La noticia saltaba a primera hora de este sábado. Un brote en un centro sociosanitario de Logroño registraba doce positivos entre sus mayores. Todos ellos se encontraban asintomáticos. Se trata la residencia ‘La Estrella’, según ha confirmado Radio Rioja (Cadena SER), donde uno de los residentes habría estado en contacto con un familiar que se contagió de COVID-19. Tras conocerse esta situación, se realizó un cribado con antígenos a todos los residentes y trabajadores, dando el resultado ya conocido.
La directora de Dependencia, María Somalo, ha explicado en los micrófonos de la citada emisora que, ante la certeza de que esta persona había sido contacto estrecho de un positivo, el centro realizó los test de antígenos. «De ese cribado han salido doce residentes positivos que serán objeto de confirmación con test PCR realizados por el servicio de epidemiología del Gobierno de La Rioja. Entre el domingo y el lunes».
«El aislamiento preventivo es una actuación inmediata que se realiza en todos los centros residencias de La Rioja. No sólo para residentes sino que también están localizados los posibles contactos estrechos fuera del ámbito residencial que hayan podido tener los mismos», ha añadido la directora general de Dependencia. Los doce positivos se habrían registrado en la segunda planta del centro (cuenta con alrededor de cien usuarios), mientras que en la primera y en la tercera habrían dado todos negativas.
«Los doce residentes están todos asintomáticos y se encuentran en perfecto estado de salud. Únicamente están sufriendo la penalidad de permanecer el aislamiento en sus respectivas habitaciones», ha apuntado Somalo. También ha puesto el acento en que no se debe bajar la guardia contra el virus. «En cuanto a protocolos y actuaciones no se ha hecho. Sin embargo, cuando hay contagio comunitario fuera del ámbito residencial más posibilidades hay de que el virus vuelva a entrar en los centros».
«Es una evidencia que ya tenemos de otras oleadas. También nos sirve para tener presente que debemos normalizar que el virus puede entrar en las residencias en cualquier momento. Tenemos que convivir con él dentro y fuera de las residencias durante el próximo año, pero hay que mandar un mensaje de tranquilidad. El virus puede volver a entrar en las residencias, pero las consecuencias no van a ser ni parecidas a situaciones de las olas anteriores», ha concluido.


