El Rioja

Bodegas Sonsierra irrumpe con nueve ‘Singulares’ en su apuesta por la alta calidad

Rafa Usoz, enólogo de la Cooperativa Bodegas Sonsierra

La que fuera la primera cooperativa embotelladora de Rioja allá por 1987 comienza el 2021 con buen pie después de que el Master of Wine Tim Atkin la volviera a situar en el podio de las cooperativas dos años después. Una ilusión para todo el equipo enológico de Bodegas Sonsierra y para sus socios, aunque el premio no pilló del todo por sorpresa y ya se olía algo entre las barricas de la bodega.

El motivo lleva por nombre ‘Viñedos de Sonsierra’ y hace honor a ese patrimonio vitícola de más de 40 años que rodea el río Ebro y sortea las colinas de San Vicente. El proyecto se materializa en una pequeña bodega incluida dentro de la cooperativa que desde 2017 funciona a pequeña escala, con una cámara de infrarrojos que se encarga de la selección del racimo por factores como el tamaño o el color, para crear vinos especiales y de parcelas únicas.

Viñedo Gallocanta.

«Es la primera vez que presentamos nuestros vinos de Viñedo Singular y teníamos esperanzas que Tim los valorase muy bien porque han quedado espectaculares. Son vinos, además, que reflejan muy bien el terreno del que proceden, cada uno con su singularidad, porque algunos son de la zona del valle, con sus suelos arenosos, mientras los más altos están condicionados por otros más arcillosos», apunta Rafa Usoz, enólogo de Bodegas Sonsierra. De los dos millones de kilos recogidos en la cooperativa el pasado año, tan solo 16.000 procedían de estos viñedos.

Nueve viñedos de las 200 parcelas de más de 40 años que forman parte de la cooperativa (cuenta con unas 500 hectáreas totales) y que portan la distinción de ‘Singular’. Nueve vinos, por tanto, que se suman a la amplia familia de Bodegas Sonsierra y a algunos de sus últimos lanzamientos mejor recibidos (como Pagos de la Sonsierra y Perfume de Sonsierra).

Viñedo El Manao.

Los nombres que portan las botellas también hacen honor a esos parajes de Rioja. El Manao, Quitasueños y Duermealmas serán los primeros que vean la luz en los próximos meses de abril y mayo, los mismos que Tim Atkin cató para la publicación del ‘Rioja 2021 Special Report’. Todos ellos corresponden a la cosecha de 2017 y en el caso de El Manao tan solo serán 500 botellas las que salgan a la venta. Gran calidad en pequeñas dosis. «Habrá también algún especial, como un vino que no ha pasado por barrica y solo se ha elaborado en depósitos de hormigón», apunta Rafa.

Para quienes no la conocen, el funcionamiento de esta cooperativa bien se puede comparar con el de una bodega comercial. Aunque la base la sustentan sus socios, Félix Mato lleva desde finales de los 80 como presidente: «Intentamos coger las cosas buenas de la cooperativa, como el hecho de tener el control sobre el viñedo, con un material vitícola muy bueno y siempre con los mismos agricultores, y arreglar los fallos que pueda tener una sociedad así, porque no queremos que cada cuatro años se modifique toda la estructura de gestión con la entrada de gente nueva, influyendo así en el devenir de la bodega», explica el enólogo.

Félix Mato, presidente de la Cooperativa Bodegas Sonsierra.

Este proyecto ya rondaba las mentes de los socios de la cooperativa desde hace casi una década, pero se necesitaba una figura oficial que respaldase estas creaciones de máxima calidad. Una vez el Consejo Regulador lanza la categoría de ‘Viñedo Singular’, en 2017, Bodegas Sonsierra se pone manos a la obra. «Sabíamos que teníamos un material idóneo para hacer estos vinos por separado y seguir apostando por la singularidad del el viñedo de Rioja».

Y así seguirán haciéndolo. Rafa incide en que el proyecto a corto plazo de la cooperativa es, además de promocionar ‘Viñedos de Sonsierra’, comenzar a «poner el foco más en los vinos criados y de alta calidad, dejando más a un lado los vinos jóvenes que cada vez vedemos menos».

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