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Revuelta confirma a Aguilá al frente del primer equipo de la UD Logroñés

Albert Aguilá seguirá en la UD Logroñés tras clasificar al equipo para el playoff de ascenso a Segunda. Hasta aquí, nada que supusiera un secreto para los aficionados blanquirrojos, pero ¿lo hará al frente del primer equipo? Ni el propio técnico se atreve a asegurarlo, ya que de sus palabras se desprende que tiene que sentarse con la cúpula del club para perfilar cuál será el proyecto el próximo curso.

Aguilá ha repasado este miércoles en SER Deportivos La Rioja la actualidad del equipo tras su eliminación ante el Villarreal B, afirmando que «siempre que hay una derrota, hay un duelo y hay que pasarlo. Este va a durar más, porque no hay partido siguiente. Hay que aprender de la experiencia».

Volviendo a la pregunta qu todos los aficionados se hacen, ¿es Aguilá el elegido para intentar el segundo asalto al fútbol profesional? «Si el club quiere, sí. Los contratos están ahí, pero me debo al club y siempre que quiera el club, allí estaré. La experiencia de este año ha sido preciosa y ojalá pueda seguir».

Más claro parece tenerlo el máximo dirigente de la entidad, Félix Revuelta, quien ha roto una lanza en favor de la continuidad del técnico catalán ante las cámaras de TVR, donde ha informado de que este jueves se celebrará una reunión en Madrid a la que asistirán en el propio presidente, Kilian Revuelta, Manu Franco, Miguel Isasi y Juanjo Guerrerospara corroborar que el entrenador blanquirrojo seguirá al frente del primer equipo e iniciar la planificación deportiva. En ese sentido, Revuelta ha recalcado que «podemos crear un equipo a su medida», en relación al técnico.

Al club le toca trabajar en la continuidad de algunos futbolistas clave y Aguilá se ha referido a ellos: «Iñaki es uno más y el club está trabajando de cara al año que viene. Respondería lo mismo si me preguntas por él o por cualquier otro. Bueno hay dos cedidos (Herrando y Dubasin) que ya sabemos que no van a seguir. Lo que me gustaría el año que viene es tener la plantilla más competitiva posible. Manu Franco ya está trabajando de cara a la próxima temporada».

¿Por qué ha fracasado el proyecto?

Posteriormente, Aguilá ha analizado la temporada. En primer lugar, respecto al playoff frente al Villarreal B: «En la primera parte fuimos capaz de contenerlo y en la segunda, sabíamos que nos iban a exigir mucho» «Tuvimos que defender muy bajos y contra un equipo muy potente, es un riesgo. A partir del 0-1, no estuvimos acertados en hacer el partido más espeso. Teníamos un buen rival enfrente y el equipo fue más reactivo que proactivo, por ahí se nos escapó».

«Un equipo proactivo es un equipo que propone e intenta exigir al rival, y creo que no lo conseguimos ni con balón ni sin balón», ha reconocido el entrenador. Según su punto de vista, hubo un cúmulo de circunstancias que se juntaron. A pesar de todo, ha afirmado que el vestuario vio cerca un ascenso: «El sueño lo teníamos y esa era mi sensación. Una vez que no ha sucedido, no te lo acabas de creer. Hace un rato lo estábamos viendo muy cerca y en el último partido de liga también lo vimos cerca… Te quedas en shock, no pensamos en la eliminación».

Foto: Primera RFEF.

Después, Aguilá ha puesto el foco en circunstancias que pudieron provocar ese desenlace: «Un vestuario profesional es un vestuario profesional. Llegan muchas cosas heredadas, situaciones que si estás desde el principio intentas contenerlas». Sin mencionarlo explícitamente, el técnico apunta, por ejemplo; a las dificultades en cuanto a los campos de entrenamiento. Ha sido claro: «En todo lo que no aporta y no puedes manejar, no te puedes despistar un segundo. La atención la tienes que focalizar en lo que puedes controlar. Si pasó eso, probablemente no ayudó».

La solución a esta falta de instalaciones está clara, la Ciudad Deportiva: «Creo que es clave, básico, imprescindible, un paso importantísimo. Yo jugué en el CD Logroñés hace 32 años y teníamos que andar por los campos de Albelda, Alberite, Cenicero, Santo Domingo… 32 años después la situación es casi la misma misma. Félix está de enhorabuena, le va a dar un plus al equipo para trabajar».

Otra posible causa, según el técnico, es «que el equipo quizá no estaba domado». «Nos han faltado cosas», ha puntualizado. Nada más llegar, Aguilá afirmó que el equipo podría jugar mejor al fútbol. No se arrepiente de lo dicho y además, valora los buenos ratos ante el Zamora o tramos del derbi frente a la SD Logroñés: «Con el nivel de jugadores que teníamos, el equipo debía haber sido más proactivo».

¿Viene este problema de la etapa anterior? «Habría que preguntárselo a Mere. Me gusta que mis equipos sean proactivos, eso no significa que tengas todo el rato el balón, pero sí exigir al rival en todas las facetas del juego y entender el juego para saber qué hacer en cada momento. No llegamos a entender bien lo que significaba el partido en la segunda parte».

En tercer lugar, Aguilá ha echado en falta más fútbol: «El rendimiento y la intención fueron buenas, durante el juego, probablemente el equipo tendía más a otras cosas donde se sentían más seguros». Él mismo tuvo que gestionar situaciones difíciles, como colocar a Álex Daza por Ximo Miralles cuando se lesionó Serantes en portería: «Intentamos elegir y ser fieles a lo que pensábamos. Pensábamos que Álex podría darnos lo que necesitábamos. Igual equivocados, pero fieles a lo que pensábamos. Al final, los que tenemos más información somos los entrenadores».

Objetivo: jugadores con hambre

Albert tiene una idea muy clara sobre el modelo de jugadores que prefiere: «Lo más importante es que tengan hambre, pueden ser más o menos veteranos. Puedes tener 23 años y ser un jugador retirado o 37 y todo lo contrario. El club tiene que hilar fino en traer jugadores que tengan hambre. Más allá del sentimiento de pertenencia que tengan, tener hambre es necesario en un mundo tan competitivo como este».

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

Un hambre que sí siente la afición, a la que ha halagado: «A nada que les hemos dado un poquito, como la semifinal del playoff, el apoyo ha sido brutal. Eso te deja en el debe, en el sentimiento de culpa; el no haber podido haber hecho felices a todo el mundo».

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