La Rioja

La presa de Enciso mira al futuro entre el regadío y el ocio

Después de más de 25 años desde que se licitasen las obras, los plazos de la puesta en carga de la presa de Enciso avanzan hacia su próxima puesta en servicio. De momento se encuentra en la última fase de llenado, que se prevé pueda terminar a finales de año. «Luego habrá que vaciarla hasta la mitad y después volver a llenarla para que entre en funcionamiento», explica el alcalde de Enciso, Ricardo Ochoa, que estima que tardará previsiblemente dos años en poder entrar en funcionamiento.

Con el objetivo de ir adelantado los trámites para uno de los usos previstos del embalse, el de dispensar de agua de regadío a la zona, la Casa de Cultura de Arnedo ha celebrado una reunión informativa dirigida a todas las comunidades de regantes y usuarios del agua del valle del Cidacos con el objetivo de formar una junta central para la gestión de estas aguas para regar los campos riojabajeños.

Técnicos de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y representantes de la Consejería de Agricultura del Gobierno de La Rioja explicado a los participantes la situación de las pruebas y se han expuesto los pasos a dar para la formación de la junta central que permitirá gestionar el agua del embalse dedicada a labores de regadío de los distintos municipios.

A 1,3 hectómetros cúbicos de agua para llenarse, ese llenado no depende de las lluvias. «Si fuese así ya se hubiese llenado hace tiempo, pero los protocolos marcan en esta fase cuantos centímetros puede subir al día y de ahí, por mucho que llueva, no puede pasar», comenta el alcalde, que deja ya atrás antiguos miedos sobre la creación de la infraestructura.

«Ya está aquí, es mejor ya no hablar de eso», dice. Después de que se llene a máxima capacidad para comprobar que el sistema de desagüe y de retención funciona correctamente, se empezará a soltar agua para vaciar de nuevo el embalse hasta la mitad y volver a llenar el vaso. A partir de entonces la presa de Enciso entrará en funcionamiento de forma real.

La CHE, receptiva al uso deportivo

El gran uso del pantano será el de mejorar el agua de boca a más de 70.000 habitantes de La Rioja Baja, pero la idea del municipio de Enciso es que también pueda usarse para uso recreativo. «Hace unos dos años presentamos un proyecto con una empresa de turismo activo y de aventuras de Arnedo para entregar a la Confederación con las actividades que podrían realizarse», cuenta el alcalde que asegura que ese proyecto se vio con buenos ojos desde la CHE.

«Fueron muy receptivos a la propuesta», asegura, explicando que lo que sí se advirtió es que ninguna de las actividades podrían ser a motor. «Como el agua luego va a ser en parte para uso de boca no se pueden realizar actividades a motor», detalla. Por lo demás podrían llevarse a cabo actividades como surf, paddle surf, pedaleras, plataformas de trampolines y por supuesto para actividades deportivas. «Incluso actividades que conlleven la utilización de sistemas eléctricos».

La playa, zona de baño o el embarcadero flotante y todo lo que tiene que ver con el servicio de ocio podría situarse donde antiguamente se encontraba la aldea de Las Ruedas de Enciso. Todo dependerá de lo que permita el propio pantano y la época del año. Sería el Consistorio de Enciso quien tuviese que realizar toda la burocracia y permisos para que esto sea una realidad. También llevar la gestión de estas actividades.

«No creo que el Consistorio tenga capacidad de llevarlas de manera propia, así que habrá que gestionarlo a través de una empresa externa pero la idea es que sea una realidad más pronto que tarde», deja claro.

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