El Rioja

Villota y Jesús Madrazo, el reencuentro: «Tuvimos pasado y tenemos futuro»

Villota y Jesús Madrazo, el reencuentro: «Tuvimos pasado y tenemos futuro»

La familia Villota se reencuentra con el enólogo y agrónomo Jesús Madrazo en el mismo viñedo, la finca de San Rafael, en Laserna (Rioja Alavesa), donde trabajaron juntos durante casi tres décadas. Desde esta vendimia de 2021, Madrazo asume la gestión enológica de Villota.

Pocas personas conocen tan bien las diferentes parcelas de esta extensa finca sobre el meandro del Ebro. Este saber, sumado a la dilatada experiencia como «hacedor de vinos» –así suele presentarse él mismo–, hacen de Jesús Madrazo un pilar fundamental para continuar con el positivo desarrollo de la bodega y marca creadas por la familia Pérez Villota.

Como afirma Carmen Pérez Garrigues, directora general de Villota, «con Jesús tuvimos una gran relación en el pasado y ahora la volvemos a tener para el futuro». Madrazo se incorporó en 1994 a Viñedos del Contino, la bodega que en 1974 fundara su padre, José Ángel de Madrazo y Real de Asúa, en asociación con la familia Pérez Villota, que aportó parte de las viñas de su finca al proyecto.

Con la incorporación de Jesús, Contino se erigió en una de las más avanzadas representaciones de los nuevos riojas de los años 90. En aquel proceso tuvo mucho peso el lanzamiento del vino top Viña del Olivo, ideado por el propio Jesús como director técnico junto con el enólogo Basilio Izquierdo. Todos estos avances contaron con el apoyo entusiasta de Ricardo Pérez Villota, enton- ces miembro del consejo de Contino en representación de la familia.

Más adelante, ya en la década de los 2000, la hija de Ricardo, Carmen Pérez Garrigues, ingeniera agrónoma, decide acompañar a su padre en el negocio del vino. Fue entonces cuando Carmen y Jesús Madrazo establecieron una relación profesional muy fecunda y prometedora.

En cuanto a Contino, la última fecha relevante para esta historia es 2013, cuando la familia Pérez Villota decide desligarse de esa bodega e iniciar su propio proyecto. Siempre con el extraordinario viñedo como valor esencial. Así nace Villota. Por su parte, Jesús Madrazo continuó en Contino hasta que en 2017 decide tomar otros rumbos, con la elaboración de sus propios vinos.

Villota, los años del despegue

En 2016, Villota presenta al mercado sus dos primeros vinos de producción muy limitada: Villota Selección blanco y tinto. Se trata una carta de presentación caracterizada por una idea clara de selección de las mejores parcelas y uvas de la finca. Una materia prima que no falta en esas tres terrazas de antigua y nítida vocación vitivinícola.

Los últimos años se han caracterizado por un desarrollo paulatino de la marca con una amplia gama, constituida actualmente por cuatro enseñas principales: Selvanevada –blanco y tinto–, Villota, Villota Selección –blanco y tinto– y Viña Gena.

En el momento actual de Villota, cuando estamos en plena vendimia de 2021, sigue hablando de conocimiento del viñedo, selección y expresión de lugar. La bodega intensifica su notoriedad de marca y prosigue su expansión en los mercados nacionales y de exportación. Este año la producción alcanzará los 200.000 kilos de uva de primera calidad, una cifra que ilustra el crecimiento de Villota, basado en la búsqueda de una armonía propia: la suma de la personalidad del terroir y el estilo propio.

Desde el principio, Villota ha contado con profesionales de gran valía en todas las etapas y fun- ciones de la actividad. Tras la colaboración inicial del enólogo de Laguardia Basilio Izquierdo, con quien se definieron las primeras añadas de Villota Selección, la bodega contó con la experiencia de la enóloga de Lapuebla de Labarca Maribel Bernardo.

El actual responsable de viticultura es Goyo Gordaliza. Con amplia experiencia en importantes proyectos vitícolas de reconocido prestigio, lidera el desarrollo técnico del proyecto en campo y bodega. Carmen Pérez Garrigues, cuarta generación de la familia Pérez Villota, encabeza la gestión y es responsable directa de la comercialización de los vinos de la marca.

En esta nueva etapa, Jesús Madrazo se integra como responsable de la enología, un aspecto al que sumará su largo recorrido y predicamento en los mercados, así como un hondo saber práctico sobre el terreno concreto: ese extenso viñedo de 97 hectáreas que desde la década de 1990 conoce como la palma de su mano. De esta suma de voluntades, culturas y experiencias surgen nuevas oportunidades. Entre ellas, la posibilidad de crear grandes vinos a partir de una uva ampliamente reconocida por su expresividad y equilibrio.

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