La Rioja

«Qué mínimo que exigir intérpretes para personas sordas en los hospitales»

La Asociación de Personas Sordas de La Rioja (ASR) es una asociación sin ánimo de lucro que reivindica los derechos de las personas sordas dentro de la comunidad. Ofrecen diferentes servicios como el Servicio de Intérprete de Lengua de Signos Española (SILSE) y el Servicio de Intermediación Laboral para Personas Sordas (SILPES), además de contar con un Agente de Desarrollo de la Comunidad Sorda (ADECOSOR), con una trabajadora social y con la Especialista en Lengua de Signos Española. También realizan campañas de difusión y sensibilización de este colectivo a la vez que animan a las personas sordas a participar en diferentes actividades.

Tanto la presidenta de la Asociación, Nieves González, como la ADECOSOR, Natalia Mejías, están de acuerdo en que las personas sordas ya tenían problemas a la hora de comunicarse por la falta de intérpretes en La Rioja, pero la llegada de la pandemia y el uso de la mascarilla ha complicado «aún más esa comunicación».

Desde ASRIOJA piden una regularización de mascarillas transparentes, porque con la vigente no pueden comunicarse «al completo». El pasado 11 de febrero se publicó en el BOE una serie de requisitos que deben cumplir esas mascarillas, pero todavía no hay ninguna eficaz. «Es importante que no se empañe, porque hay que estar limpiándola constantemente. Hay otro tipo de mascarillas, que son de rejilla, pero no son eficaces porque no sirven de defensa. Además, provoca una fatiga visual a la hora de estar leyendo los labios», señala Natalia Mejías.

Cada vez es más común la atención telefónica y las personas sordas tienen un problema de comunicación, ya que esos servicios «no aceptan correo electrónico o videollamadas». La Asociación cuenta con muchos servicios para poder afrontar esos problemas, pero si solo aceptan llamadas telefónicas, «obstaculizan la atención». Mejías comenta que muchas veces se les niega la presencialidad y que el problema de usar el teléfono cada vez es mayor. «En las citas médicas hemos tenido que esperar horas hasta ser atendidos y es un problema para los intérpretes, no pueden estar esperando toda la mañana a que nos cojan el teléfono ya que tienen otros usuarios a los que atender».

El intérprete ofrece un servicio importante de comunicación, pero el estar «en espera» es un gran problema. «Cuando tenemos dudas para pedir citas por internet solo nos las resuelven por teléfono, aunque contemos con numerosos servicios telemáticos», añade. Mejías comprende que se les diera prioridad en la vacunación a los centros de día y a las residencias, pero no entiende que se excluyera al movimiento asociativo porque hay intérpretes que «acompañan a diario a las personas sordas». Son personas «muy valiosas», que si enferman dejan a esa persona sin su servicio, es por eso por lo que sienten «una fuerte exclusión».

Con la llegada del coronavirus, las personas sordas han notado más que nunca la falta de flexibilidad en la comunicación. «Durante el confinamiento, las personas mayores sordas quedaron desatendidas y casi sin recursos. Han sufrido mucho y han vivido situaciones muy duras por no tener soluciones viables», por ello piden que den más información escrita y menos telefónica.

«Llevar mascarilla en tu puesto de trabajo se ha convertido en una comunicación rota, hay veces en las que no permiten entrar al intérprete con el usuario aunque sea necesario», exigen que permitan a los intérpretes estar con las personas sordas en sus trabajos porque algunas personas, desde su desconocimiento, creen que «con levantar la voz es suficiente».

Recalcan la necesidad de tener intérpretes en todos los ámbitos a tiempo completo, ya que en hospitales como el San Pedro no hay accesibilidad para las personas sordas. «Estos problemas se han agravado con el coronavirus, siempre se han necesitado más intérpretes, pero ahora se necesitan más por las atenciones telefónicas», señala Mejías.

Sufren una fuerte desigualdad y exclusión porque tienen poco acceso a actividades de ocio, además, hasta hace poco en el ámbito escolar no había accesibilidad para las personas sordas. «Tengo derecho a poder comunicarme a través de mi lengua materna y hay muchas personas sordas que no saben leer los labios, por eso es necesario que haya mas intérpretes. Las personas con audífonos también han visto cuarteada su comunicación por culpa de la mascarilla», desde la ASRIOJA piden que se implante una asignatura obligatoria de lengua de signos y campañas de sensibilización de la discapacidad en los centros escolares porque ven necesario que se mejore la educación para las personas sordas.

«Queremos estar en igualdad con el resto de personas y tener más accesibilidad a través de videollamadas y nos vendría bien que estuviera el SVIsual aquí en La Rioja. Qué mínimo que exigir intérpretes en los hospitales», añade Mejías. «También es cierto que hay veces en las que la gente se bloquea al ver que eres una persona sorda y no saben afrontar la situación, parece que sienten miedo aunque busquemos formas para comunicarnos ya sea de forma escrita o con mímica, por eso es muy necesaria la sensibilización».

En un momento de emergencia, los usuarios llaman al SVIsual porque cuentan con profesionales que establecen videollamadas y se encargan de llamar a emergencias, pero están vinculados con Madrid y no con La Rioja, por ello piden adaptaciones y más servicios para las personas sordas.

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