Eduardo Palacios
‘La trompeta de plata’ es uno de esos bares de toda la vida de cualquier ciudad, en este caso Logroño, que recibe clientela diaria en una zona humilde de la capital riojana, donde este jueves se ha desbordado la alegría al repartir, principalmente entre vecinos de la zona, alrededor de 60 millones de euros con décimos del primer premio del sorteo de «El Niño».
La administración de lotería número 6 de Logroño deposita desde hace casi tres décadas series del 41.665 en este bar, cuya propietaria, Yolanda Jiménez, ha asegurado a Efe que no tiene claro cuantos décimos ha vendido, «pero la segunda vez que trajeron lotería depositaron en el establecimiento 15 series y antes habían traído otras tantas, quizás más», con lo que ha vendido unos 300 décimos, al menos, que corresponden con un premio total de 60 millones de euros.
Por eso, desde que se ha conocido la noticia, se han acercado al bar decenas de vecinos, sin ocultar su alegría, todos con ganas de abrazar a «Yoli», que no podía borrar de su cara una sonrisa mientras despachaba botellas de champán junto a su hija y sus tres empleadas, todas obsequiadas por ella con un décimo del gordo.

Foto: Raquel Manzanares (EFE)
Los gritos de júbilo, canciones, baile y botellas de champán se han prolongado durante varias horas, con un goteo constante de vecinos agraciados y de otros que no lo son pero que han celebrado la suerte de los demás en una zona «en la que hay gente a la que le hace mucha falta», ha asegurado la dueña del bar.
Porque ‘La trompeta de plata’, un bar por el que han pasado generaciones enteras de logroñeses, se ha quedado desde la pasada década en una zona «intermedia», entre el centro de la ciudad, algunos barrios modernos y varias calles en las que predomina población inmigrante.
Son casas, principalmente, con casi medio siglo a las que se les nota la antigüedad «y alguna seguro que se va a reformar ahora», ha asegurado una vecina, mientras brindaba con otras que hablaban de comprar coches y, sobre todo, de «ayudar a los hijos».
Además, parte del premio «ha viajado por España» porque el bar se sitúa a escasos metros de una residencia de oficiales del Ejército «y muchos de los que se alojan algunos días vienen a comer un pincho y compran lotería», ha explicado Jiménez.

Foto: Raquel Manzanares (EFE)
«Sé que hay gente a la que le va a venir este dinero como algo impresionante porque hay mucha necesidad, aunque a mí también, que tengo edad para pagar el piso y ser feliz», ha subrayado.
También ha detallado que «este era un número que tenía la antigua cafetería Los Leones y a mí me gustaba», ha detallado Jiménez, para explicar cómo decidió hacerse con el número, hace casi treinta años, cuando esa cafetería cerró.
Estos «son los mejores Reyes», celebraba otro vecino, Pedro Alcolea, junto a ella, sobre todo porque «yo solo llevo un décimo para el sorteo, este, que lo compro desde hace veinte años» y «la mayoría de la gente del barrio está como yo», ha explicado a Efe.
Él es uno de los que admite que «algo le caerá a mi hija», como su amigo Fracisco, que, incluso, señala a su nieto, de pocas semanas, «porque ha venido con un pan debajo del brazo» y «sobre todo, esto es para ayudar a los hijos».


