La Rioja

La compra de material escolar recupera los hábitos prepandemia

Con el fin del verano, la vuelta al colegio supone para los jóvenes riojanos el inicio de un nuevo camino porque para la mayoría de estudiantes el año empieza en septiembre. Volver a ver a los amigos, además de estrenar mochila, estuche y libros son para los niños motivación extra para el regreso a las aulas.

«Enfocar la vuelta al cole con materiales nuevos siempre es beneficioso. Las cosas cuanto mejor las intentas hacer y más herramientas se tiene mejor te salen luego. Es el futuro de los más pequeños lo que está en juego y por eso hay muchos padres que lo tienen en cuenta», explica Diego Ochoa, coordinador de Santos Ochoa.

Tras un curso de incertidumbre la situación ha cambiado. «Este año existía más certeza con todos los temas por ello muchos de los padres optaron por encargar los libros según acabó el curso, otros lo han hecho durante el verano y como todos los años pasa hay familias que esperan al inicio del curso para asegurarse los libros que sus hijos van a necesitar. Se esta siguiendo la tónica previa a la pandemia».

Por ello quien acude a las librerías en septiembre puede ver padres que acuden a recoger los libros y los que lo hacen a encargarlos. Esto no supone grandes problemas en el público porque «la gente es bastante comprensiva, entiende que los libros de texto tardan bastantes días en llegar y se quedan tranquilos solo con el hecho de haberlos encargado», manifiesta Ochoa.

«En general se ve a la gente más tranquila, tienen las cosas más claras. Ven que va a ser un curso más o menos normal», señala el coordinador de Santos Ochoa. Uno de los factores que han ayudado al regreso a la ‘normalidad’ es la gratuidad de primero y tercero de la ESO. «Gracias a la gratuidad se está notando más alegría respecto con la papelería y con el número de reservas respecto al pasado año cuando se paró y había más incertidumbre».

Las compras de papelería son las que las familias más suelen tardar en realizar, muchas veces motivadas porque los listados que facilitan los colegios no los ofrecen hasta una vez iniciado el curso. Pero siempre hay padres precavidos que adelantan alguna de sus compras asegura Ochoa: «Si los estuches o mochilas los tienen estropeados sí que lo compran con tiempo. Y luego algunas familias los materiales que son recurrentes de todos los años sí que adelantan la compra. Pero en cuanto empieza el cole tienen que venir a complementar el material que les han pedido desde el centro».

La llegada de la tecnología a los centros escolares con la implantación del uso de tabletas entre los alumnos no es un hecho que haya supuesto grandes cambios en las librerías. «No se ha notado mucho. En algunos colegios se implantó pero en la mayoría de casos se ha ido retrocediendo. En los centros al final hacen un uso complementario. Creemos que el método óptimo, y por el que están apostando muchas editoriales, es el libro físico y por una licencia digital como complemento al aprendizaje. Pero en ningún caso excluye lo uno de lo otro», indica Ochoa.

La proliferación de la tecnología e internet ha hecho que aumente el mercado de segunda mano en todo tipo de productos, pero el coordinador de Santos Ochoa apunta que esa venta va por temporadas. «Hay algunos años que repunta en algunos sitios, luego se va parando y sale en otro pero en general tampoco afecta excesivamente. Porque la gente quiere hacer una apuesta por la educación de sus hijos».

Como cada año hay productos que son más exitosos entre los alumnos riojanos. Esta temporada la gama pastel es la más demandada. Estuches, rotuladores, agendas, cuadernos Santos Ochoa y ‘ringbooks’ (archivador con el lomo curvo, cuatro anillas, con una goma para que pueda cerrarse, hojas de recambio y separadores) van a ser los más vistos en las aulas riojanas.

«Quizás lo que más este gustado sean los ‘ringbooks’, porque puedes llevar varias asignaturas en un mismo archivador y no requiere de mucho peso como el hecho de llevar varios cuadernos», valora Ochoa. La gama de materiales de Santos Ochoa esta creada por una diseñadora riojana y parte de ellos son productos fabricados en la tierra. «Hoy en día tienen la gran suerte de que pueden tener un comienzo de curso muy colorido», finaliza.

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