El Rioja

El enoturismo de Rioja abre una pequeña puerta «con ilusión y moderación»

El primer fin de semana con La Rioja en nivel 4 ya ha dejado alguna que otra visita en las bodegas con Denominación de Origen Rioja. El enoturismo abre así una pequeña puerta a los visitantes que aguardaban con ganas volver a esas catas en las salas de barricas, las terrazas o a pie de viña. Y las bodegas, «con muchas más ganas» de recibirlos después de ver fin de semana tras fin de semana sus espacios vacíos.

«Se nota que la gente quería salir. Ya durante este primer fin de semana hemos tenido a una treintena de visitantes, muchas parejas», apunta la responsable de Bodegas Bilbaínas, Mabel Oyono. Las esperanzas están sobre la mesa para las próximas semanas, con «optimismo» y visitas muy enfocadas a disfrutar del sector vitivinícola en espacios abiertos. Desde Haro, la presidenta de la Asociación del Barrio de la Estación, María Urrutia, tiene claro el objetivo: «Tenemos ganas de ser el barrio que éramos y que la gente quiera seguir conociendo Rioja».

Sin embargo, la Semana Santa, ante el cierre perimetral de las comunidades autónomas, se augura que mantendrá al sector bajo una escala de grises. Toca invocar al turista riojano y mostrarle los encantos que tiene a su alcance. «Pero somos muchas bodegas para una comunidad relativamente pequeña», señala Mabel desde Bodegas Bilbaínas, «así que el turismo será muy minoritario». Aún con todo y con ello, «no hay mal que por bien no venga, así que esta puede ser una buena oportunidad para redescubrir La Rioja».

María Urrutia, directora de Marketing de CVNE y presidenta de la Asociación del Barrio de la Estación.

Un movimiento de personas que se recibe «con ilusión porque se pasa de cero a un poquito», tal como indica María Urrutia. Pero que se debe afrontar con «moderación y mucha cautela». La también directora de Marketing de CVNE considera que «el enoturismo sigue muy parado y mientras siga estando el límite perimetral entre comunidades será complicado remontar, aunque las circunstancias son las que son y, aunque con tristeza, toca afrontar las medidas».

Las bodegas ya tienen las máquinas engrasadas para atender esas nuevas demandas del enoturista: «Las terrazas y los Wine Bar, sobre todo, son los destino estrella», remarca Marta Enciso. En La Rioja Alta S.A. ya trabajan en ampliar su zona de terraza para adaptarse las nuevas situaciones, «porque si algo tiene la bodega es la capacidad de reaccionar rápido». Con ánimo, pero también prudencia, así regresa el enoturismo.

A pesar de haber cerrado un año «bajo mínimos», el enoturismo en Rioja no deja de levantar la cabeza. «Durante el mes que hemos estado cerrados a cal y canto hemos aprovechado trabajar en nuevas vías turísticas, como trabajar en un turismo más familiar de cara a los días festivos de Semana Santa, así como en crear una base de datos de nuestros clientes que teníamos pendiente y que nos ha permitido mantener un buen nivel de ventas durante estos últimos meses», relata la responsable de Enoturismo de Bilbaínas.

«Ahora toca vivir el día a día, pendiente de las nuevas medidas y de cómo estas nos afectan. Aunque la situación no sea la ideal ante una temporada muy potente, creo que la gente va a seguir visitándonos. Saben que ofrecemos un turismo seguro», insiste Marta Enciso. Y también una gran oferta gastronómica, como recuerda Mabel Oyono, que se ampliará en Bodegas Bilbaínas.

«Todos tenemos muy reciente lo sucedido tras las Navidades, así que ahora la Semana Santa se afronta desde un sentimiento de prudencia. Yo, además, prefiero tener una Semana Santa cerrada y un verano bueno, así que creo que a nivel general al gente entiende que hay que ir despacio», señala la responsable de Enoturismo de La Rioja Alta S.A.. Sin echar el freno de mano, pero en marchas cortas, disfrutando del encanto de una región que tiene mucho Rioja que dar.

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