Aurora Pérez deja la presidencia de la Fundación Pioneros después de quince años al frente de esta entidad, que trabaja para apoyar a los jóvenes riojanos y de la que sale «con un gran agradecimiento» porque «me han dado a mí mucho más de lo que puedo haber aportado yo».
Así lo ha explicado a EFE Aurora Pérez, que ha decidido dar «un paso a un lado» en esta institución, que tiene más de 50 años de recorrido en el trabajo con los jóvenes en diferentes áreas, desde la educativa a la socio-laboral.
Esta periodista riojana comenzó su trabajo en Pioneros hace 17 años, «cuando me propuso entrar la presidenta de entonces» y «al principio dije que no», explica, ·»pero me lo repensé, dije que sí, y es una de las mejores cosas que he hecho», asegura.
Enseguida comprobó que «hay muchos chicos y chicas en La Rioja a los que se puede ayudar» y también que «algunas cosas podían cambiar en Pioneros», detalla Pérez, que dejará la presidencia de la entidad en el abogado Rafael Gil.
Porque hasta entonces «se hacía un gran trabajo pero era poco conocido por la sociedad» y «les dije que eso debía cambiar, que se nos debía ver» y «hoy en día hemos logrado que Pioneros sea algo reconocido» como una de las entidades con más arraigo en el ámbito social en La Rioja y «gracias a eso podemos llamar a muchas empresas y colaboradores».
Pioneros tiene como principal misión «ayudar a muchos jóvenes a sentirse protagonistas de su propia vida» en muchos casos por medio del acceso al empleo, aunque también trabajan en el cumplimiento de medidas judiciales para menores y tienen un programa educativo; el año pasado pasaron por sus programas 1.318 jóvenes, la mayoría en el ámbito de Educación, y también atendieron a 185 familias.
En sus 15 años como presidenta de la Fundación Pioneros, Pérez ha comprobado como se ha producido un gran cambio en el perfil de los jóvenes que llegan a una entidad de este tipo.
Porque «al principio había más un concepto de marginalidad, eran jóvenes que provenían de familias con grandes carencias materiales» mientras que ahora «llegan de todo tipo de condición» y «aunque en general hay menos problemas materiales, los tienen de otro tipo».
«Antes había un tipo de chicos ‘difíciles’ con los que trabajábamos y ahora eso ha disminuido mucho y la problemática es diferente, la mayoría lo que necesitan es cariño y una atención más personalizada», explica.
Así, considera, la sociedad ha evolucionado para los jóvenes en que «han pasado de tener muchas carencias materiales a las carencias afectivas» en muchos casos porque «no tienen a nadie que pase tiempo con ellos en casa» porque «muchos padres, aunque hacen un gran esfuerzo, simplemente no llegan» por sus ocupaciones laborales.
Además ha observado que el sistema educativo «se ha hecho en este tiempo menos exigente» y eso «depara jóvenes menos exigentes» y de los que «en muchos casos no se valora su esfuerzo», asegura Pérez que ha comprobado «lo gratificante que es para un joven que le pidas que se esfuerce en algo, porque es una manera de que alguien se preocupe por él».
«Se habla a veces del pasotismo de los chavales, que tienen en ocasiones una dejadez vital, pero es porque no tienen ninguna exigencia», considera y «cuanta más les pides, más responsabilidad demuestran».
Pioneros tiene entre los jóvenes que acuden a sus programas a un buen número de chavales inmigrantes o de familias llegadas de otros países, lo que también le permite avalar «el trabajo de integración que se hace en La Rioja» que «es una sociedad muy inclusiva».
Aurora Pérez deja la presidencia de Pioneros tras una época muy dura marcada por la pandemia del COVID-19, que «ha tenido un efecto terrible en los jóvenes» porque «les ha creado mucha inseguridad y miedo» aunque «nuestra organización les ofrece un abrazo», ha explicado.
«Me voy contenta por haber dedicado unos años de mi vida a los jóvenes y he tratado de hacerlo con la mente abierta», subraya, que sí que admite «preocupación» porque «parece que en algunas cosas hay un retroceso» en especial en «el machismo y el control que algunos chicos ejercen sobre chicas», ha concluido Aurora Pérez.


