La Rioja

“Nájera está paralizada porque hay cosas que no se pueden hacer al no tener Plan General”

Jonás Olarte (PSOE) cumple ya seis años al frente del Ayuntamiento de Nájera. Primero con una coalición de cuatro partidos; en esta legislatura, con tres. Una forma de ser alcalde que le obliga a negociar, pactar y llegar a acuerdos en unos tiempos de incertidumbre. La aprobación del Plan General, la modernización de las zonas industriales y la llegada de los proyectos Del Valle de la Lengua van a ser fundamentales en los próximos dos años.

– Ya hemos pasado el ecuador de la legislatura. ¿Cómo han sido los dos últimos años?

– Si hacemos un balance muy general podemos decir que ha sido positivo porque hemos podido hacer cosas a pesar de la pandemia. Pero, después de la experiencia que te dan seis años en la alcaldía creo que éstos han sido los dos peores años porque la incertidumbre ha sido horrorosa. No podías planificar ni siquiera a dos meses vista porque cambiaban las normativas, llegaban las restricciones… Después de los fallecimientos, eso ha sido lo peor. En los momentos más complicados tuvimos las cosas, claras como el cierre de las piscinas, que si me volviese a tocar decidir haría lo mismo. Luego hemos sacado adelante algunas cosas más que teníamos planeadas como la apertura de la entrada de Peñaescalera, el acuerdo para la restauración de la margen derecha del río Najerilla que es la columna vertebral del municipio.

– Uno de las claves de este año va a ser la aprobación del Plan General.

– Ahora mismo nos queda una comisión para que se nos presente un avance y votar en Pleno la aprobación inicial. Después se publicará para que la gente pueda alegar. Haremos reuniones con los sectores de la población para dar participación ciudadana. Tenemos que sacarlo adelante porque el Plan General que tenemos está obsoleto; nos lo ha dicho este gobierno pero también nos lo dijo el anterior. Es un Plan que lleva tres años de retraso porque nos lo tumbó la oposición.

Es un trámite muy complejo, la gente se pone muy nerviosa pero es muy importante porque es el desarrollo de Nájera en los próximos 30 años. Ahora mismo, en ese aspecto, la ciudad está paralizada porque hay cosas que no se pueden hacer por no tener Plan General. Estamos en una situación económica  muy diferente a cuando se revisó por última vez el Plan que fue en 2004. Hay sectores de la ciudad que no se han desarrollado en 20 años y algo hay que hacer. El objetivo es favorecer que puedan venir empresas.

– Uno de los problemas es la falta de suelo industrial.

– Tenemos un polígono industrial consolidado y dos polígonos que tenemos que consolidar. No podemos pedir que venga industria a la ciudad y quedarnos sin hacer nada para facilitar esa llegada. Tenemos muy buena conexión por carretera pero nos falta tener lo más importante que es tener suelo industrial en condiciones para podérselo ofrecer a las empresas y que sea interesantes para ellas. Estamos hablando con empresas para intentar que en Nájera la actividad industrial crezca.

– Durante décadas la industria del mueble ha sido el motor de la ciudad. ¿Cómo está en estos momentos?

– Pues ya no es lo que era, la crisis de 2008 le afecto mucho y ésta también la ha tocado, pero sigue habiendo industria. Nájera tiene que volver a convertirse en un referente industrial como cabecera de comarca que es.

– Uno de los quebraderos de cabeza de esta legislatura ha sido Peñaescaleras.

– Afortunadamente, ya está abierta, pero en esas obras todo lo que se pudo torcer se torció. Nosotros teníamos una idea para la legislatura pasada, no conseguimos financiación por el Gobierno de La Rioja. Nos ofrecían un 50 por ciento, pero eso no era suficiente. Con esta nueva legislatura teníamos claro que lo importante era hacerlo a pesar de que cada uno llevábamos un proyecto distinto. Había que solucionarlo ya. Nos reunimos con el Ejecutivo de Concha Andreu y nos ofreció una financiación del cien por cien.

No era el proyecto que más nos gustaba a todos, pero era una solución. Se licitó el proyecto y luego la empresa que se quedó con la licitación se echó atrás cuando vio el talud de 35 metros. Este tema está en el juzgado porque nos pide la garantía que presentó, ya veremos cómo se soluciona. En ese momento hubo que redactar de nuevo el proyecto porque faltaban muchas cosas, se incrementó la partida que también corrió a cargo del Gobierno de La Rioja y la empresa Geotalud realizó la obra. Nunca me había pasado tener tantos problemas con una misma obra.

– Algunos municipios están teniendo problemas con los acuerdos con el PR. ¿Cómo esta Nájera en ese sentido?

– Aquí hay normalidad en el trabajo. Cada uno tienes sus competencias, nos entendemos bien dentro de las diferencias que tenemos. Llevamos con el PR desde el 2015 y no hay problemas. Es interesante gobernar con tantos grupos; porque tengas una mayoría no tienes que tener siempre razón. Todos los grupos que conformamos el equipo de gobierno tenemos claro que estamos aquí por el interés de la ciudad.

– En la mayoría de municipios los remanentes han sido una tabla de salvación estos años. En Nájera la cosa cambia.

– No es nuestro caso. En Nájera tenemos un cáncer que es la piscina climatizada. Nos costó siete millones de euros y genera un déficit al año de 350.000 euros en una población de 8.000 habitantes. Cuando entré en el Ayuntamiento me encontré con unos remanentes de 700.000 euros cuando Santo Domingo, por ejemplo, anda por los seis millones. Pero es que tenemos ese dinero metido en una instalación que es deficitaria desde el día que se abrió. A parte de los 350.000 euros de déficit tenemos otros 200.000 euros que amortizamos cada año del crédito que nos falta de pagar hasta 2026, pero es que además tenemos el servicio del agua y el alcantarillado privatizado hasta 2032 porque lo vendieron para poder hacer frente al pago inicial de la piscina climatizada. Es un agujero que el Ayuntamiento de Nájera no puede mantener. Así que poco hemos podido hacer con los remanentes. Aún así creo que los hemos utilizado bien. Una parte la vamos a utilizar en hacer un nuevo depósito de agua, eso son inversiones y no piscinas que las utilizan ahora mismo 700 personas al mes. Es una instalación de lujo que no es necesaria para el día a día de la ciudad.

– El proyecto del Valle de la Lengua va a ser clave para Nájera y la comarca.

– El Valle de la Lengua va a ser estratégico para nosotros. Además somos una parada obligatoria para el Camino de Santiago, por lugar estratégico, por nuestra historia, por nuestros Reyes… El Valle de la Lengua va a dar un impulso a Nájera y a su casco antiguo que va a suponer la mayor inversión turística y cultural que se ha hecho nunca. Son 2,5 millones de euros en exclusiva a Nájera. Hay previstas dos actuaciones. La primera es la rehabilitación de la antigua iglesia de San Miguel para pasar el Museo Najerense y el Juzgado de Paz. El museo gana espacio, y es que muy poca gente sabe lo que tiene Nájera en ese museo porque no se puede exponer por falta de espacio. Además, le damos accesibilidad al Juzgado de Paz que ahora no tiene.  Y el edificio donde estaban las instalaciones se dedicará en exclusiva al Valle de la Lengua con salas de estudio, de reuniones…

Vamos a potenciar Nájera dentro del Valle de la Lengua en pleno camino de Santiago. Es un proyecto muy ilusionante que va a llegar ya. Los fondos ya están conseguidos. Nájera va a dar un impulso importante con este proyecto que encaja muy bien en la comunidad. Esta zona tiene mucho potencial y estamos deseando que empiecen las obras porque la gente no se hace una idea de lo que va ser.

– ¿Qué otros proyectos lleva en mente?

– Pues entre otras cosas, tenemos la renovación de los vestuarios de La Salera. Nos gustaría tener allí también un campo de hierba artificial, queremos solucionar el problema que tenemos con la estación de bombeo. Hay algunas cositas que ya tenemos en mente. Turísticamente, estamos ilusionados con la apertura de las cuevas que se volverán a abrir a partir del mes de marzo con la llegada del buen tiempo.

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