El Rioja

Haro, «una referencia enoturística en Rioja»

NueveCuatroUno celebró el pasado jueves su charla ‘Haro, como motor económico del Rioja», en el Hotel Los Agustinos. Manuel Martín, director de NueveCuatroUno, ha presentado el acto, con la presencia de Laura Rivado (alcaldesa de la localidad jarrera), Leopoldo García (concejal de Cultura y Deportes) y cuatro representantes en la mesa: Maite Calvo (Bodegas Bilbaínas), David González (Bodegas Gómez Cruzado), María Urrutia (consejera de CVNE y presidenta de la asociación del Barrio de la Estación) y Begoña Jiménez (presidenta de la Ruta del Vino de la Rioja Alta).

Rivado valoró la capacidad de Haro como «motor enoturístico del Rioja», valorando las innovaciones realizadas en su municipio. «Infraestructuras como la estación enológica de Haro y centro de referencia para toda España, punta de lanza para la innovación de este sector. Tenemos tecnología puntera, servicios de alto valor añadido». En ese sentido, resultó el enfoque innovador, de mejora continua y la influencia sobre la comarca: «Haro es un lugar público que cada vez convoca más visitantes, desde el punto de vista educativo y enoturístico».

Laura Rivado, alcaldesa de Haro | Foto: Riojapress

En ese sentido, ponderó las características de su localidad, con un enclave singular, el paisaje (Sierra de Cantabria, Montes Obarenes, Río Ebro, los viñedos…) y la calidad humana: «Tenemos el Barrio de la Estación, con la mayor concentración de bodegas centenarias del mundo». La alcaldesa apuesta por la digitalización del turismo, la atracción de talento y la colaboración con grandes empresas como Microsoft, Telefónica, Green Capital o Ilunion: «Quizá sea muy difícil alcanzar la excelencia, pero hay que intentarlo cada día».

Abierta la tertulia. Urrutia subrayó el crecimiento de Rioja en materia enoturística: «Antes no podíamos visitar una bodega y ahora sí. Paisajes, culturas, museos, todo ha crecido». Calvo señaló la mejora en comunicación: «Nos faltaba llegar al público. La gente ha tenido tiempo de estar y querer conocer más. Ese es un poco el perfil, transmitir lo que hay detrás de cada botella».

María Urrutia, consejera delegada de CVNE y presidenta del Barrio de la Estación | Foto: Riojapress

González valoró la ubicación con una ventaja: «Con abrir la puerta, ya tienes resueltos los problemas que tiene una bodega, que es que vaya la gente. Esto se parece más a la hostelería que a las bodegas.». Y Jiménez, por su parte, explicó lo que para ella es el enoturismo: «Es acoger a las personas que vienen para pasar un rato placentero en nuestro territorio. La parte más pequeña de lo que busca el enoturista es visitar una bodega. Vivir a la riojana. El Barrio de la Estación ha entendido esta idea. Tiene que integrar las otras partes: comer, vivir, relax, risas…».

Perfil del enoturista

Los cuatro participantes convinieron en la necesidad de conocer el perfil del visitante. Calvo propuso la recopilación de datos y la colaboración entre bodegas y hostelería. Urrutia afirmó que existen diferentes tipo de perfiles. González por su parte, puntualizó los cambios que la pandemia ha provocado: «Ha caído la internacional y ha aumentado la visita local». Jiménez, por último, afirmó que hay oferta suficiente: «Tenemos que variar mucho más la oferta: viñedos en bicicleta, senderismo, caravanas, patrimonio. La gente puede venir también sacarse fotos con el viñedo».

II Foro Diario de Vendimia: Haro, motor enoturístico de Rioja | Foto: Riojapress

Con respecto a una cifra de turistas, ninguno quiso concretar. Todas las voces pusieron énfasis en el trabajo en equipo. Urrutia reconoció que a veces tienen que «decir que no a una visita, pero la mandamos a la bodega de al lado». Para ella, lo importante es que realicen todo el recorrido y «digan que La Rioja es maravillosa. Cuando alguien sale de una bodega y compra, me hace ilusión. Hay horarios, responsabilidad. La gente vuelve y repite», valoró.

Calvo, desde La Estación, reincidió en la misma idea: «En el barrio somos un equipo. Nosotros vamos juntos a ayudarnos y luego ya hablarán los vinos de cada uno. No nos consideramos competencia y remamos juntos. El enoturismo es una unidad de negocio, absorbe muchísimos recursos por dar ese servicio lo más amplio posible y con horario abierto».

Urrutia apuntó hacia la digitalización, la reserva web y los registros de la gente que ha venido, el feedback, el consumo medio: «Tenemos proyectos como la Cata del Barrio de la Estación, estamos 365 días abiertos… El porcentaje de enoturismo supone un montante importante en ingresos, pero también en gastos. Tenemos más enoturismo que producción. Abrir sábado, domingo, es costoso. Marketing silencioso, trabajo a largo plazo».

Y Jiménez, por su parte, incidió en la promoción del enoturismo: «Es una riqueza que hay que aprovechar. Algunos de los miembros de la ruta son bodegas y otros establecimientos. Hicimos promoción del destino en el País Vasco Francés e hicimos un sorteo, visita a La Rioja. Lo que más les gustó fue el paseo de Briñas por todo el meandro». Por ello, afirmó que lo importante es la experiencia completa, acompañando ese paseo con la recepción en bodegas, la comida fabulosa o el hospedaje acorde.

Medidas de la administración

Posteriormente, llegó el turno de pedir medidas a la administración. Jiménez, de la Ruta, valoró la unidad y apostó por crear agrupaciones a nivel mayor: «Podremos hacer un recorrido de Ruta que pase por la Calle Laurel, Laguardia y muchos sitios más. Tenemos que agregar y sumar esfuerzo con Casalarreina y Cuzcurrita. Tenemos relación con Rioja Alavesa para atraer gente, luego ya nos diferenciaremos, pero primero, que vengan».

Begoña Jiménez, presidenta de la Ruta del Vino de La Rioja Alta | Foto: Riojapress

Urrutia se apuntó a la misma idea: «Queremos que nos escuchen y medidas conjuntas. Que las instituciones no nos vean como una entidad privada solamente». Y lanzó también una crítica hacia las posibles líneas de AVE o las torretas eléctricas: «Hay infraestructuras que rompen el paisaje».

Calvo valoró la aportación de las instituciones públicas para dar soporte o bienestar: «Trabajar en conjunto, para que nos ayuden a que el proceso sea global».

Inversiones de la empresa privada

Con respecto al papel de la empresa privada en la comarca, las opiniones también coincidieron. Begoña Jiménez reclamó abarcar todos los nichos: «Turismo gastronómico, mayor oferta de restauración, turismo de caravanas, más lugares donde aparcar. Oferta hotelera también necesitamos». Calvo señaló la necesidad de que Haro se convierta en una referencia a nivel mundial gastronómica: «No sé si hemos sido capaces de comunicarlo, si queremos crecer en atraer visitantes».

Urrutia, por su parte, se mostró en la misma línea: «Necesitamos hoteles, gastronomía, saber acoger a los turistas, recibirles, entenderles». En ese sentido, resaltó que el aprendizaje y abrir más elementos al turismo, pueden «lucir». Jiménez matizó su esta opinión: «No es que no haya suficientes establecimientos u hoteles. Tenemos que crear un caldo de cultivo para que el visitante tenga una buena experiencia. Si Haro está lleno, habrá gente de todo el mundo que ponga hoteles».

Una opinión a la que Leopoldo García contestó con la siguiente afirmación: «Tenemos más camas que hace diez años y más restaurantes. A lo mejor no vamos al ritmo que quisiéramos, pero el avance está ahí».

II Foro Diario de Vendimia: Haro, motor enoturístico de Rioja | Foto: Riojapress

Por último llegaba el turno de preguntas. Ángel, de La Vieja Bodega, pidió mejorar el servicio en Rioja: «Somos una mina de oro que hace falta picar». Para ello, abundó en diversas iniciativas, poniendo en valor algunas iniciativas: «Tenemos un plan, una Enorregión de la que poder estar más orgullosos de lo que estamos ahora».

Como respuesta y para finalizar, Calvo, Urrutia, Jiménez y González valoraron la necesidad de proteger el paisaje, de mejorar el servicio en los restaurantes, realizar cursos para más conocimiento del sector, eliminar las malas prácticas y apostar por la innovación como motor del futuro del sector.

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