Semana Santa

Los logroñeses veneran sus imágenes en un Viernes Santo ‘de interior’

Los logroñeses veneran sus imágenes en un Viernes Santo ‘de interior’

Dos años son una eternidad para cualquier cofrade que no puede disfrutar de su procesión tomando las calles. Por ello, cuando Mahoma no puede ir a la montaña acaba siendo el monte el que acude al profeta.

Este Viernes Santo, las sedes canónicas de las cofradías de Logroño han recibido un goteo constante de fieles con la intención de mantener un diálogo interior con sus imágenes. Gel hidroalcohólico y distancia social como complemento a la fe.

El íntimo encuentro entre los fieles y sus titulares ya es mucho más de lo que pudieron disfrutar el pasado año, cuando debido a la pandemia las cofradías ni siquiera pudieron mostrar sus imágenes en sus templos. Esperemos que el año que viene la evolución epidemiológica permita disfrutar de las procesiones en las calles, sin duda donde mejor lucen.

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