El Rioja

El sueño eterno de Ontañón: un laberinto donde vino y arte se dan la mano

Apenas unos escalones de ascensión y el templo del vino abre sus puertas a una sucesión de sensaciones donde el arte y el vino recorren de la mano cada uno de los rincones de Bodegas Ontañón. Porque entre los pilares que sustentan esta firma, el vino es concebido como una obra de arte en sí misma, desde la tierra hasta la copa.

Parte del mérito de esta creación se la lleva el artista Miguel Ángel Sáinz (Riojano Ilustre en 2004), que ha logrado hacer de Ontañón un escenario donde descansa el vino a la vera de seres mitológicos. Las obras, lejos de permanecer colgadas como si de una galería se tratara, se funden con la propia construcción de piedra y la tenue luz que inunda este laberinto desde el principio.

No cabe duda que este patrimonio artístico es lo que más llama la atención de los turistas. Un itinerario entre esculturas, óleos y carboncillos que se cruzan miradas antes de llegar al reservado donde descansa Oinopión, criador de vino por excelencia y rey en la isla de Quios, de donde procedían los mejores caldos de la antigua Grecia. «Este lugar es el centro de gravedad de la bodega, como su cerebro», tal como lo define el director de Comunicación de la bodega, Pablo García-Mancha.

«En la bodega, Oinopión está representado trasegando unas ánforas de vino a lomos de un centauro, que por lo común eran criaturas montaraces, violentas y encabronadas, lascivas y amantes de beber el vino con exceso. Aunque hubo unos pocos que destacaron por su inteligencia y generosidad. En el caso del centauro Folos, dos causas le encaminaron al sueño eterno. La primera, ser generoso en compartir el vino de los centauros para homenajear a Hércules; y la segunda, por su curiosidad científica, al querer indagar en el poder de las flechas envenenadas de Hércules», relata García-Mancha.

Bodegas Ontañón recurre a los orígenes de esta bebida para ofrecer una visita completamente diferente, muy alejada de las tradicionales enseñanzas sobre la elaboración del vino. Es más, quiere que el enoturista mantenga encuentros con el Dios del Vino en la Sala de Barricas a través de una experiencia que incluye el «Ritual-Cata de dos vinos» y dos sabrosas tapas de temporada. El recorrido por los espacios del vino (Sala de Depósitos, Barricas y Botellero Subterráneo) se realiza de manera libre a través de video-guías que explican «la mágica transformación de la uva en vino».

Una oferta que puede completarse con una experiencia enogastronómica en el Wine Bar ‘La Sacristía’, donde conocer los secretos del ritual de la cata de vinos de una amplia familia, incluso de diferentes denominaciones de origen. Un elixir que también se puede llevar a casa para «seguir practicando el Culto al Vino».

Bodegas Ontañón

Dirección: Av. Aragón, 3 (Logroño)

Teléfono: 941 234 200

Página web: www.ontanon.es

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