El Rioja

El Rioja tardío que embotella singularidad

Berta Valgañón concluye la vendimia con su ‘Viñedo Singular’ en el término de Villaseca

Berta Valgañón vendimia su última parcela en Villaseca

Rioja ya no huele a mosto sino a vino. El estrés ha dejado la tierra para adentrarse en los depósitos y son anecdóticos los tractores que todavía ruedan con sus remolques por las carreteras de la denominación. Alguna parcela en las terrazas de Rioja Alavesa, otra viña en altura en el límite con Burgos y, a casi 600 metros, La Hontanilla, un paraje en el término de Villaseca que ‘se desnuda’ a mano para cerrar una vendimia más en Bodegas Pretium.

Garnacha tinta, para ser exactos, que se recoge con delicadeza y esmero porque de esos granos saldrá Pretium Garnacha Viñedos Centenerios, un vino exlcusivo solo de aquellas mejores añadas, ya que la meteorología no siempre está de buen humor. Pero este 2021 Berta Valgañón podrá elaborar su joya vitícola de 120 años de edad y también vinícola, con unas uvas que apenas han llegado a los 15 grados aun cogiéndolas tarde, aunque eso no sea lo habitual, por criarse en tierra fresca de frontera.

Vendimia en Villaseca para Bodegas Pretium.

Un paraje formado también por viura, malvasía, calagraño y tempranillo, y vendimiado todo a mano. «Un remix de variedades cuyo trabajo es costoso porque apenas se puede mecanizar. Está plantada como para trabajarla con los mulos y casi que me cabe un tractor de estos viejos sin cabina muy estrecho. Además, la tengo en ecológico, por lo que el esfuerzo aún es mayor, aunque también es cierto que este tipo de viñedo viejo es más austero a la hora de reconvertirlo que uno joven. A pesar de que no traiga excesiva producción debido a que prescindo de abonos químicos, eso es justo lo que busco en mis vinos. Esto no deja de ser una filosofía de trabajo que da sus frutos al ver cómo esta viña ha revivido, recuperando brazos que antes estaban muertos y mejorando mucho el aspecto de sus hojas».

«Aquí no influye tanto la altitud sino la latitud. Es una zona fría, con escasos rendimientos que rondan los 3.500 kilos por hectárea y donde la maduración va más lenta, lo que también le da complejidad al vino porque hace que esté todo más compensado, con la graduación alcohólica y los taninos y unos hollejos muy gruesos. Además, hay mucho contraste térmico durante los meses de verano entre el día y la noche con los vientos del norte soplando por la tarde», señala la bodeguera y viticultora.

Vendimia en Villaseca para Bodegas Pretium.

Vinos, además, ideales para la guarda. «Yo de esta zona no podría sacar jamás vinos jóvenes por las condiciones climáticas. El blanco lo tengo tres años en bodega antes de sacarlo y los tintos unos cuatro. Pretium Garnacha, por ejemplo, está algo menos porque al elaborarla en ánforas de barro está más fresco y no necesita de tanta crianza», añade Valgañón. De este vino de Viñedo Singular apenas saca unas 300 botellas, algo muy selecto solo disponible para unos pocos paladares y que ya en su etiqueta incluye el índice climático Región I de Winkler y Amerine.

Esta ha sido la sexta vendimia para esta mujer que un día apostó por el valor de Rioja. «Cada año despido la campaña con un gran estrés, pero a la vez siento alegría de haber cerrado un nuevo ciclo. Ya he adquirido mis hábitos de trabajo y mi seguridad para tener todo más controlado. La añada ha sido tranquila en cuanto al tiempo se refiere, porque hemos librado de la piedra y la lluvia de septiembre y octubre ha venido de lujo para concluir con la maduración dejando una uva espectacular, pero reconozco que estas vendimias he sufrido por toda la toma de decisiones que conlleva gestionar una bodega».

Pero ahora ya fija la vista en los depósitos que tiene que remontar. «Durante la vendimia hay prisas para todo, pero luego en bodega también hay que desarrollar muchas cosas. Yo ya tengo todos los juguetes preparados para empezar a actuar. Este tipo de bodegas, además, son muy divertidas porque cada viñedo es un depósito y ves cómo se comporta la uva de cada parcela, con la curiosidad de a ver cómo sale la garnacha o la maturana de este año. Lo que buscamos aquí son fermentaciones lentas y que vayan surgiendo cosas mas especiales y naturales», remarca.

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