Educación

«Vamos por buen camino, pero la ratio por aula debería reducirse más»

Teresa Nájera, profesora de Priamria en el CEIP Nuestra Señora del Sagrario de Navarrete

Tamara Nájera aprobó las oposiciones el primer año que se las preparó, para la especialidad de Música, aunque ya se había presentado en dos ocasiones anteriormente mientras trabajaba en otros centros. Aquello fue en 2009 y su primer destino como maestra titular fue la escuela de San Vicente de la Sonsierra. Cinco años después desembarcó en el CEIP Nuestra Señora del Sagrario de Navarrete, donde acaba de cumplir su octavo año como tutora, turnándose entre el curso de quinto y sexto de Primaria.

Siempre vinculada a la escuela rural, esta profesora celebra la «buena añada» que le ha tocado este año, con una ratio de 17 alumnos en clase, al mismo tiempo que hace balance de los 22 años de ejercicio profesional, con sus avances y retrocesos.

– ¿Hay diferencias en la forma de enseñar entre un colegio rural y uno de una ciudad?

– Tan solo he estado un curso impartiendo clase en un colegio de Logroño, pero siento que en los pueblos los niños son diferentes, más allá de lo que pueda suponer para mí ejercer en un pueblo o ciudad. Tienen una percepción diferente de su entorno, tienen más calle, se relacionan de forma diferente porque también su aprendizaje es diferente y eso también hace que sea distinta la forma en la que nos acercamos a ellos y les enseñamos.

– ¿Cómo ha evolucionado la percepción hacia la calidad educativa en la escuela rural?

– Ha evolucionado del mismo modo que ha cambiado la percepción hacia la vida en el pueblo porque yo creo que cada vez hay más gente que se da cuenta de que la vida de los pueblos es mejor tanto para el adulto como para el niño por la calidad que ofrece. Y del mismo modo, los padres valoran mucho la educación que se le da en la escuela rural y me atrevo a decir que, en general, la prefieren a la que se imparte en la ciudad.

– ¿Y cómo ha cambiado el sistema educativo en general desde que impartiste tu primera clase?

– Han sido muchos cambios educativos y no solo el profesorado tiene que adaptarse, sino también el alumnado. Pero muchos de esos cambios son positivos, aunque habrá a quienes les gusten más o menos.

– En su caso ha pasado hasta por cuatro reformas educativas a lo largo de su trayectoria profesional. ¿Ha habido muchas diferencias?

– Es cierto que muchas veces lo que cambia es más la forma y nomenclatura que el contenido en sí, pero también hemos notado que con alguna reforma el nivel educativo subía o bajaba porque había contenidos que se les exigían en quinto y después pasaban a darse en cuarto, u otros años se retrasaban hasta sexto, por ejemplo.

– ¿Se queda con alguna de estas leyes en especial?

– No me decanto por ninguna, pero creo que en esta nueva reforma, con la LOMLOE, están haciendo las cosas algo mejor. Al menos se ha tenido en cuenta la participación de docentes en el proceso de elaborar el currículo para que la visión sea más real, desde el aula, porque es la misma demanda de siempre ya que quien redacta la ley no trabaja en un aula. Pero lo cierto es que como todavía no se ha puesto en práctica tampoco puedo valorarla, aunque sí hay cambios metodológicos que me gustan.

– ¿Qué aspectos cree que debería incluir esa reforma educativa para que se aproxime más a estos intereses?

– Todas aquellas leyes que propicien un cambio metodológico centrado en el alumnado y no en el profesorado, quien debe actuar más como una guía, me parecen fantásticas. Creo que vamos por buen el camino para conseguirlo, pero es muy difícil pasar de lo blanco a lo negro en una reforma. Cada una va aportando cosas positivas, como la reducción de la ratio por aula, que aún así debería seguir reduciéndose porque luego los políticos comparan nuestro modelo educativo con el de países europeos en los que tienen diez alumnos por aula.

– Este sábado se han celebrado las oposiciones a maestro con 120 plazas ofertadas en La Rioja entre Infantil, Primaria y especialidades. ¿Cómo ha variado esta cifra en las últimas convocatorias?

– Depende con qué se compare. En su día se llegó a un acuerdo para que hubiera un porcentaje máximo de interinos en la comunidad y por tanto hubo que sacar más plazas, hasta tal punto que un año se ofertaron hasta 75 plazas para Infantil, una pasada. Pero una vez ya se alcanzó ese porcentaje, se rebajó el número. Este año, por ejemplo, han sacado muchas plazas porque se suspendieron unas oposiciones por la pandemia, así que se han acumulado, sobre todo porque por las jubilaciones. Así que creo que ahora hay más oportunidades de aprobar, también porque creo que ha cambiadola forma de verlo por parte del Gobierno, ya que antes había un porcentaje muy alto de interinos en los centros y se sacaban pocas plazas.

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