La Rioja

María Marrodán: «El botellón no es un problema de solución policial»

La delegada del Gobierno reitera que el problema del botellón requiere una «reflexión social»

La delegada del Gobierno en La Rioja, María Marrodán, ha asegurado este jueves que la administración ha puesto todas las herramientas a su alcance para acabar con los botellones en Logroño. ¿Cuáles son estas? La vigilancia policial y las sanciones administrativas para las personas que beban alcohol en la vía pública, estén en aglomeraciones sin mascarilla o causen desórdenes públicos.

A partir de ahí, cualquier otra posible solución comienza a complicarse. ¿Por qué? «Porque no hay justificación para disolver ninguna concentración de personas», ha explicado Marrodán, quien ha reiterado que el botellón «no es un problema de solución policial sino de una profunda reflexión social». Tras las aglomeraciones vistas en el Parque del Ebro durante los fines de semana, cada vez son más voces las que piden mano dura a la policía para disolver a los jóvenes.

Entre ellas, la del sector hostelero y del ocio nocturno, que este miércoles amenazaban con denunciar al alcalde de la capital, Pablo Hermoso de Mendoza, y a la propia delegada por «prevaricación» ante una posible dejación de funciones al no hacer cumplir la Ordenanza que prohíbe el botellón en Logroño. «Reitero lo que dije el lunes, aunque se me ha tachado de incendiaria. El problema es complejo y, por nuestra parte, reforzaremos el trabajo policial».

«La solución por parte de la administración, si fuera sencilla y alguien la tuviera muy clara, hace años que se habría aplicado. No es un problema específico de esta ciudad», ha añadido Marrodán, poniendo el acento en que tanto la Policía Nacional como la Policía Local trabajan de forma coordinada. «Me preocupa y quiero insistir en que no es un problema de solución policial sino de una profunda reflexión social. Llevamos 48 horas reflexionando sobre dónde es más seguro que beban nuestros jóvenes. ¿En los espacios abiertos o en los bares?».

«Es un fenomeno complejísimo de abordar por muchas causas. Estamos en un verano con unas condicionantes diferentes y, evidentemente, los jovenes socializan. La situación de las fiestas de los pueblos y del ocio nocturno es la que es, lo que puede llevar a una mayor presencia de jóvenes en otros espacios», ha señalado la delegada del Gobierno, indicando nuevamente que «la solución no es policial».

«La clave está en si se consume alcohol o no. Es la diferencia entre un botellón y una reunión, aunque la imagen sea similar. La solución no es disolver», ha detallado, ya que con la caída del Estado de Alarma no hay herramientas jurídicas para limitar estas quedadas de jóvenes. Ante esto, ha finalizado, «se podrá reforzar la vigilancia policial en estas zonas para comprobar que se cumplen las medidas sanitarias».

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