Agricultura

La colza dispara su precio en una cosecha de más calidad y producción

Los cultivos herbáceos riojanos están de celebración en esta campaña. Los precios de muchos productos se han disparado según registran las Bolsas de Materias Primas, coincidiendo con un año en el que la calidad también va de la mano. Para la colza, además, el factor de producción también acompaña.

En el campo, la satisfacción es generalizada. «Estamos ante un año muy bueno para la colza. Los momentos críticos de la nascencia y la implantación se desarrollaron muy bien y el resultado es esta buena cosecha. Además, la sequía de primavera que afectó en mayor medida al cereal no tuvo tanta incidencia en este cultivo porque es más resistente a la escasez de humedad», apunta Óscar Bobadilla, agricultor natural de Baños de Río Tobía que estos días compagina la siega con los tratamientos en sus viñedos de La Rioja Alta.

Este año las cuentas van a salir mejor para los profesionales del campo riojano que las de la campaña anterior. Frente a los 325 euros la tonelada que se cobró en 2020, para esta cosecha los precios ya superan los 500 euros. Óscar habla de 200 euros más la tonelada. Un producto que, según él, tiene como destino principal el país galo.

Durante una semana la cosechadora de Óscar va a estar en funcionamiento por los campos de colza que rodean Matute y Baños de Río Tobía después de concluir la siega de la cebada. En su caso, cuenta con una máquina propia pero reconoce el creciente problema de la falta de cosechadoras: «Esto se debe a que cada vez la campaña se generaliza antes y se solapan muchas zonas, por lo que, ante una falta de máquinas, la cosecha en otras zonas se ve obligada a retrasarse».

Aunque sean diferentes cultivos, pero una misma máquina para recolectarlos, el manejo es «diferente y más complicado en el caso de la colza». El agricultor de Baños de Río Tobía explica cómo los cerca de dos metros que miden las matas de colza dificultan la siega «porque las hierbas se enredan y pueden atascar el corte». De ahí que se coloquen dos sierras a ambos extremos del corte de la cosechadora y una bandeja para que este se alargue unos 50 centímetros más.

Desde la Cooperativa Garu en Santo Domingo, que gestiona todos los herbáceos de esta comarca, donde la cosecha ya se ha generalizado, su gerente José Andrés Moneo lo tiene claro y coincide con Óscar en la valoración: «Este es uno de los mejores años sin duda para la colza, que viene muy buena tanto en cantidad como en calidad, por no hablar de los precios, que están al alza y todavía se espera que puedan subir más, aunque estas cifras actuales son en tiempo de campaña porque luego fluctúan y pueden variar».

De ahí que Moneo considere que estas cifras «apetecibles» puedan disparar el interés de los agricultores para el próximo año: «Pero esto ya se sabe cómo funciona, la gente se animará a sembrar colza y luego el año que viene los precios vendrán tirados…».

La campaña anterior fue mucho más abundante y por eso los precios también cayeron, pero principalmente el motivo de estas subidas lo centran los movimientos de los mercados internacionales, las heladas en países como Francia y las crecientes demandas de aceite elaborado con colza.

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