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Millán Jiménez, un riojano en la élite del baloncesto nacional y europeo

Foto: FEB

Millán Jiménez (Calahorra, 16 de septiembre de 2002) es una de las grandes promesas del baloncesto riojano. Milita actualmente en la cantera del Valencia Basket y ya ha conseguido debutar en la ACB y la Euroliga con el primer equipo. Sus números en Liga EBA están siendo espectaculares y su proyección es innegable. Crecido en el ABQ Calahorra, soñó de niño con ser Fernando San Emeterio, padrino del club de su localidad natal y con el que coincidió como ‘taronja’. Ahora solo piensa en mejorar y asentarse en la élite. A sus dieciocho primaveras, va por buen camino.

Así lo reconoce él: «Las cifras están muy bien, con el primer equipo estoy muy satisfecho y agradecido por las oportunidades que me han dado. Es muy especial poder entrenar y jugar en las dos mejores ligas de Europa, la Liga Endesa y la Euroliga. Mi objetivo es seguir trabajando duro como hasta ahora y estar siempre preparado para aprovechar las oportunidades, tanto en el equipo de Liga EBA como el primer equipo, lucharé por hacerme un hueco en el primer equipo».

Su debut europeo fue en Milán (19 de diciembre). Esta temporada, un pasito más: «Me han convocado en varios partidos tanto de Liga ACB/Endesa y debuté en Liga ACB frente al Barcelona en el Palau (1 de diciembre) y con victoria de Valencia Basket. Son momentos especiales que recordaré siempre». Fueron algunos segundos, pero supusieron la conquista de un sueño. Miles de chavales juegan cada tarde en parques, canchas y clubes deportivos. Muchos sueñan con llegar a la élite en España o incluso, con cruzar el charco. Pero claro, muy pocos llegan a la élite.

¿Cuál es la clave para lograrlo? «La constancia es muy importante, llegar no es fácil, pero lo más difícil es mantenerse, hay que ganarse el puesto y en eso estamos ahora. Hay que trabajar duro, sacrificarse y estar dispuesto a renunciar a muchas cosas». También apunta a la suerte y tener confianza de los entrenadores: «El nivel físico es altísimo, los jugadores saben hacer de todo y necesitas ser capaz de hacer muchas cosas para estar entre la élite».
El talento también juega un papel y en ese caso, Jiménez va bien preparado.

«Creo que soy un jugador bastante completo, antes de venir a Valencia siempre había jugado de base, aquí estoy jugando más de escolta. Como cualidades técnicas, destacaría el tiro y el manejo de balón, aunque soy capaz de sumar en distintas facetas del juego, puntos, rebotes, recuperaciones, asistencias… Soy un jugador ‘todo terreno’, con facilidad para meter puntos y disfruto atacando desde la defensa, Me gusta correr y jugar rápido», explica. Y claro, Valencia Basket es un gran lugar para crecer: «Ojalá que el crecimiento del club y el mío vayan de la mano».

Y todo ello, en medio de una pandemia: «Aquí en Valencia, desde el primer día lo tuvimos fácil. Siempre se ha cumplido la normativa y respetando las restricciones para garantizar la seguridad de todos. L’Alquería del Basquet cuenta con la infraestructura y los profesionales necesarios que han hecho posible continuar con la actividad de forma casi ‘normal’. En un club pequeño es más difícil, porque no tienes las facilidades que hemos tenido aquí. No muchos pueden decir que han entrenado regularmente durante la pandemia y nosotros lo hemos podido hacer casi desde el primer día.

Los espejos en que se mira

¿Ídolos, referentes? «Nunca he tenido un deportista al que haya idolatrado. Me gustaba ver a Ricky cuando jugaba en España, quizás era al que más cerca veía, porque era un niño jugando entre hombres y me gustaba poder soñar que algún día ese podía ser Fernando San Emeterio». También se fijó en Matt Thomas: «Su ética de trabajo, sus rutinas, era una máquina y me marcó mucho. De aquí se fue a los Toronto Raptors, campeones de la NBA». Y por último, a nivel riojano se queda con Borja Arévalo en el baloncesto y con el pelotari Javier Zabala.

El calagurritano es otro ejemplo del éxodo de deportistas riojanos, en busca de mejores condiciones para competir: «La Rioja es una comunidad pequeña y no es fácil competir y que salgan jugadores. En categorías inferiores, tanto a nivel de clubes como de selecciones, nos cuesta competir. A pesar de las dificultades, sé que hay clubes trabajando con mucha ilusión (ABQ Calahorra, Clavijo, Logrobasket). Y les desea suerte: «Ojalá que el Clavijo pueda volver a la LEB Oro y el LogroBasket que siga con su buena temporada».

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