El Rioja

Adiós, amarga Navidad: la sexta ola hunde las ventas en las vinotecas

Miguel González, propietario de la Vinoteca El Peso

Una Navidad más las vinotecas retroceden varias casillas en el tablero de una partida que llevan jugando durante casi dos años. La pandemia le ha dado la vuelta a la que siempre ha sido «la temporada más importante del año» para estos negocios, ocupando en torno a un 30 por ciento del volumen total de ventas porque en cuestión de dos semanas se llegan a duplicar. Sin embargo, desde la llegada del virus estos no han recuperado sus niveles.

En pleno epicentro gastronómico de la capital riojana late la Vinoteca El Peso, que despide una temporada de Navidad «horrible». Las expectativas para estas fechas eran muy superiores a lo que finalmente se ha obtenido, llegando incluso a imaginar una recuperación de cifras prepandemia. «Durante todo el año hemos crecido bastante, pero desde que comenzó a subir el número de contagios en La Rioja, y en el país en general, la situación ha empeorado. Además, los turistas han dejado de venir y ellos son nuestros principales clientes porque aquí son muchos los riojanos que o bien hacen vino o conocen a alguien que elabora», señala Miguel González, desde su local que abrió en plena pandemia.

Un escenario que no veían venir, a diferencia de la campaña navideña anterior, «cuando todos estábamos preparados y sabíamos cómo se iban a desarrollar las fiestas, pero este año nos ha pillado por sorpresa y el bajón ha sido muy importante porque en las casas se ha juntado muy poquita gente y, por tanto, el consumo de vino ha sido menor», lamenta.

Vinos: la gente busca siempre el vino conocido. Tenemos mucho mercado internacional aunque la mayoría de venta es de Rioja, son vinos pero difíciles de encontrar en otros sitio, vinos de tempranillo peludo (Raro), prefiloxérico, buscan vinos especiales y diferentes, cada vez demandan más de Viñedo Singular, algo que hemos notado sobre todo durante el año pero no así estas navidades. En navidad han sido los típicos reserva (40 por ciento de las ventas en navidad), mas un 30 de vino de año y otro 30 de crianza.

Antonio León, de la Vinoteca Larría.

Mismas sensaciones desde la Vinoteca Larría, donde las ventas apenas han variado respecto al año anterior a pesar del repunte de casos en el último mes. «La temporada navideña, después del puente de diciembre, comenzó muy bien, dentro de lo normal, pero luego empezaron a subir los contagios, crecieron las dudas y las ventas se estancaron. Sobre todo hemos tenido imprevistos de última hora de gente que tenía pensado venir de otras comunidades y nos ha pedido que les enviemos el vino a casa porque ellos o alguien de casa estaba contagiado», apunta su gerente, Antonio León.

Entre las 350 referencias de Rioja (más otras 40 nacionales e internacionales) que maneja esta tienda, el primer puesto de vinos más demandados lo siguen manteniendo los crianza y reserva, pero cada vez están más latentes en la lista de preferidos los vinos de Autor y de Viñedo Singular: «Mientras el crianza, por ejemplo, va pasando a un segundo plano, aflora un interés por esos vinos más especiales y distintos».

Vinoteca Larría en Logroño.

Otro cambio de tendencia que Antonio apreció ya la campaña navideña anterior y que ha ratificado con esta es que el consumidor se ha vuelto más previsor para estas fechas: «Cada vez vienen antes a realizar sus compras, algo que desde la tienda agradecemos mucho porque nos permite repartirnos el trabajo y no concentrarlo en dos semanas que son de auténtica locura y en las que a veces no podemos ni reponer el producto. Además, participamos un año más en la campaña Bono Comercio de Logroño durante noviembre y eso impulsa mucho las ventas y anima a comprar para las fiestas».

Este año, añade, se ha sumado el anuncio de la huelga de transportistas y los miedos generados para las fechas clave de Navidad. «Así que han sido muchos los que se han querido asegurar su caja de vino para las comidas y cenas familiares, a pesar de la incertidumbre que había y la autorregulación que muchos han llevado a acabo a la hora de reunirse ante la falta de una prohibición expresa. También se ha notado, a nuestro favor, la cancelación de las cenas de empresa porque hemos tenido muchos más encargos para enviar paquetes».

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