Públicas y que se encarga de transmitir con tesón el color, la alegría y la pasión de esta bodega al mundo.

Un equipo perfectamente organizado que trabajan cada día con ilusión y profesionalidad para sacar adelante una oferta variada que se adapte y adelante a las necesidades de cada consumidor o cliente, lo que supone disponer de una gran flexibilidad, y más teniendo en cuenta que se trata de una marca presente en más de 60 países, y que, por lo tanto, recibe a un público de lo más variado al que se adaptan con facilidad y éxito.

«A diferencia de otras bodegas de Rioja en las que quizás el propio equipo de Relaciones Públicas gestionan todo lo que tiene que ver con el tema de Enoturismo y todo lo que le rodea, en Campo Viejo el equipo de Relaciones Públicas se dedica en exclusiva de la parte Enoturismo y otros departamentos de la compañía les dan apoyo a nivel de Marketing, Comunicación o informático a la hora de desarrollar herramientas que les ayuden a la recogida de información o reservas», explica Marta Gómez, una de las responsables.

Uno de los puntos clave del éxito del equipo de enoturismo es «la pasión, energía y entusiasmo» con el que este grupo se vuelca para impulsar una denominación, una bodega y, una marca como es Campo viejo, «que si algo desprende es alegría y ganas de vivir la vida cada día, cada momento». Una labor «única y muy valiosa» llevada a cabo por «los grandes guardianes de la cultura de Rioja, de la denominación, de la historia de esta bodega y los mejores embajadores de los vinos que aquí se elaboran».

Desde su creación, Campo Viejo ha sabido combinar en sus instalaciones funcionalidad, innovación y sostenibilidad para crear un espacio que es más que una bodega. «Campo Viejo fue un proyecto visionario que ha permitido que las nuevas tendencias o necesidades estén perfectamente cubiertas con la estructura original que se inauguró en el 2001. Es un ejemplo referente en sostenibilidad, arquitectónicamente hablando, así como en su forma de trabajar, lo cual muestra claramente cuáles son nuestros valores», remarca Gómez.

Algo muy apreciado por su público MICE, ese turista de negocios que acude en busca de un entorno adecuado para desarrollar sus reuniones, congresos, convenciones o eventos. «Es clave saber gestionar este tipo de turista que no se centra en una demanda habitual de turismo enológico, sino que demanda privacidad y comodidad. Este año estamos observando un aumento del mismo y es que tenemos la suerte de contar con espacios muy versátiles que nos facilitan las adaptación a las necesidades de estas empresas que acuden a nosotros», añade Raúl Cotelo, miembro del departamento de Relaciones Públicas.

Este tipo de turismo se presenta como un gran oportunidad para mover la afluencia de turistas en Campo Viejo de los fines de semana y festivos a los días laborables: «El turismo internacional cada vez es mayor entre semana, y concretamente este turismo MICE se centra sobre todo en los días laborables, lo que permite equilibrar el negocio.
Además, este turista que viene a visitarnos por trabajo se convierte en un potencial futuro visitante, en este caso por placer, regresando con familia o amigos».

Uno de los principales objetivos del equipo es acercar la bodega al público y también foráneo, por lo que trabajan a diario en dar a conocer la cultura del vino de una forma atractiva y facilitando su acceso. «Es por ello que hemos digitalizado todo el sistema de reservas, porque la atención cuidada y personalizada de todos y cada uno de nuestros visitantes o clientes es nuestra máxima», remarca María Sáenz, compañera de equipo.

Y como todo esfuerzo tiene su recompensa, este equipo humano que funciona a pleno rendimiento y con profesionalidad se muestra confiado y optimista respecto al número de visitas de este año y los siguientes. «Estamos ante una recuperación progresiva que nos va a dar muchas alegrías y la clave para nosotros seguirá siendo primar la calidad y la exclusividad. Es decir, ofertar un mayor abanico de experiencias, pero limitando el número de personas por grupo. Para nosotros lo más importante es que aquellos que nos visitan vivan una experiencia única e irrepetible y que sea así cada vez que vuelvan a Campo Viejo».

Subir