Hoy me he quitado un peso de encima. Soy médico en un hospital público del Servicio de Salud de Castilla y León y, como gratificación por mi trabajo durante la pandemia, recibí una cantidad extra de 700 euros en una de mis nóminas.
Un dinero que yo nunca pedí y que me quemaba en el bolsillo, porque a mí esta crisis no me ha pasado factura. Había mucha gente con problemas y necesidades urgentes. Yo sólo cumplía con lo que de mí se espera.
Hoy, por fin, he donado esa cantidad a través de una campaña de ‘crowdfunding’ a La Sala Negra, un proyecto emblemático de Logroño dedicado a las artes escénicas, que pasa por serias dificultades económicas.
Me duele pensar que, cuando la normalidad regrese, ya no sea posible acudir a lugares como este, donde tanto he disfrutado con mi familia. Un guion duro y cruel, un drama que ejemplifica el empobrecimiento de nuestras ciudades por la pandemia. Escribo estas líneas para animar a otras personas a colaborar. No permanezcamos impasibles ante el desastre. Larga vida a La Sala Negra.
*Puedes enviar tu ‘Carta al director’ a través del correo electrónico o al WhatsApp 602262881.


