El Rioja

La Rioja, tierra que ofrece y acoge una pequeña gran diversidad

Los próximos días suponen un buen momento para redescubrir lo que tenemos cerca. En unos escasos 5.000 kilómetros cuadrados encontramos el folleto turístico perfecto para disfrutar de unas jornadas que merecen desconexión, pero también conexión. Alternativas y motivos, en la actual situación sanitaria, para conocer y volver a enamorarnos de esta comunidad tan variopinta como es La Rioja.

Una tierra que recoge y acoge una pequeña gran diversidad, con un rico entorno natural y repleta de secretos por descubrir. Tierra de arquitectura, tierra de bosques, tierra de los valles y las sierras, donde la heterogeneidad orográfica sustenta el atractivo de una región con el paisaje como caballo de batalla. Donde los viñedos discurren por amplias llanuras y serpenteantes colinas para crear un óleo de texturas y formas que hacen de La Rioja una comunidad singular desde todos sus ejes. Tierra del vino, y también de mucha historia, aborda ahora esta peculiar Semana Santa desde un enfoque con opciones para todos los públicos y adaptado a las circunstancias actuales de pandemia.

Con muchas ganas e ilusión por dar comienzo una importante temporada para el sector enoturístico que por primera vez en estas fechas se dedicará a un público únicamente local y con una oferta que se traslada al campo. «Nos estamos dando cuenta de la cantidad de recursos naturales y patrimoniales singulares que tenemos en nuestra propia comunidad y que desconocíamos, así que estamos trabajando duro para dar a conocer el valor paisajístico de la zona», señala la gerente de la Ruta del Vino de Rioja Oriental, Esther Rubio.

Foto: Ruta del Vino Rioja Oriental

No será una de las épocas más proclives para contemplar la belleza de los viñedos en su máximo esplendor, pero sí un momento clave para descubrir el renacer de las cepas, con esas primeras yemas que apuntan con fervor hacia una primavera que esperan que les traiga humedad. Pasear por los renques de las viñas, palpar esa madera que comienza a despertar después de un invierno que ha venido acompañado de varios temporales y conocer el origen de unos vinos antes de pasar por bodega para catarlos es la filosofía por la que apuesta el enoturismo de La Rioja para esta ocasión.

Desde Rioja Oriental, Esther destaca que «cada vez se aprecia una mayor tendencia por disfrutar del territorio combinando una visita a los viñedos y la bodega con un recorrido por otros de los recursos naturales y patrimoniales de la zona, como el Molino de Ocón, Contrebia Leucade o los Sotos de Alfaro». Las experiencias al aire libre reinan entre la oferta turística bajo la premisa de la responsabilidad individual y el cumplimiento de las medidas.

Foto: Ruta del Vino Rioja Alta.

Si volvemos la mirada al oeste, Rioja Alta aborda la temporada de Semana Santa bajo el eslogan ‘Cerca de ti’ para que los riojanos se acerquen a esta subzona «con ojos de turistas, pero, al mismo tiempo, sintiéndose como en casa». Destinos donde se siente, se huele y se presume de la cultura vitivinícola propia de cada zona, «donde el vino ha dejado una huella imborrable forjada a lo largo del tiempo» que se traduce en un recorrido de ensueño por las hileras de cepas a diferentes altitudes que crecen con diversas orientaciones y desde ricos suelos.

Es momento de adentrarse en La Rioja más rural y natural para conocer el origen de los grandes vinos que hacen región, también de la mano de sus gentes, «hospitalarias y generosas, que forman parte de esa grandeza de la Ruta del Vino Rioja Alta que conjuga vino, historia y la riqueza que conlleva ser cruce de caminos y crisol de culturas».

Foto: Ruta del Vino Rioja Alta.

Los Senderos del Vino permiten adentrarse en diferentes emplazamientos que sortean los meandros del río Ebro, a uno y otro margen, recorriendo viñedos, auténticas joyas como los guardaviñas, lagares rupestres, chozos y otros elementos únicos de estos paisajes de La Rioja más occidental. Rutas con diferentes grados de dificultad para no quedarse con las ganas de redescubrir una zona que aúna todos los tintes para ser un destino estrella.

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