La Rioja

«Si nos cae a nosotros, hubiéramos tenido otro disgusto más gordo»

«Si nos cae a nosotros, hubiéramos tenido otro disgusto más gordo»

La calle Pilar Salarrullana de Logroño ha vivido un jueves muy ajetreado tras el susto vivido poco antes de las once y media. Los vecinos del número 2 se han dado cuenta de que el techo del tercer piso se encontraba derrumbado, aunque el suceso debió ocurrir días atrás.

Efectivos del Cuerpo Municipal de Bomberos y de la Policía Local de Logroño han intervenido para acordonar la zona, proceder al desalojo y apuntalar el edificio para garantizar la seguridad de la vecindad y el resto de viandantes.

Los residentes del inmueble han confirmado a NueveCuatroUno que en el piso principalmente afectado no vivía nadie, pero la familia propietaria visitaba la residencia habitualmente. Este jueves, en una de sus visitas, han encontrado el salón lleno de escombros. «Con vigas ytejas», ha explicado, Ángela, vecina del segundo piso.

Fernando reside en el piso inferior al de la vivienda afectada junto a su madre. Este ha detallado que su madre llevaba varios días escuchando una especie de soniditos. «Como no hay vecinos, era extraño. Porque si no hay vecinos no hay ruido».

Tanto Ángela como Fernando se encontraban en la calle observando el trabajo de los bomberos, la policía y los técnicos municipales. No han podido regresar a sus casas más que para recoger algunos enseres personales. «Ha pasado durante la última semana, ya que ha sido la última vez que ha venido el vecino de arriba», ha comentado Ángela, al tiempo que su vecino ha explicado que «se debía estar desmoronando poco a poco hasta que esta mañana se ha descubierto todo».

En el momento del descubrimiento, Fernando se encontraba en su casa junto a su madre, que ha sido a la primera que han sacado del edificio. «Ha bajado uno de los vecinos para avisarnos de que algo había ocurrido. Hemos subido, he tirado fotos de cómo estaba todo y hemos intentado desalojar lo más rápido posible». Nervios y prisas. Riesgo de nuevos derrumbes.

Afortunadamente, no han ocurrido males mayores. Los escombros del techo del tercer piso se encontraban en el suelo de la vivienda, justo encima del salón de la casa de Fernando. «Se veía ya el techo de mi madre todo resquebrajado, que se estaba medio hundiendo. Si se nos cae a nosotros todo eso que estaba ahí… o si le cae a mi madre, que está ahí normalmente descansando o sentada… hubiéramos tenido otro disgusto más gordo».

El suceso ha pillado a los vecinos por sorpresa realizando sus tareas diarias. Ya sea en el trabajo o en el propio domicilio. Esteban, vecino del primero, se encontraba en su puesto de trabajo cuando han desalojado el edificio. «Un amigo me ha escrito y me lo ha dicho, pero la verdad es que no le he creído porque a veces entre amigos se bromea así».

No ha sido hasta que ha regresado por la tarde a su casa cuando se ha dado de bruces con la realidad. «He tenido que sacar lo de urgencia a la espera de que nos digan mañana si se pueden sacar más cosas o qué podemos hacer». Carmen, una joven que reside enfrente de la casa con el techo derrumbado, se encontraba limpiando cuando ha escuchado el timbre. «Era la policía y me ha dicho que tenía que desalojar el edificio, que se estaba cayendo».

El desalojo del inmueble está previsto que dure varios días mientras los técnicos revisan el edificio. Los vecinos se mantiene a la espera de que les confirmen dónde se les va a realojar, aunque la mayoría ya han buscado acomodo entre familiares y amigos. «Tienen que avisarnos todavía. El seguro de la comunidad se encarga de esto hasta 10 días. Si van a ser más tenemos que buscar pisos de alquiler», ha indicado Ángela.

Se espera que este viernes a primera hora de la mañana comience el peritaje de la parte izquierda del edificio, la más afectada, y que el próximo lunes los técnicos revisen la parte derecha. Mientras esperan noticias oficiales, los vecinos sí aseguran estar tranquilos porque no ha habido que lamentar daños personales.

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